Los economistas coinciden y la guerra de Irán ha sido solo la puntilla: "La Unión Europea se dirige hacia una estanflación"
Quédate con este concepto porque se va a empezar a oír mucho en las próximas semanas.
La Unión Europea va camino de una estanflación. Esa es la conclusión y la gran preocupación que comparten cada vez más economistas ante lo que pasa en Oriente Medio. Es un concepto tan temido como excepcional: se da cuando la economía deja de crecer (se estanca) pero la inflación sigue siendo alta. Desde hace años se viene advirtiendo de la posibilidad de que se dé el fenómeno. Ahora podría estar a las puertas.
Una economía en estanflación es una tormenta perfecta, pero también un callejón sin salida. Las medidas que pueden aliviar la inflación (endurecer la política monetaria, subir tipos de interés) pueden frenar el crecimiento. Las iniciativas pensadas para incentivar el crecimiento o bajar el paro (incentivos fiscales, por ejemplo) puede hacer que suba todavía más la inflación. Un controvertido juego de suma ceros.
Un dilema que podría darse en la economía de la zona euro pronto. Al menos eso entiende un asesor económico que trabaja en el fondo de inversión Natixis IM. Patrick Artus explica que la economía de la UE en realidad "ya se dirigía hacia un entorno de estanflación" por no crecer en productividad y ver cómo suben los precios de metales y semiconductores.
Lo que sucede es que el conflicto en Oriente Medio "ha agravado este escenario". Ha sido, en palabras llanas, la chispa adecuada. "El encarecimiento del petróleo y el gas natural ha generado un shock negativo en la oferta que incrementa el riesgo de estar en estanflación", continúa. Además, si la subida de la energía llega a los consumidores, el BCE podría intervenir con una "postura más restrictiva", recuerda el experto.
"La zona euro ya se está dirigiendo a un equilibrio estanflacionario" y con un contexto diferente al de EEUU, "porque el crecimiento allí sigue viéndose impulsado por el desarrollo de la IA y la inversión en software, algo que no se ve en la UE". "EEUU además es un exportador de petróleo y gas, por lo que el aumento de los precios no frena su crecimiento".
Los indicadores que advierten de estanflación en Europa
El presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Jerome Powell, quiso ahuyentar a los monstruos hace unos días. "Reservaría el término estanflación para un conjunto de circunstancias mucho más graves. Esa no es la situación en la que nos encontramos", dijo sobre la economía estadounidense hace una semana, tras anunciar que mantendría los tipos sin cambios.
Sin embargo, cada vez son más los economistas que dan la voz de alarma, como Patrick Artus. También algunos inversores lo han venido advirtiendo. Marc Vidal avisó también este mes en la cadena COPE que si el crudo supera los 120 dólares "la inflación podría subir un punto y medio y el crecimiento caer hasta un 1%", algo que acercaría a la Eurozona a la temida estanflación.
En pocos días se conocerá el dato adelantado del IPC correspondiente al mes en curso, y será el primer indicador que recogerá de forma oficial cómo ha impactado en la evolución de los precios en España el conflicto en Oriente Medio. Mientras llega, los indicadores PMI que S&P Global ha liberado apuntan a que el sector privado se desacelera, lo que avanza que uno de los factores de la estanflación se abre paso.
Estos índices PMI son los índices de gestores de compra, unos indicadores económicos mensuales que miden la salud del sector privado mediante encuestas a directores de compras. En febrero, el índice PMI de S&P Global fue de 51,9. En marzo, de 50,5. Un valor superior a 50 indica expansión económica, mientras que inferior a 50 señala contracción.
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, es consciente de lo que hay en juego. Por esa razón este mismo miércoles ha anunciado que el BCE actuará aunque la eventual subida de la inflación sea transitoria por la guerra en Irán. El BCE no quiere que se instale el escenario de estanflación, en el que es fácil entrar, pero más difícil es salir.