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16/01/2019 07:13 CET | Actualizado 17/01/2019 10:00 CET

¿De dónde viene la expresión "poner mirando pa' Cuenca"?

Sí, desde el principio tenía una connotación sexual.

"Hoy te voy a poner mirando pa' Cuenca".

Cuenca es Ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1996, pero a pesar de sus famosísimas Casas Colgadas, sus murallas y su precioso casco histórico no suele entrar a la conversación por eso, sino por la expresión que nada tiene que ver con sus monumentos: "poner a alguien mirando a Cuenca".

Si te dicen que te van a poner mirando pa' Cuenca (o a Cuenca), no es precisamente para que conozcas la ciudad.

Esta expresión que —para el que no esté demasiado avispado hace referencia a las relaciones sexuales con la conocida como postura del perrito o coito a tergo— tiene su origen en torno al año 1490 durante el reinado de Felipe I de Castilla, más conocido como Felipe El Hermoso. Aunque otros teóricos afirman que tiene relación con la frase "te voy a poner mirando a La Meca", utilizada con el mismo significado.

Las infidelidades de Felipe El Hermoso

La teoría más conocida sobre el origen de esta expresión subidita de tono estaría relacionada, según han publicado diversos medios, con la reputación de mujeriego de Felipe El Hermoso. Aunque viendo sus cuadros no hacía especialmente honor a su nombre, su mujer Juana I de Castilla, más conocida como Juana La Loca perdió los nervios precisamente por los celos que le provocaban las múltiples infidelidades de su marido. De ahí lo de Juana La Loca, aunque varios estudios publicados en 2014 señalan que padecía esquizofrenia no se ha llegado a confirmar.

Wikipedia
Felipe y Juana I de Castilla.

Durante su reinado la corte de Castilla se situaba en Toledo por lo que, aprovechando la ubicación en el centro de la Península, el monarca decidió construir una torre de astronomía a través de la cual se pudiesen ver todas las ciudades del reino. Allí, subiría a sus amantes y para excusarse con su esposa y el resto de cortesanos les decía: "Voy a ponerla mirando a Cuenca". Y, claro, lo que iba a hacer era precisamente eso, pero no en el sentido geográfico.

A sabiendas de las intenciones eroticofestivas del monarca, los guardias del rey, muchos de ellos conquenses, empezarían a utilizar la expresión en los burdeles de Castilla y su uso (se) corrió como la pólvora.

Esto sí que es una experiencia religiosa

La otra teoría, publicada en la revista científica Quo en 2015, viene de la expresión "poner mirando a La Meca", también relacionada con la postura sexual del perrito, muy similar a la que adoptan los musulmanes al rezar orientados hacia la ciudad de peregrinación donde nació Mahoma.

Si trazamos una línea desde Madrid hasta La Meca, la primera ciudad que se cruza en la trayectoria es Cuenca. Blanco y en botella.

Google Maps

BONUS TRACK: Si quieres ponerlo a la práctica, hay una app llamada iCuenca para poner (o que te pongan) mirando a Cuenca. Con brújula y todo.

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