El dueño de la taberna El Palomo se refiere en estos términos a Chicote tras su paso por allí

El dueño de la taberna El Palomo se refiere en estos términos a Chicote tras su paso por allí

'Pesadilla en la cocina' se desplazó a Sevilla para revertir la situación del negocio de Antonio.

Atresmedia
Alberto Chicote en 'El Palomo'.Atresmedia

Tras el éxito de la primera entrega de la nueva temporada de Pesadilla en la cocina, Alberto Chicote ha vuelto este jueves manos a la obra. Esta vez, el popular cocinero madrileño ha intentado darle la vuelta a la situación de la taberna sevillana El Palomo.

Hace ya más de dos años, tras 39 años abiertos trabajando para el cliente, Antonio decidió contactar con Pesadilla en la cocina para tratar de darle un cambio al local. Sin embargo, cuando en febrero del 2020 iba a comenzar el rodaje, la pandemia lo paró todo.

Tuvieron que esperar dos años para al fin, a finales de este mes de abril, retomar esa grabación. Después de cinco días de intenso rodaje, desde casi primera hora de la mañana hasta última hora del día, El Palomo se renovó para estilar una imagen mucho más moderna.

Chicote le cambió parte del mobiliario, sustituyó la cubertería por una nueva mucho más actual y, por supuesto, introdujo platos en el menú y en la carta. “Se ha querido lograr un aspecto luego en todo sin perder la esencia de hace 40 años. Hemos cambiado todo menos el suelo”, comenta el cocinero en el programa.

Ahora, más de medio año después, Antonio agradece el paso de Chicote por su local y se deshace en elogios al chef.

“Es una gran persona. Tiene que luchar por lo suyo y hay que hacer lo que digan ellos, pero como persona tanto Chicote como el resto que trabajan con él son muy grandes, son unos trabajadores incansables”, asegura el propietario.

La nueva taberna El Palomo.
  La nueva taberna El Palomo.laSexta

El dueño explica que tras el paso de Chicote mantuvieron parte del menú que les dejó, pero también lo completaron con platos suyos que tenía éxito. “Hicimos una mezcla con lo suyo y lo nuestro”, explica Antonio, que aclara que en ningún momento han perdido clientela y que en todo caso la han ganado.

Por ello, incide en que están “contentos con la decisión”, antes de volver a elogiar a Chicote y a remarcar que es “un gran profesional”.

“Psicológicamente tiene una gran cabeza. Tengo 68 años, tengo la experiencia de estar trabajando detrás de una barra y me doy cuenta de cómo trabaja cada uno y a él se le nota. Es muy trabajador y sentimental, siempre está ahí si ve a las personas sufrir”, describe.

Actualmente y a pesar del paso de Chicote, el futuro de la taberna está en el aire. Antonio, con 68 años, se lo va a dejar a su hija, pero esta no sabe si continuará con el negocio familiar o se irá a trabajar de lo que ha estudiado.