Adiós al granito y al cuarzo: esta encimera ecológica te ahorrará dinero
Una alternativa más sostenible y menos contaminante con el planeta.

Durante años, elegir una encimera para la cocina parecía reducirse a una decisión entre granito o cuarzo. Sin embargo, la búsqueda de materiales más sostenibles y económicos está cambiando las reglas del juego. Lo que hasta hace poco era considerado un símbolo de diseño y exclusividad en las cocinas comienza a perder terreno frente a nuevas alternativas más sostenibles, funcionales y asequibles.
Entre las opciones que están ganando terreno destaca una encimera fabricada a partir de aluminio reciclado, una propuesta que no solo reduce el impacto ambiental asociado a la producción y extracción de materias primas, sino que además puede resultar considerablemente más barata que el granito o el cuarzo. Su combinación de resistencia, durabilidad y posibilidades de diseño la está convirtiendo en una de las alternativas más interesantes para quienes planean renovar su cocina sin disparar el presupuesto.
Según recoge Tasting Table, este material se fabrica a partir de chatarra metálica postindustrial y se une con resina acrílica, lo que consume menos energía y produce menos contaminantes que otros procesos de fabricación de encimeras. Más concretamente, contiene hasta un 97% de material reciclado y no presenta COV (compuestos orgánicos volátiles), lo que significa que es totalmente reciclable al final de su vida útil.
Entre 295 y 790 euros por metro cuadrado
Esta nueva alternativa es interesante desde el punto de vista medioambiental porque el granito es una piedra natural, por lo que es un recurso no renovable; y el cuarzo es una piedra artificial que utiliza un proceso de fabricación altamente intensivo en energía y sus resinas pueden liberar COV nocivos. En este contexto, la nueva opción se presenta como una alternativa más sostenible y menos contaminante frente a ambas soluciones tradicionales.
Además, la gran baza del aluminio reciclado es su bajo coste que, aunque varía según el tamaño, el diseño y las características, oscila entre los 295 y 790 euros por metro cuadrado, mientras que el granito suele moverse entre los 396 y 990 euros y el cuarzo entre los 495 y 1.980. Traducido a una reforma real, la diferencia puede ser suficiente para bajar de forma significativa el presupuesto final sin renunciar a un resultado de aspecto premium.
A eso se suma las características técnicas de este material, ya que su superficie resiste bien las manchas en el uso cotidiano, permite restauraciones mediante lijado y pulido, y se ofrece en acabados que van del mate al alto brillo. En conjunto, estas propiedades refuerzan su posicionamiento como una alternativa cada vez más competitiva frente a los materiales tradicionales, al unir durabilidad, versatilidad estética y un enfoque más sostenible en el diseño de interiores.
