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18/12/2016 14:51 CET | Actualizado 18/12/2016 15:02 CET

Las reglas del juego en Podemos

Llevamos años luchando para cambiar ese sistema desde la sociedad civil. Parte de aquel "no nos representan" era exactamente eso, millones de ciudadanos no encontraban representación alguna a sus votos. ¿Puede Podemos ahora, ofrecer a la sociedad española un sistema electoral interno, justo contra el combatía el 15M en las plazas?.

EFE

Es difícil seguir el ritmo de los debates en Podemos y saber qué es lo que realmente está en discusión. Muchas veces se banaliza un debate que, tras un aparente aspecto técnico, puede acarrear profundas consecuencias en nuestro sistema político y en el rumbo futuro de nuestro país. Trataré aquí de explicar lo que nos estamos jugando ahora en Podemos y por qué la votación que tiene lugar estos días es tan importante o más que las que vendrán en febrero.

Podemos está en un momento prácticamente constituyente y son muchos los asuntos abiertos a discusión. Podemos construyó en su primera asamblea una "máquina de guerra electoral" eficaz, orientada a sacar un amplio resultado en las elecciones generales, que concentraba todo el poder en su cúpula y que ahora dificulta la representación de la pluralidad y de los territorios y no le permite seguir creciendo. A Podemos le toca mutar si no quiere replegarse.

A sus congresos, Podemos les llama "Asambleas Ciudadanas" porque se crearon con la intención de que participase toda la ciudadanía. Es una participación abierta, que no implica militancia ni el abono de cuotas. Así las personas ya inscritas, y todas las que quieran votar inscribiéndose los próximos días a través de su web, podrán participar en la próxima "Asamblea Ciudadana" en febrero, donde se decidirá quién es el Secretario General, qué miembros forman el "Consejo Ciudadano" -órgano que toma las decisiones entre asambleas-, cuál será el rumbo político de Podemos -construir un partido transversal y mayoritario, o refundar la izquierda-, cuál será su modelo organizativo -más o menos democrático que el actual- y quién gestiona la comisión de garantías -órgano que dirime los conflictos en la organización-. Todo esto se votará en febrero, pero ¿qué se vota este fin de semana?

A Podemos le toca mutar si no quiere replegarse

Entre el 18 y el 20 de diciembre se votan las normas con las que se debate en febrero. El Consejo Ciudadano podía haber decidido estas normas pero el secretario general -haciendo un Pedro Sánchez- optó por recurrir a las bases para decidir las reglas del juego. En la próxima asamblea en Vistalegre habrá debate político y habrá competición de candidaturas, pero el cómo será ese debate. Cuántas personas formarán las candidaturas, si el debate se dará junto o por etapas, la representación que pueda alcanzar cada lista o con qué garantías de igualdad y proporcionalidad. Es lo que se dirime ahora. Digamos que Podemos decide ahora su "sistema electoral", que será más democrático o más cerrado que el del Vistalegre anterior.

Veamos qué proponen las principales candidaturas. La candidatura de Iglesias, llamada "Un Podemos para todas", propone un sistema electoral que Echenique ha llamado Desborda. Es un sistema que premia la lista mas votada con un plus de representación que, lógicamente, diminuye la representación del resto de las listas. Es decir, la lista mas votada, aunque lo sea por un solo voto, logrará siempre una amplia mayoría de los puestos en el Consejo Ciudadano, condenando a la irrelevancia al resto de las candidaturas. Es lo que se conoce como un sistema de mayoría reforzada.

La candidatura "Recuperar la Ilusión", impulsada por Errejón defiende, por el contrario, un sistema proporcional puro. Es decir, si tienes un 45% de los votos tienes un 45% de los representantes.

Para hacernos una idea de cómo funcionan estos dos modelos, veamos sus consecuencias en unas hipotéticas elecciones generales.

El sistema de Iglesias/Echenique representa un paso atrás, una clara involución, respecto a los estándares de democracia alcanzados en Vistalegre I

Con un sistema electoral proporcional, que es la propuesta que defiende Errejón, al Partido Popular, con el 33% de los votos le corresponderían 116 escaños. Pero nuestros sistema electoral esta clasificado como un sistema de mayorías corregidas y "regala" 21 diputados adicionales a la primera lista (137). Por eso Podemos se ha comprometido a cambiar el sistema electoral para garantizar una mayor proporcionalidad.

Bien, si aplicamos el sistema "Desborda" que proponen Iglesias y Echenique, el PP con el 33% de los votos, obtendría 201 escaños -mayoría absoluta-, desborda le da 81 diputados más de los que le correspondería directamente en votos, 64 diputados más de los que lograría mediante el sistema electoral actual, un sistema que nos hemos comprometido a cambiar por injusto.

Con el sistema propuesto por Iglesias/Echenique, el PP con el 33% de los votos podría obtener el 57% de los puestos de representación y gobernar con mayoría absoluta ignorando a dos terceras partes de la población.

Este sistema representa un paso atrás, una clara involución, respecto a los estándares de democracia alcanzados en Vistalegre I y que llevaron a Podemos a la primera posición en el Ranking de Calidad Democrática de los Partidos Políticos que publica anualmente mas-democracia.org. Parece que lo más coherente para Podemos sería elegir internamente el mismo sistema electoral que quiere para España, es decir, lo coherente sería apostar por la proporcionalidad, en lugar de por el centralismo y la formación de mayorías artificiales.

En nuestro país sabemos que el sistema electoral es decisivo a la hora de configurar gobierno. Tenemos un sistema diseñado en los finales del franquismo para favorecer gobiernos de holgada mayoría y dificultar la representación de segundos y terceros partidos. Un sistema que acabó consolidando el bipartidismo y dejando sin representación o con una injusta minoría a distintos partidos, sobre todo de la izquierda. Los votos de ciudadanos que elegían a esos partidos iban directamente "a la basura" al quedar sin representación.

Llevamos años luchando para cambiar ese sistema desde la sociedad civil. Parte de aquel "no nos representan" era exactamente eso, millones de ciudadanos no encontraban representación alguna a sus votos. ¿Puede Podemos ahora, ofrecer a la sociedad española un sistema electoral interno, justo contra el combatía el 15M en las plazas?.

Por eso es de vital importancia para el futuro de Podemos la elección de este fin de semana. Su resultado condicionará Vistalegre II y lo convertirá, bien en un bunker reflejo de modelos pasados que otorgue al líder mayoría absoluta, o en un partido más abierto y democrático que abandera la nueva política representando justamente la pluralidad y diversidad para ganar el futuro de nuestro país.