Lidia Sánchez-Puebla, la atleta y médica premiada por su investigación contra el alzhéimer: "No vivo del deporte y tuve que estudiar por tener un plan B"
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Lidia Sánchez-Puebla, la atleta y médica premiada por su investigación contra el alzhéimer: "No vivo del deporte y tuve que estudiar por tener un plan B"

Entrevista con la marchadora, que ha terminado con sobresaliente Cum Laude su tesis doctoral sobre la detección precoz de esta enfermedad. 

La médica y atleta Lidia Sánchez-Puebla.Lidia Sánchez-Puebla

Casos como el de Lidia Sánchez-Puebla (Getafe, 1996) son únicos en el deporte de alto rendimiento. También en el del mundo académico. Ella combina la bata y el laboratorio con las zapatillas y el tartán de la pista de atletismo al más alto nivel de exigencia. Todo con unos resultados privilegiados.

Esta médica y atleta madrileña concluyó el pasado mes de diciembre y tras casi cuatro años su tesis doctoral con la que ha realizado una investigación sobre la detección precoz del alzhéimer a través de la retina. Para ello lo ha hecho con un modelo de ratón que padece la enfermedad. No se conformó con terminarla, si no que lo hizo con una nota de sobresaliente Cum Laude. Además, por segundo año consecutivo ha ganado el premio a mejor Investigadora Joven en el 28 Congreso Europeo de retina y visión. 

Todo ello lo ha logrado compaginándolo con unos brillantes resultados en el mundo de la marcha. Obtuvo la marca mínima de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA) para disputar los Juegos de París (aunque al final no fue), quedó octava del mundo en el Mundial del 2024 de Turquía y el bronce por equipos con la selección en ese mismo certamen.

Sánchez-Puebla habla en una entrevista con El HuffPost sobre cómo es llevar esa doble vida desde pequeña y denuncia las condiciones en las que están los deportistas de alto rendimiento, expuestos a un futuro en el que tras la retirada puedan verse sin nada. 

¿Cómo es llevar esta doble vida tan exigente?

Es una doble vida que me define porque desde bien pequeña he estado compatibilizando deporte y estudios. En la universidad cuando estuve estudiando Medicina y posteriormente con el máster y con la tesis, siempre he convivido con el atletismo del alto nivel, que significaba entrenar por la mañana, por la tarde, cuidarte, fisio, psicólogo y demás. Siempre mi vida ha sido llevar ambas cosas. Es verdad que puede ser muy estresante, pero tampoco puedo quejarme mucho porque al final es la vida que he elegido y estoy muy orgullosa de hacer ambas cosas.

¿A ti tus padres te decían de pequeña eso de que que tenías que sacar buenas notas para ir al atletismo?

No, la verdad que mis padres no me insistían mucho. Sí sabían que yo estudiaba fácilmente y ellos nunca me decían que tenía que estudiar o sacar buenas notas. Por suerte, tenía esa facilidad y nunca me han puesto mayor inconveniente, me salía fácil las dos cosas.

¿Te defines como atleta, médica, investigadora, un poco de todo?

Yo creo que como todo, no tengo una parte que me tire más. Al final es una dualidad casi 50-50 y en el ámbito médico me conocen como ‘Lidia, la atleta’ y en el ámbito deportivo me conocen como ‘Lidia, la doctora’. No hay una que tire más.

¿No hay otro caso que sea similar al tuyo, no?

Cuando era más pequeña Marta Pérez o Irene Sánchez Escribano son ejemplos de haber estudiado Medicina y haberla terminado, pero yo creo que dentro del mundo del atletismo diría que soy la única que ha continuado con la tesis y con mi formación, pero lo he tenido que hacer porque no he tenido un contrato con una marca que me respaldase los ingresos, así que tenía que seguir estudiando sí o sí.

¿Tienes tiempo para dormir?

