En Moncloa alimentan la teoría de una operación para derribar al presidente. "Se han pasado de frenada", avisan. Los puentes con Junts continúan rotos.
La principal apuesta del Gobierno de Pedro Sánchez y la base más sólida por la que consiguió el apoyo de los independentistas catalanes ha sido avalada por el Tribunal Europeo. Así quedan repartidas las cartas en la partida política.
Está a la espera de un informe de la Policía, tras el que decidirá si se inhibe en el juez en la Audiencia Nacional que investiga a su vez hechos similares.
Eso sí, el expresidente y exlíder del PP no desaprovecha la oportunidad de cargar contra el Gobierno: "Les interesa más chivarse a un ministro extranjero o hacer una reverencia a un primer ministro".
El ministro de Derechos Sociales asegura que la norma ha sido "reforzada" e incluye "matizaciones" que "hicieron algunos de los grupos políticos que entonces no la apoyaron".
El ministro de Presidencia responde por carta con extrema dureza a Luis Argüello: "¿Y si calificásemos a la Iglesia como una banda de agresores sexuales?".
La mandataria madrileña insiste en que "tengo una operación de Estado encima de mi cabeza" y defiende al empresario González Amador: "No pisa instalaciones del Gobierno autonómico para sus negocios".
Equivale a 5.849 millones de euros, por lo que si esta propuesta no sale adelante, las regiones tendrían que hacer un ajuste equivalente a esa cantidad.
El líder de Vox aprovecha su intervención en el Congreso para volver a sembrar incertidumbre sobre las próximas generales y le copia a Sánchez el 'pasapalabra de la corrupción'.