Las señales que indican que deberías tirar tu mascarilla de tela

Las higiénicas reutilizables son la opción más respetuosa con el medio ambiente y, según los expertos, una buena alternativa para salir a pasear o incluso al supermercado.

Las mascarillas higiénicas reutilizables son sin duda una de las herramientas clave en la lucha contra el coronavirus. También son una buena solución frente al grave impacto que las quirúrgicas o las FPP2 están suponiendo para el medio ambiente por ser una potencial fuente de contaminación microplástica, como asegura un reciente estudio publicado en el medio especializado Marine Pollution Bulletin.

Pero a la vez que son más ecológicas pueden resultar menos seguras. No lo son a priori pero se vuelven menos efectivas cuando empiezan a desgastarse por los repetidos lavados y el uso excesivo.

Por eso es muy importante prestar atención a ciertas señales que indican cuándo una mascarilla no está filtrando de manera segura las gotículas respiratorias que transportan el coronavirus.

Las caseras, que la OMS enseña cómo hacer, no traen instrucciones y algunas veces se pierden las que acompañan a las homologadas que venden marcas conocidas.

Para acabar con las dudas, en la edición estadounidense del HuffPost han contactado con expertos en enfermedades infecciosas, un dermatólogo y un experto en lavandería para recopilar las señales que indican que ha llegado la hora de cambiar de mascarilla.

Correas gastadas

Las gomas con las que la mascarilla se sujeta en las orejas son las primeras en deteriorarse, sobre todo si han estado expuestas a las altas temperaturas de las secadoras, advierte Hannah Yokoji, directora de marca de The Laundress.

“Es importante porque las correas mantienen la mascarilla en su sitio y la ajustan a la cara”, asegura. “Si se aflojan o se estiran, habría que dejar de usarlas de inmediato, porque si una máscarilla no se ajusta correctamente podría ponerse en riesgo al que la lleva y las personas con las que se encuentra”.

Ya no se ajusta a la cara

Si la mascarilla queda floja, especialmente en la zona que cubre nariz y boca, entonces ya no sirve. Hay dos opciones: reemplazar el elástico o directamente tirarla. “Tiene que ajustarse por debajo de la barbilla, en las mejillas y por encima de la nariz. No debería quedar ningún espacio”, insiste Yokoji.

Asimismo habría que reemplazar la mascarilla “si la pinza nasal no se ajusta bien alrededor de la nariz”, añade la experta en enfermedades infecciosas Christina M. Madison.

Hay hilos sueltos, agujeros o rasgaduras

Si se da cualquiera de estas circunstancias, entonces hay que tirar la mascarilla, recomienda Madison. Aunque sólo sea en una de las capas. La norma es: nunca uses una mascarilla con rasgaduras porque el virus puede entrar y salir de esa manera.

Tiene manchas y no salen

Ya sean causadas por café o por maquillaje, el doctor Leann Poston asegura que las manchas en una mascarilla son una señal de que están desgastadas.

“Si la mascarilla está visiblemente sucia y el lavado no quita la mancha, probablemente sea hora de tirarla”, añade. “Lo más seguro es que se ha usado en exceso y debe ser reemplazada”.

La tela es ahora más fina

A medida que aumentan los lavados, los materiales de la mascarilla se vuelven más delgados y la barrera que protege contra la Covid-19 es más débil, apunta el dermatólogo cosmético Howard Sobel, fundador de Sobel Skin.

El deterioro es más evidente cuando hay agujeros o rasgaduras, pero ésta también es una prueba de que la tela está desgastada.

“Una forma de comprobarlo es intentar apagar una vela con la mascarilla puesta. Si puedes hacerlo, la mascarilla no es eficaz”, añade el especialista, que propone otras maneras de verificarlo: mirar a través de la tela o salir a la calle en un día de mucho y comprobar si el vaho es visible.

“Si sostienes la máscarilla y puedes ver la luz a través de ella, probablemente sea demasiado delgada para ser efectiva”, apunta. “Otra opción es soplar a través de la ella y probar si se siente o ve el aliento, especialmente si hace frío”.

No has seguido las instrucciones de lavado del fabricante

Para conservar una mascarilla es importante lavarla correctamente, asegura Madison. Y hay que hacerlo según las indicaciones específicas de las etiqueta. Lo que vale para una no necesariamente sirve para otra.

“Hay mirarlas con detalle. Si el producto no indica específicamente que se puede lavar a máquina, es mejor lavarlo a mano y luego dejar que se seque al aire ”, añade.

Las experta en limpieza Yokoji sugiere usar bolsas de tela de malla para lavar prendas delicadas. “Si se opta por lavarlas a máquina, asegúrate de colocarlas en una bolsa de malla para evitar que se enganchen y se rompan”.

La has lavado más de 30 veces

“El lavado frecuente estira las fibras en algunas telas”, dice Poston, por eso es fundamental lavar las mascarillas con cuidado y también saber que tienen una vida útil. Transcurrido un tiempo, ya no sirven.

Si la mascarilla es de buena calidad, dicen Madison, lo normal es que aguanten 30 lavados (o 30 usos). Si se prolonga durante más tiempo, pierden forma, elasticidad y eficacia.

Este artículo fue publicado originalmente en la edición estadounidense del HuffPost y ha sido adaptado del inglés

Mascarillas Disney para niños