Depende, pero entre 5 y 7 horas estoy durmiendo. Cuando estudiaba la carrera, con los exámenes sí que dormía menos, pero ahora tengo más flexibilidad a la hora de organizarme con la tesis y he podido dormir un poco más, pero claro no echo siesta, solo por la noche.

Por si fuera poco te has sacado Medicina año a año, algo que no se suele ver entre los deportistas de alto rendimiento y mucho menos en una carrera tan exigente como Medicina.

Es que a la universidad yo no entré por deportista, entré incluso por mi nota de bachillerato y selectividad. Me saqué la carrera año a año, quizás con el tiempo me lo podría haber tomado más tranquilamente, pero es lo que decidí por no descolgarme de mis compañeros y salió bien.

  La atleta Lidia Sánchez-Puebla en una competición con España.Lidia Sánchez-Puebla

¿Lo habitual es fraccionarlo en vuestros casos, no?

Sí, es más sencillo para no vivir estresado con asignaturas, competiciones, exámenes, etc. Habría sido más sencillo no hacerlo curso por año, pero es lo que hice y salió.

Has ganado recientemente el premio a mejor Investigadora Joven en el 28 Congreso Europeo de retina y visión, celebrado en Italia, ¿qué supone para ti?

También lo había ganado el año anterior, pero el de 2025 quizás ha sido más especial porque fue premiado por un trabajo que compartí con mi padre.

¿En qué te ayudó?

Dentro de mi tesis había una parte que era automatizar el contaje de unas células, que es caracterizarlas, ver el tamaño de su núcleo celular y una serie de parámetros. Mi padre un día me vio en casa midiéndolas y él, que no tiene ninguna relación con la medicina, que es físico, me dijo: "Hija, ¿qué estás haciendo?". De la nada y de la forma más altruista posible desarrolló un programa entero para facilitar ese contaje. Así que muy, muy contento porque esa simple pregunta ha sido premiada y ha dado lugar a un programa maravilloso.

¿Esto entiendo que nunca te lo habías planteado, no?

En la vida. Por eso quizás es de la parte más bonita o de la que más orgullo siento de toda la tesis, el decir cómo de un problema se ha convertido en una solución y que encima ha sido reconocida.

¿Cuándo decides centrarte en hacer este tipo de investigación?

Surge a raíz de estar en una situación personal en 2020 bastante baja. Ese año debido a la pandemia no teníamos entrenamientos y competiciones, además estuve lesionada, terminé Medicina y mis amigos iban a hacer el MIR, entonces hablando con quién ha sido mi gran referente en el mundo de la medicina, que es el profesor José Manuel Ramírez, que me dio Oftalmología en 4º curso, me ofreció la mano y me dijo que no solo me dedicara a entrenar. Gracias a que insistió en que continuase investigando pude entrar a un contrato predoctoral en la UCM y he estado cuatro años realizando mi tesis doctoral. A partir de una situación difícil como ese año me salió la oportunidad de empezar mi carrera como investigadora.

¿Tu tesis se ha centrado todo en el laboratorio?

He hecho investigación y docencia. También he dado clase en la universidad y fundamentalmente continué con la línea de trabajo que había sido mi TFM, que era el estudio de la retina en un modelo de ratón con alzhéimer.

¿Cómo le contarías a alguien no relacionado con esa materia lo qué significa?

Ha consistido en investigar la enfermedad del alzhéimer, que es una enfermedad neurodegenerativa y que es la causa más frecuente de demencia en el mundo occidental. En vez de estudiarla en humanos, hemos optado por hacerla en un modelo de ratón que reproduce de manera más fidedigna la patología en humanos, es decir, que no desarrolla de manera muy agresiva la patología y es muy importante porque los cambios que vemos en el ratón son similares a los que podemos ver en humanos. 

Lo bueno de estudiar en ratones es que acortamos el tiempo de estudio porque seis meses en el ratón serían como 40 años en el humano y así podemos abarcar desde tiempos muy precoces hasta tiempos muy tardíos.

