Mercadona despide a una trabajadora con 34 años de antigüedad por hacerle grandes descuentos a un vecino
El Tribunal Superior de Castilla-La Mancha avala el final de esta relación laboral por "fraude y abuso de confianza" tras detectar tres episodios de cobros irregulares.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha ratificado y, por tanto, considera como procedente el despido disciplinario de una trabajadora de Mercadona que, después de 34 años de dedicación a la empresa de Juan Roig, descubrieron que le había cobrado precios muy por debajo del valor real de los productos en varias compras de su vecino.
Los hechos se remontan a mayo de 2023, cuando la empleada de Mercadona, en plantilla de la cadena de supermercados valenciana desde el año 1989, le cobró 11,89 euros a su vecino por un carro de la compra lleno de productos cuyo valor era mucho mayor de lo abonado, según el portal Executive Digest.
No fue un hecho aislado. La investigación interna de Mercadona reveló que, al menos, en otros dos episodios, la trabajadora repitió la operación: siempre con el mismo cliente y con unos descuentos desorbitados. Tras detectar estas irregularidades, el supermercado determinó que la trabajadora había actuado sabiendo que incumplía la normativa interna. En su defensa, Mercadona argumentó que la conducta suponía una "violación de la buena fe y una quiebra de confianza", pilares fundamentales en la relación laboral, motivos más que suficiente para justificar el despido según el convenio colectivo de la compañía.
Tras detectar estas irregularidades, la empresa inició un proceso de revisión y determinó que la trabajadora actuó a sabiendas de que incumplía la normativa interna. En su defensa, Mercadona argumentó que la conducta suponía una "violación de la buena fe y una quiebra de confianza", motivos que justificaban el despido inmediato según el convenio colectivo de la compañía.
La empleada despedida intentó recurrir la decisión de Mercadona, alegando que no se le dio la oportunidad de defenderse ante los representantes sindicales y que la aplicación del convenio fue incorrecta. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha desestimó su recurso y dio la razón a la empresa, confirmando así que el despido fue procedente, de acuerdo a la legalidad vigente.