Ari, 46 años, tiene 21 euros en su cuenta bancaria: "El mes que viene pinta mejor"
“Puedo planificar el futuro sin estrés financiero constante”, asegura.

A veces la vida da un giro inesperado y, casi sin darse cuenta, las cuentas dejan de cuadrar. Una mudanza, facturas acumuladas o pequeños gastos imprevistos pueden convertir el simple hecho de llegar a fin de mes en un auténtico desafío. En ese escenario, donde cada euro cuenta y el estrés financiero se instala en la rutina diaria, encontrar una salida puede marcar la diferencia entre la angustia y la esperanza.
Esto fue lo que le pasó Ari-Matti, un hombre de 46 años cuya mudanza a la ciudad finlandesa de Espoo le trajo la ilusión de un comienzo nuevo, pero también una serie de gastos que agotaron todos sus ahorros. Un préstamo antiguo, saldos de tarjeta y costes de la mudanza dejaron a Ari con apenas 21 euros en su cuenta bancaria. Ante esta situación, tuvo que recurrir a un préstamo que agrupara sus deudas en una sola cuota.
“Me quedaban 7.300 euros de mi antiguo préstamo bancario y unos 1.200 euros en facturas de Visa. Además, había facturas de la mudanza. Era estresante pensar cómo iba a afrontar todas las facturas y gastos diarios”, explica Ari en declaraciones recogidas por el medio finlandés Iltalehti. Para ordenar ese desorden financiero decidió probar una herramienta comparadora que le ofreció distintas propuestas bancarias.
"Esto aclaró mis finanzas"
“Pensé que consolidando mis préstamos, conseguiría un respiro y un alivio financiero”, cuenta Ari. Por eso recurrió a una web que compara ofertas de préstamos y envía una sola solicitud a varios prestamistas. La calculadora del servicio le presentó alternativas de consolidación que reducían notablemente su cuota mensual y le permitían unificar todas sus deudas en un único pago, con condiciones más claras y manejables.
Tras completar la solicitud y recibir una respuesta positiva, Ari pudo cancelar sus créditos anteriores de una sola vez y reorganizar sus finanzas. “Esto aclaró mis finanzas y me dio la confianza de que mis deudas eventualmente se saldarían por completo”, explica. Ahora, con una sola cuota al mes y sin varias facturas persiguiéndole al mismo tiempo, dice sentir que, aunque su saldo actual sea ajustado, el horizonte económico empieza a despejarse.
Para Ari, el impacto fue inmediato en términos de paz mental. “Ahora mismo solo tengo 21 euros en mi cuenta, pero el mes que viene pinta mejor. Puedo controlar mi vida diaria y planificar el futuro sin estrés financiero constante”, resume. A su vez, valoró positivamente la atención recibida, ya que reconoce que sin la llamada proactiva del servicio al cliente quizá no habría completado la solicitud.