La investigadora Lidia Sánchez-Puebla.Lidia Sánchez-Puebla

¿Y por qué la retina?

Porque al final la retina o el ojo forma parte del sistema nervioso central, comparte características comunes con el cerebro y queríamos estudiar una vía accesible de una posible detección precoz de la enfermedad a través del ojo porque tú para diagnosticar de manera definitiva el alzhéimer lo tienes que hacer con una biopsia postmortem del cerebro. Entonces con una pieza tan accesible como un ojo queríamos ver si había cambios en esa retina que se pudiesen ver reflejados en el cerebro y hemos visto que hay cambios en la retina incluso antes de que se produzca en el cerebro. Un símil es que se ha considerado la retina como una ventana al cerebro.

¿A nivel mundial hay más laboratorios que sigan tu línea?

Sí, se están estudiando las enfermedades neurodegenerativas a través de la retina y hay otros laboratorios como en Italia o Estados Unidos que también trabajan incluso en humanos. Lo ideal sería ver los resultados que tenemos en ratones y extrapolarlos a los humanos. Han surgido varias colaboraciones, pero hay que cerrarlas.

¿En España echas en falta esa unión que existe entre educación y el alto nivel deportivo que, por ejemplo, hay en Estados Unidos o ese cuidado del deportista que se puede ver en Italia?

Aquí no se me ha dado absolutamente ninguna facilidad por el hecho de ser deportista. En los seis años de carrera me han cambiado un examen, también es cierto que yo tampoco exigía esa facilidad. No es como en Italia que, por ejemplo, los deportistas de alto nivel forman parte de los cuerpos de seguridad del estado y están bastante más protegidos que en España. Saben que te puedes dedicar plenamente al deporte y tienes ese sueldo de funcionario, pero aquí está completamente desamparado. 

Puedo dedicar muchas horas al deporte profesional, pero no soy profesional como tal porque no tengo una remuneración, yo no vivo del deporte y por eso tuve que estudiar, por tener un plan B porque la vida deportiva es finita. Me retiraré con equis años y no tendré nada. En Estados Unidos está mejor el tema universidad con el deporte y, para mí, el sistema de Italia es el que más cerca he vivido y está muy bien.

Aquí no se me ha dado absolutamente ninguna facilidad por el hecho de ser deportista
Lidia Sánchez-Puebla

¿Ves la posibilidad de que cambie en el futuro?

No sabría decirte, al final todo se basa en dinero. Ojalá cambiase la situación y el deportista se viese más protegido por esa parte porque servimos y representamos al país y nuestros ingresos dependen de becas económicas que dependen de un resultado y si estás lesionado no tienes ingresos. Es la pescadilla que se muerde la cola, si te lesionas no cobras y si no tienes nada qué haces.

Tú encima sumas un deporte como el atletismo con la investigación, que es otro campo maltratado en España.

Dentro del atletismo incluso he escogido casi la más precaria. Es cierto que no he tenido las mejores condiciones y que donde he realizado la tesis doctoral no teníamos la mayor financiación posible y hay muchas cosas que se han dejado por hacer por no tener esa financiación. Tienes más ideas para hacer, pero si no hay dinero no es posible. Sí que es un poco frustrante en ambos ámbitos quieres más, pero no puedes por no tener esa financiación.

Ahora no porque sigo con el deporte, pero sí que me he planteado seriamente hacer alguna estancia postdoctoral fuera de España porque hay muchas herramientas.

¿Ha sido más complicado compaginar el atletismo con la carrera o con la tesis?

Ha sido muy distinto porque en el grado universitario tú sabes que tienes un día concreto examen de una asignatura, otro de otra y estaba todo más estructurado. Tú sigues el camino que te marca el plan de estudio, pero con la tesis te diría que ha sido mucho más complicado, tanto por quizás el nivel de exigencia de la investigación como por el ambiente laboral. Para mí me ha agotado más emocionalmente el desarrollo de la tesis.

