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14/06/2018 07:25 CEST | Actualizado 14/06/2018 07:25 CEST

Un G7 bastante polémico: Trump, protagonista de la reunión

Trump, en la cumbre del G7.
AFP
Trump, en la cumbre del G7.

La última reunión del G7, la cual reúne a las 7 economías líderes y más potentes del mundo, se ha saldado con sabor agridulce para los países que mantienen relaciones comerciales con los Estados Unidos. Para el presidente Trump, esta subida de aranceles supone el principio de una guerra comercial, que busca, según el presidente Trump, la igualdad en materia de comercio internacional.

Para el presidente de los Estados Unidos, según indica en declaraciones oficiales, ha llegado el momento de que Estados Unidos se levante contra una injusticia en materia de comercio exterior, la cual favorecía al resto de países, especialmente a China, y que permitía al resto de países "aprovecharse" de los Estados Unidos.

Trump no tuvo ningún tipo de tapujos para expresar su negativa en retroceder en las nuevas medidas arancelarias

Para el presidente Trump, el conjunto de países con los que mantiene relaciones bilaterales están haciendo un uso abusivo, a la vez de aprovechar un déficit de igualdad en materia de comercio internacional para exportar a los Estados Unidos a un coste verdaderamente barato. Para Trump, este problema ha sido la razón que explica la crisis de la industria del acero y el aluminio en los Estados Unidos, a la vez de ser el causante de la balanza comercial negativa que presenta el país, que cifra en 1,38 billones de dólares.

Con lo visto en la reunión, Trump parece confirmar el inicio de la guerra comercial que pretendía iniciar con el resto de países, los cuales han mostrado un verdadero descontento con el presidente y con las muestras de desprecio que ha tenido con el resto de líderes en la reunión que se daba este fin de semana. El presidente no tuvo ningún tipo de tapujos para expresar su negativa en retroceder en las nuevas medidas arancelarias, llegando incluso a amenazar con un cierre total de fronteras para aquellos que buscasen un conflicto comercial con los Estados Unidos.

Hemos podido observar la postura chulesca y defensiva de Trump

El presidente Trump ha vuelto a ser el protagonista mundial en las redes sociales, especialmente en su cuenta de twitter, en la cual aprovechó para lanzar ataques a Justin Trudeau, el líder canadiense, con el cual no estaba de acuerdo y así lo expresó en diversos tweets. Trump es un verdadero showman y así lo está demostrando, ya que para el, sus actuaciones y decisiones en materia comercial supondrían la reactivación de una industria, a la cual han matado con las exportaciones y con el supuesto "abuso" comercial que sufre Estados Unidos.

La negativa del resto de países a la hora de apoyar al presidente norteamericano parece alentar más su deseo de entablar una guerra comercial con ellos, pues hemos podido observar su postura chulesca y defensiva, la cual mostraba un estado de superioridad por parte del presidente y no pareció gustar mucho al resto de asistentes. En la reunión, llegó a acusar de ladrones al resto de países, pues en declaraciones públicas anunció que "el mundo roba a los Estados Unidos" y que, de no solucionarse esto, "la guerra comercial sería la solución para solventarlo".

No hay que obviar la deuda que posee los Estados Unidos, el país más endeudado del mundo

Con este pensamiento y estas declaraciones, el presidente de los Estados Unidos vuelve a mostrar su lado más polémico y conservador, una postura que se evidencia la postura liberal que ha predominado siempre en él y que justificaba acciones como la rebaja fiscal o la liberalización de la economía. Con esto, el presidente ha vuelto a mostrar su lado mas proteccionista y radical, avisando de una guerra comercial que sólo traerá repercusiones negativas para los países, incluyendo la de Estados Unidos.

No debemos obviar la deuda que posee los Estados Unidos, el país más endeudado del mundo. Este exceso de deuda podría tener un impacto negativo en la economía de los Estados Unidos, y por eso necesita ajustarla lo antes posible. Para esto, el presidente abogó por una postura completamente liberal que abogase por incrementar el ingreso fiscal del país con la reducción de impuestos a las empresas, creando con esto un efecto en la productividad de las empresas que provocase un aumento en el empleo.

Si el presidente pretende iniciar una guerra comercial, este conflicto podría suponer un estancamiento en las economías

Esta postura parecía verdaderamente coherente, pues el presidente pretendía reactivar la economía de la mejor forma posible, liberalizando y desahogando a las empresas. El problema viene cuando el presidente lanza los primeros ataques a los países con los que mantiene relaciones comerciales, unos ataques infundados con unas posturas proteccionistas que pretendían acabar con el libre comercio, tal y como está actualmente.

Estas declaraciones hicieron saltar las alarmas en todo el mundo, pues el comercio internacional es el verdadero motor del crecimiento económico, ya que como indicó el FMI, las previsiones pronosticadas para el próximo año, las cuales indican un crecimiento mundial del 3'9%, irían directamente sujetas a un continuo aumento en el crecimiento del comercio mundial.

Estamos viendo la peor cara del presidente Trump

Esto supone que si el presidente pretende iniciar una guerra comercial, este conflicto podría suponer un estancamiento en las economías, el cual podría lastrar la recuperación económica de los países y eliminar ese ajuste de deuda, el cual tanto necesita el país.

Al final, estamos viendo la peor cara del presidente Trump, el cual pretende solucionar un conflicto de la peor manera posible y a cualquier precio. En este caso, acabando con un comercio mundial más que necesario para el desestancamiento de las economías y el progreso de los países.

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