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10/06/2013 08:34 CEST | Actualizado 09/08/2013 11:12 CEST

Plántate y desplastifica tu vida

Empieza por contar cuántos objetos desechables de plástico utilizas en un solo día, y decidir cuántos de ellos podrías dejar de usar sin comprometer tu calidad de vida de manera significativa. Comparte a través del hashtag #PlasticDetox tus trucos y consejos para reducir tu consumo de plástico.

El 8 de junio la ONU celebró el Día de los Océanos y tenemos una propuesta para ti: desplastifica tu vida.

La introducción de los plásticos en la década de 1950 fue celebrada con entusiasmo como un gran avance, con la revista Timedando la bienvenida al plástico desechable como hito para liberar a las mujeres de las tareas domésticas en el artículo titulado Throw Away Living (Time Magazine, Agosto 1, 1955).

Desde entonces, hemos plastificado nuestras vidas. El reloj despertador en la mesilla de noche tiene una caja de plástico, el cepillo de dientes es de plástico, y dispensamos el jabón y el champú desde envases de plástico. Retiramos la delgada capa de plástico para abrir la caja de cereales y nos servimos el zumo de naranja de una botella de plástico. Y nuestra vida plastificada continúa hasta que llega la hora de acostarnos de nuevo.

Sin embargo, los plásticos tienen una amplia gama de contaminantes orgánicos persistentes (COP), incluyendo PCBs, retardantes de llama, phalatos, bisfenol A y otros. Estos COPs se añaden a los polímeros plásticos como aditivos para conferir propiedades especiales, como resistencia térmica y a la radiación ultravioleta, rigidez, resistencia y otros, y los metales pesados, como el plomo y el cromo se añaden para dar color al plástico. Una vez en el medio marino los plásticos captan COPs de las aguas circundantes, lo que aumenta aún más su carga de contaminantes orgánicos persistentes. Las cargas de contaminantes en los materiales plásticos son tan altas que se ha propuesto que los desechos de plástico sean clasificados como sustancias peligrosas.

Sin embargo, no son sólo las vidas humanas las que se han plastificados, también hemos llegado a plastificar la vida -y muerte- de los animales marinos. En marzo de 2012, un cachalote muerto, de 10 m de longitud, apareció varado en la costa granadina. Nuestros colegas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas español le practicaron una autopsia para encontrarse hasta 18 Kg de plástico en el interior del estómago del cachalote, incluyendo una percha, pasta de dientes, contenedores, manguera, arpillera, cuerda, acolchado plástico, botellas, colchones, sacos, envases de helados, recipientes de aerosol, y capas de plástico de invernaderos, entre otros.

Ballenas, tortugas y aves marinas son las víctimas más visibles de la muerte de plástico, pero esto se extiende a los animales marinos más pequeños, particularmente los que se alimentan de plancton, desde pequeños copépodos (de unos pocos milímetros de tamaño) a las ballenas. Todos ellos ingieren partículas de plástico, a menudo la causa de su muerte.

Desde la epifanía de la vida desechable en los años 50, la producción mundial de plásticos ha aumentado 200 veces, pasando de 1,5 millones de toneladas en 1950 a 270 en 2010 y sigue creciendo a un ritmo del 4% anual. La buena noticia es que el reciclaje es cada vez mayor, pero esta tendencia es demasiado lenta.

La Academia de Ciencias de EEUU estima que el vertido total de desechos plásticos a los océanos en aproximadamente 6,4 millones de toneladas, o aproximadamente el 5% de la producción total de plástico. El océano es el sumidero final para materiales plásticos, donde los materiales de plástico permanecen durante décadas, con la fracción flotante entrando en distribución global y los elementos más pesados cubriendo el fondo marino.

Muestra de plásticos encontrados en el océano abierto, al SO de Tasmania. Foto: Julia Reisser.

Durante su largo viaje, los fragmentos de plástico flotantes se hacen cada vez más pequeños, por lo que las muestras de los materiales plásticos de alta mar están dominadas normalmente, en masa, por partículas en el rango de 4 a 6 mm, y numéricamente por las partículas por debajo del mm. Algunos de los restos de partículas flotantes se depositan en las playas. El hallazgo hace unos años de una acumulación de desechos plásticos que flotan en el Pacífico NW alertó a la opinión pública sobre la acumulación de plástico en áreas del océano con particulares dinámicas oceanográficas.

Este interés ha impulsado esfuerzos por evaluar la abundancia de desechos de plástico flotantes en el océano. Participamos en estos esfuerzos a partir de la evaluación de la abundancia de residuos plásticos alrededor del océano, a través de la Expedición de Circunnavegación Malaspina 2010, financiada por el Gobierno español, y en la que Andrés Cózar, de la Universidad de Cádiz, lidera la prospección de contaminantes plásticos. Acabamos de completar una campaña adicional en la que Marina Sanz, estudiante de postgrado, ha evaluado la abundancia de desechos de plástico en el Mediterráneo, donde son particularmente abundantes.

Los días 13 y 14 de junio expondremos en un simposio en la Fundación Areces los avances recientes en la exploración del océano.

Las principales conclusiones, hasta el momento, son la confirmación de una mayor densidad de material plástico en las proximidades de las grandes ciudades y, a escala mundial, concentraciones más altas en el hemisferio norte, donde el consumo es mayor. Los resultados obtenidos hasta ahora también confirman que los cinco giros subtropicales de los océanos, que ocupan las áreas centrales de las cuencas oceánicas a cada lado de la línea del Ecuador, son zonas de acumulación de desechos de plástico flotante.

Patin de neuston usado en la expedición Malaspina para cuantificar la abundancia de plásticos flotantes. Foto: Joan Costa, Expedición Malaspina.

Proponemos al lector, por el Día de los Océanos, que se una a nosotros en un compromiso de un mes de de-tox de plástico como primer paso para empezar a desplastificar nuestras vidas. Empieza por contar cuántos objetos desechables de plástico utilizas en un solo día, y decidir cuántos de ellos podrías dejar de usar sin comprometer tu calidad de vida de manera significativa. Comparte a través del hashtag #PlasticDetox tus trucos y consejos para reducir tu consumo de plástico.

Nuestra petición está especialmente dirigida a los diseñadores de bienes de consumo, que pueden, a través de decisiones simples en la fase de diseño, reducir la cantidad de plástico utilizado. El embalado de bienes de consumo representa el grueso del consumo de plásticos mundial, con el 37% de todo el plástico que se consume.