Para mí me ha agotado más emocionalmente el desarrollo de la tesis que la carrera
Lidia Sánchez-Puebla

¿Te has planteado dejar alguna cosa?

Mil veces.

¿Cuál es la que más te ha rondado la cabeza?

Te diría que cuando empecé Medicina por ser una carrera muy competitiva. Yo venía de sacar buenas notas en un instituto, vivía en casa de mis padres en Getafe y tardaba mucho en transporte público y a los dos meses yo me preguntaba que qué hacía ahí, si todo el mundo era muy inteligente. Además, tenía que entrenar por ser mi primer año de alto nivel y fue la primera vez que me lo planteé. Una tutora deportiva que tenía en la universidad hasta me dijo que dejara la universidad y menos mal que no le hice caso. 

Poco a poco te vas habituando a la forma de estudiar y te acostumbras. Con la tesis muchísimas veces he pensado que no me compensaba ni tanto esfuerzo ni tanto lío y compatibilizarlo con el deporte. Me decía que ya tenía la carrera, pero por mi forma de ser, que soy muy tenaz y no me gusta dejar las cosas a medias, he continuado y el resultado ha sido satisfactorio.

¿Repetirías de nuevo?

Me lo pensaría un poco más. Estoy muy contenta, pero no lo recomendaría.

¿La olimpiada de tres años de Tokio a París te generó más estrés que si hubiera sido de cuatro?

Vas año a año y no lo viví con mucha tensión porque en 2021 estaba recién operada del pie. Sabía que era un año menos y que si quería acudir a París y pelearlo, sabía que tenía que trabajar el triple, tampoco me preocupé en exceso en ese momento.

¿Qué te ocurrió en el pie?

En 2019, en una concentración en Sierra Nevada, empecé con dolor en un hueso que tenemos en el dedo gordo del pie, el sesamoideo, que te ayuda al movimiento del dedo, y empecé con dolor, afectó a la movilidad del dedo y empecé con infiltraciones y en 2020 con la pandemia y el parón decidí operarme. Me quitaron ese hueso, pero no salió bien, forcé mucho para intentar acudir a Tokio y me tuve que volver a operar porque no tenía ningún tipo de movilidad y ya con esa segunda operación me reestructuraron el dedo.

Todo eso fue en el verano de 2021, de Tokio, y poco a poco me fui recuperando, fue bien la operación y me fui poniendo en forma, lo que pasa es que venía de una etapa tan baja que cuando vuelves a entrenar otra vez sufres fracturas de estrés y ha sido difícil.

¿Tras esos tres años tan complicado el no ir a París a pesar de conseguir la mínima de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA) fue una decepción?

Sí, fue un mazazo bastante grande. Lo vi tan, tan, tan cerca que fue un mazazo. Tuve la mínima de la RFEA, pero en España hay un altísimo nivel en la marcha y es muy difícil clasificarse. Me dolió más por tenerlo muy cerca, porque en abril en el Campeonato del Mundo quedé octava y en verano estuve en mi casa. Quizás fue de las veces que más me ha dolido porque el acudir a unos Juegos es como un sueño vital y ver que he desplazado mi vida académica por cumplir ese sueño deportivo, que aún se puede cumplir, tenerlo tan cerca y no realizarlo sí que me dolió. Eran tres plazas para 20km y para el relevo llevó cinco personas, aunque solo competían dos y a mí no me metieron.

El acudir a unos Juegos es como un sueño vital 
Lidia Sánchez-Puebla

Puede llegar en Los Ángeles 2028, aunque la marcha se ha visto reducida.

Nos han quitado una prueba, solo tendríamos la media maratón y solo habría tres plazas. Ahora he terminado la tesis, ha pasado todo después de París y voy siendo más vieja en este deporte, así que me voy tomando las cosas con otra filosofía y voy a ir pensando año a año. Claro que es un sueño y un objetivo el ser olímpica, pero voy a ir año a año.

¿Sería un fracaso no ir?

