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03/10/2013 11:51 CEST | Actualizado 03/12/2013 11:12 CET

El nuevo paquete de democratización del AKP: una política sin grilletes, una democracia sin obstáculos

Ni siquiera entre los Estados miembros actuales de la UE existe otro Gobierno capaz de mantener el mismo ritmo de reformas que está llevando a cabo el AKP. Turquía ha demostrado una y otra vez que es el país más reformista de Europa.

Con gran orgullo y honor, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan anunció el esperado paquete de democratización el 30 de septiembre. Gracias al apoyo de nuestro pueblo, hemos superado otro umbral que es fundamental para el progreso y el perfeccionamiento democrático de Turquía.

La fecha del anuncio de las medidas, el 30 de septiembre de 2013, es ya uno de los hitos cruciales en el camino que debe recorrer Turquía hasta ser una democracia avanzada. Gracias al empeño de nuestro Gobierno, contamos ahora con uno de los paquetes de reformas más amplio y valiente de la historia de la República de Turquía.

Igual que en ocasiones anteriores, nuestro Gobierno se ha centrado en llevar a cabo una serie de reformas y ha vuelto a defender la democracia y las reformas en el horizonte.

La filosofía fundacional del Partido Justicia y Desarrollo (AKP) y el programa del partido son un reflejo de su marcada perspectiva sobre la democratización. El programa del AKP es el más amplio manifiesto en favor de la democratización en la historia de la República de Turquía. Desde el 3 de noviembre de 2002, el electorado ha respaldado al AKP en tres elecciones generales, dos elecciones locales y dos referendos. Este apoyo abrumador se debe al firme compromiso del AKP con este programa de democratización. En los últimos 11 años, el Parlamento ha aprobado alrededor de dos mil leyes acordes con el acervo de la UE. Con el referéndum del 12 de septiembre de 2010, y gracias al amplio consenso de la población, introdujimos un paquete de enmiendas constitucionales que dieron enorme impulso a este espíritu reformista. Este último paquete en su conjunto es otra prueba más de que estamos cumpliendo la promesa que hicimos al pueblo, con arreglo al programa del AKP. Es un reflejo de nuestra determinación de convertirnos en una democracia avanzada.

Ni siquiera entre los Estados miembros actuales de la UE existe otro Gobierno capaz de mantener el mismo ritmo de reformas que está llevando a cabo el AKP. Turquía ha demostrado una y otra vez que es el país más reformista de Europa.

El último paquete de reformas establece las bases para resolver problemas históricos de Turquía. Con estas medidas, el país superará los obstáculos en el camino para llegar a ocupar el lugar que merece entre los países avanzados. El 30 de septiembre de 2013 podemos decir que los criterios democráticos de Turquía han ascendido varios niveles. Nuestra nación está más cerca hoy de alcanzar su objetivo de ser una democracia avanzada.

El paquete de medias se ha elaborado de acuerdo con el acervo comunitario y las prácticas de las democracias modernas. Es uno de los indicadores más sólidos del compromiso reformista de Turquía. Nuestro Gobierno ha vuelto a refutar a aquellos que, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, ponían en duda nuestro empeño. La propaganda negativa, el escepticismo, el desprecio y los antagonismos sectarios se evaporan a la luz de este histórico manifiesto.

Turquía ha vuelto a demostrar que prosigue su camino hacia los máximos niveles democráticos de la UE e incluso más. Creemos que las medidas acelerarán el proceso de adhesión de Turquía a la Unión, porque son un reflejo de nuestro empeño.

En nuestra opinión, la puesta en práctica de las reformas será tan importante como la apertura de nuevos capítulos en las negociaciones con la UE.

Confiamos en que este último paquete democratizador y la determinación del Gobierno a implantar reformas tendrán un reflejo positivo en el próximo Informe de situación 2013 de la UE. Es una expectativa razonable y comprensible.

El primer ministro Recep Tayyip Erdogan ha subrayado que este paquete no es el primero ni será el último. Es solo un paso más hacia los objetivos programáticos de Turquía para 2023, que pretenden alcanzar la máxima calificación para el país. El manifiesto refleja el punto de vista del Gobierno y su deseo de asentar unos criterios democráticos avanzados. Las enmiendas incluidas en este paquete no deben considerarse nunca concesiones.

La tarea de llevar a cabo reformas y asegurar la transformación solo es seria cuando se sostiene. Nuestro Gobierno ha garantizado que la idea va a perdurar.

Nuestra perspectiva sobre la reforma, la democracia superior y la transformación persistirá con el mismo empeño que lo ha hecho en los últimos 11 años. Hemos actuado en respuesta a las aspiraciones de nuestro pueblo.

Además, este paquete reformista es integrador y aborda los problemas y las quejas de los más diversos sectores de la sociedad. No es sectario, sino que une. Y es igualitario.

El paquete democratizador proporciona a Turquía una serie de remedios que podrán curar muchas heridas. Está formado por medidas no solo legislativas sino también prácticas, y por disposiciones y reformas estructurales que son revolucionarias y que engloban a los 76 millones de ciudadanos del país.

Con él se han derribado las barreras para acceder a la plena democracia y las libertades en Turquía.

El paquete de democratización no es solo un manifiesto en favor de la libertad y la democracia avanzada, sino también un Manifiesto de Fraternidad que refuerza la integración social y refuerza el clima de paz y tranquilidad de Turquía.

Asimismo, las medidas limpiarán y disiparán las redes de intrigas tejidas por unos círculos que llevan años manipulando y explotando ciertos problemas.

Es lamentable que, minutos después de que el primer ministro anunciara el paquete, ya se oyeran varias objeciones dogmáticas. Como es natural, esos críticos tendenciosos prefieren hablar sin haberse molestado en leer y comprender el paquete de medidas. Mientras tanto, la mayor parte de la población está satisfecha con el contenido del paquete y llena de entusiasmo.

Acabamos de cruzar un umbral muy importante para nuestra democracia y nuestro proceso de entrada en la UE. Turquía se encuentra ante un nuevo comienzo y, en su viaje hacia un futuro aún más brillante, está orgullosa de distanciarse de los grilletes del pasado.

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia