Estados Unidos intensifica su ofensiva militar mientras Irán es acusado de atacar dos buques en el estrecho de Ormuz, dejando al menos un muerto y ocho heridos.
El presidente de Estados Unidos asegura que ya hay objetivos militares identificados y señala una supuesta instalación nuclear iraní como posible blanco de ataque.
"Creo que van a hacerlo. Creo que quieren. Se llevan bien con Líbano, están firmando acuerdos con Líbano", había dicho el presidente de EEUU en la cumbre de la OTAN.
EEUU ataca más de 80 objetivos esta madrugada, dejando tres muertos. La Guardia Revolucionaria constata ataques en Kuwait, Baréin y Qatar. La encrucijada de la Casa Blanca es si intensifica la guerra o trata de revivir el alto el fuego.
Donald Trump asegura que los bombardeos son una represalia por las acciones iraníes contra barcos en Ormuz y advierte de nuevas represalias si vuelven a repetirse.
El presidente de EEUU constata que el cruce de ataques vividos la pasada noche no es un arañazo menor y deja en el limbo el proceso negociador abierto, que no da por cerrado, pese a todo.
No han sido registradas hasta el momento víctimas ni tampoco ningún tipo de impacto medioambiental, pero este incidente es insólito desde que EEUU e Irán firmaron su acuerdo-marco de tregua, que ahora se está desarrollando.
Las ceremonias, descritas por las autoridades religiosas como "el evento más importante de este siglo", se extenderán durante seis días, a lo largo de cinco ciudades, e incluirán procesiones multitudinarias.
Tras la peor escalada desde que se firmó el memorando marco de paz, mañana se retoman los contactos en Qatar, con la reapertura completa de Ormuz como meta.
Las negociaciones para llegar a un acuerdo de paz duradero en Oriente Medio están propiciando encuentros inesperados. De matarle generales, Washington ha pasado a sentarse con ellos. Mientras, Israel mira con estupor el nuevo escenario.
El aviso llega tras una semana de fuerte tensión interna y recriminaciones en Washington por el escepticismo en torno al reciente acuerdo de paz preliminar alcanzado con Teherán y por el belicismo aparente demostrado por el mandatario.
Cuatro senadores republicanos rompieron la disciplina de su partido y aprobaron una propuesta bipartidista: es la primera vez que ambas cámaras del Congreso ordenan a un presidente poner fin a una acción militar desde 1973.
Los equipos negociadores diseñan una hoja de ruta y cuatro mesas de trabajo para entrar en harina en los temas más espinosos, del programa nuclear a las sanciones, pasando por la reconstrucción y el desarrollo económico del país atacado.
El primer ministro israelí continúa escalando el tono, a medida que crece el malestar de la opinión pública estadounidense contra Tel Aviv, y asegura que no se marcharán de Líbano, la Franja de Gaza o Siria.
Las autoridades iraníes aseguran que sus Fuerzas Armadas están preparadas para responder y restan importancia a las declaraciones del presidente estadounidense.