Cambio histórico en Ikea: meterá a Decathlon dentro de una de sus tiendas y estudia hacer lo mismo en el resto de Europa
El gigante sueco prueba a alquilar espacio a otras marcas para atraer más clientes y rentabilizar sus macrotiendas en plena caída de ventas.
Ikea tiene novedades. Prepara un giro que rompe con todo, con su modelo clásico de tienda única. El grupo Ingka, propietario de la mayoría de establecimientos de la marca en el mundo, ha anunciado que Decathlon abrirá una tienda dentro de un Ikea en Reino Unido, concretamente en el establecimiento de Croydon, al sur de Londres. Y no será algo simbólico, será un espacio independiente, con entrada propia y más de 1.100 metros cuadrados dentro de un edificio de 25.000. Salir de la zona de confort.
La operación marca un punto de inflexión. Será la primera vez que una gran marca internacional se instale dentro de una de las icónicas “cajas azules” de Ikea.
Un experimento para atraer más clientes
La decisión forma parte de una prueba piloto con un objetivo claro: aumentar el tráfico de visitantes y rentabilizar mejor los metros cuadrados de sus macrotiendas. Ikea quiere más y quiere comprobar si integrar negocios complementarios puede animar a más personas a visitar sus centros y prolongar el tiempo de permanencia. Innovar.
Decathlon, conocida por sus grandes superficies dedicadas al deporte, encaja en esa estrategia de oferta accesible y masiva. Según ha explicado la compañía, la elección responde a su amplio atractivo y a su posicionamiento en precio. Asociación de valores, cuidar la imagen. En definitiva, crecer.
Ikea no es ajena al contexto económico. Ingka Group, que opera en 32 países, registró el año pasado sus ventas anuales más bajas desde 2021. Aunque la afluencia global a tiendas subió un 1,3%, la compañía busca acelerar ese crecimiento en un momento en el que el consumidor es cada vez más sensible al precio.
El modelo “caja azul” evoluciona
Durante décadas, Ikea ha sido sinónimo de grandes tiendas a las afueras de las ciudades, con un recorrido cerrado, restaurante propio y una experiencia muy controlada. Pero el grupo lleva años adaptándose: ha abierto tiendas urbanas más pequeñas, ha reforzado su canal digital y ha reducido precios en parte de su catálogo para recuperar clientes afectados por la inflación. En definitiva, se ha acercado a cualquier tipo de consumidor. Y ahora quiere hacerlo con los fieles al deporte.
Ahora da un paso más. Alquilar espacio a terceros supone monetizar superficie infrautilizada y convertir la tienda en un pequeño centro comercial especializado en consumo asequible.
El experimento no se limitará a Reino Unido. Ikea también está remodelando su tienda en Klagenfurt (Austria), donde abrirá un comercio especializado en hogar y jardín. Además, la compañía reconoce que estudia replicar este modelo en otros países de Europa y Norteamérica si el piloto funciona.
Una inversión millonaria
Ingka ha anunciado inversiones superiores a 5.000 millones de euros entre 2024 y 2026 para abrir nuevos puntos y renovar los existentes. La integración de marcas externas forma parte de esa transformación estratégica. Es una prueba piloto, pero no deja de ser un experimento cuya intención es replicarlo en el futuro.
Si la prueba con Decathlon logra aumentar el tráfico y el gasto por visita, Ikea podría cambiar definitivamente el concepto de sus grandes superficies.
El gigante sueco, que durante años defendió un modelo cerrado y autosuficiente, empieza ahora a abrir la puerta, literalmente, a otras marcas dentro de casa. Y si funciona, el cambio podría extenderse por toda Europa. No se sorprendan si van a cambiar de cocina y pasan por un Decathlon o van a por una raqueta y acaban viendo la habitación de un niño.