Un empresario se enfrenta a una multa de hasta 2.000 euros por pedir a sus empleados que llegaran 7 minutos antes a trabajar
La medida supone un perjuicio económico para los trabajadores.
Los horarios laborales están para cumplirse. Y eso no solo afecta a los trabajadores, también a las empresas. Si los empleados trabajan más tiempo del acordado, debe remunerarse como horas extraordinarias.
De lo contrario, puede ocurrir como en Francia, donde un empresario se enfrenta a una sanción económica por pedir a sus empleados que lleguen antes de su hora a trabajar sin establecer ningún tipo de compensación económica por ello.
Una inspección de trabajo descubrió que en una tienda textil ubicada en la región francesa de Países del Loira, un empresario les exigía a sus trabajadores que llegaran al establecimiento con al menos 7 minutos de antelación para que todo quedara perfectamente preparado de cara a la apertura al público.
Tal y como recoge el medio de comunicación francés Le Progrès, el inspector llegó a la tienda a las 9:53 y comprobó que los empleados ya estaban trabajando pese a que el establecimiento no abría hasta las 10:00.
El funcionario dejó reflejado en su informe la existencia de una orden por parte de la dirección de la empresa para que los trabajadores llegaran al centro de trabajo antes de iniciarse su horario laboral con el objetivo de ordenar las prendas antes de que los clientes accedieran a la tienda a partir de las 10:00.
Pérdida de 80 euros al mes en las nóminas de los empleados
Los minutos anteriores a la apertura del establecimiento no figuran en las nóminas de los trabajadores, lo que supone un perjuicio económico para ellos. La acumulación de esos 7 minutos a lo largo de las semanas se traduce en que los empleados perciben 80 euros al mes menos de lo que deberían.
En consecuencia, el empresario ha sido acusado de cometer un presunto delito de trabajo encubierto. El caso ya se encuentra en manos de la justicia francesa y la fiscalía solicita una multa de hasta 2.000 euros para el empleador.