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15/02/2014 09:57 CET | Actualizado 11/12/2014 11:53 CET

Tres líderes inspiradores

Este no es un artículo de conciencia social, ni de crítica, sino de liderazgo. Este es un artículo para que entendamos que a nuestro lado, cada día, hay increíbles personas de las que siempre tenemos algo que aprender si queremos hacerlo. ¿Empezamos por comportarnos como ellos?

Llevo algunos años estudiando el comportamiento humano, y aunque es algo realmente amplio y complicado, sí he detectado una serie de factores que me llevaron a la elaboración de una simple característica común: el líder inspirador es aquel que independientemente del tiempo, el entorno y las circunstancias, cada día, durante veinticuatro horas, se comporta como un líder, habla como un líder, y sobre todo, actúa como un líder.

La mera observación de las personas ha sido mi mejor herramienta para detectarlos en nuestra sociedad. Y por eso hoy comparto contigo tres maravillosos ejemplos que se encuentran en nuestra capital y que cada día me inspiran para dar más, hacer más y trabajar más:

Ibrahima | 32 años

Ladrón de sonrisas de profesión, es un inmigrante senegalés situado en la esquina del Corte Inglés de Nuevos Ministerios. A cada una de las personas que nos cruzamos con él, nos anima, llueva o haga sol, a trabajar con pasión y disfrutar con pasión. Su sueño es montar una escuela para inmigrantes y poder traer a su mujer. En sus palabras, se encuentra feliz de estar más cerca de sus sueños cuando lo compara con hace tan sólo un año.

María González | 60 años

Azafata de marcas en unos supermercados, esta increíble señora ante un "¿Cómo estás?" responde, desplegando su mejor sonrisa: "Muy bien, este trabajito hace que mi hija esté menos preocupada de no encontrar trabajo". Lo increíble no es el esfuerzo, sino la contestación, la forma y el ejemplo.

Risy | 39 años

Inseparable de su mascota, está muchos días por los metros de Madrid. Se encarga de recordarles uno a uno a sus pasajeros que si crees que la vida te sonríe, y si tú le sonríes a la vida, esta acabará por sonreírte de verdad. Y es precisamente la sonrisa, el ejercicio que más practica esta persona que, cuando el metro cierra, encuentra cobijo por las calles de Madrid.

Verás, este no es un artículo de conciencia social, ni de crítica, sino de liderazgo. Este es un artículo para que entendamos que a nuestro lado, cada día, hay increíbles personas de las que siempre tenemos algo que aprender si queremos hacerlo. Porque cuanto más comparto con ellos, más pienso: ¿Qué excusa tengo yo para no trabajar el doble? ¿Qué excusa tengo yo para no ser más feliz? ¿Qué excusa tengo yo para no compartir contigo algo positivo?

Viktor Frankl, psiquiatra austríaco fundador de la logoterapia, que sobrevivió tras vivir tres años en campos de concentración, decía que al ser humano pueden arrebatarle absolutamente todo, excepto el poder de decisión sobre su actitud en cada momento. Entonces, ¿Qué vamos a comunicar hoy a las personas que nos rodean?

Siempre hago una llamada al realismo, al mal momento en el que estamos por la cantidad de noticias bochornosas que tenemos en nuestro sistema, y cuanto más conozco situaciones como éstas, más siento esa necesidad de acción para que terminen gritando: ¡Esto tiene que mejorar! Ahora bien, personas como Risy, como Ibrahima y como María, me han enseñado, con su liderazgo, a decirlo de otra manera mejor: ¡Esto lo vamos a mejorar!

¿Empezamos por comportarnos como ellos?

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