Yo voy a hacer todo lo posible por seguir, pero si no lo consigo y he trabajado muy duro voy a estar satisfecha.

¿Competir contra María Pérez frustra o es una suerte verla y conocerla tan de cerca?

Ambas. Por un lado, es una suerte porque hemos competido juntas desde pequeñas y cuando éramos más jóvenes sí que había carreras en las que la ganaba, pero según íbamos creciendo su superioridad es aplastante. Una suerte que una persona tan cercana y que conoces desde hace tanto haya alcanzado logros que uno siempre desea conseguir, pero sabes que siempre cuentas con una plaza menos para el podio, clasificaciones, etc. Es una plaza fija para ella. Es completamente superior a nivel mundial.

¿A ti te libera una de las dos como si fuera un hobby respecto a la otra?

Sí, ha habido momentos de mi vida en los que he estado más baja en el atletismo por lesiones o no clasificaciones y he tenido la oportunidad de desarrollar la otra faceta. Lo defino como que mi vida es una bicicleta, tengo la rueda del deporte y la de la medicina y ahora tengo una pareja ciclista que es el mecánico de las dos. Siempre que se ha pinchado una me ha ayudado la otra a continuar, soy una persona que funciona con objetivos e ilusiones y para mí es más fácil así.

La atleta Lidia Sánchez-Puebla, en el podio del Mundial de Turquía.Lidia Sánchez-Puebla

¿Te da tiempo para un tercer hobby?

Tiempo social digamos que he tenido poco, pero tampoco puedo quejarme mucho porque es la vida que he decidido y, por mi forma de ser, necesito vivir así, con mi vida llena de cosas.

¿Cuando te retires del atletismo o lo dejes tienes miedo al vacío?

De hecho ahora desde que finalicé la tesis me he dado un mes de descanso y hasta me siento rara, de decir que tengo mucha disponibilidad en el día. Casi que he pasado como un mini duelo por haber terminado la tesis y el día que me retire del deporte es algo que asusta, llevo desde 2014 al alto nivel, marchando 20 años y es algo que asusta, enfrentarse a algo así y a una vida normal. Me asusta porque esto es una vida que me apasiona el ir a entrenar, ir de concentración, bajar de una marca y eso se acabará. Ojalá me queden todavía unos años.

¿Cómo te ves en el futuro? ¿Te planteas el MIR?

Esa pregunta me la hizo un miembro del tribunal tras la tesis doctoral y me la hago cada día. Por un lado me gustaría seguir investigando, creo que es algo muy bonito de desarrollar y que puede ayudar a mucha gente con mi línea de investigación, pero también me gustaría hacer el MIR para ser oftalmóloga. Tengo que ver si continúo o si empiezo a estudiarlo poco a poco, tendré que tomar uno de los dos.

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Soy redactor de Virales en El HuffPost, desde donde te contamos la actualidad de una forma muy diferente.

 

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El mundo informativo en el que más cómodo me siento escribiendo es el del deporte, especialmente todo aquello que tiene que ver con el polideportivo: baloncesto, atletismo, natación, escalada, taekwondo, etc. También hablo de naturaleza, ciencia y me encargo de hacer reportajes para dar contexto a los protagonistas de esas publicaciones anónimas que ves en redes sociales y de los que no sabes nada más. Además, en mi día a día busco momentos destacados en televisión o redes sociales que puedan ser interesantes para el lector bajo un enfoque Huff.

 

Mi trayectoria

Nací en Barbastro (Huesca) en 1995 y en 2013 emigré a Madrid para estudiar periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ya que desde pequeño he crecido escuchando la radio y con el objetivo de dedicarme a este mundillo. Aprendí primero en El Heraldo de Aragón y después en la Cadena Ser hasta que en 2019 me saqué un máster en Periodismo de investigación, datos y visualización en la UNIR y entré en El HuffPost. Desde entonces, he crecido de la mano de este medio.

 


 

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