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Las serpientes bostezan igual que los humanos, pero no es ni por cansancio ni por estar ansiosas

Las serpientes bostezan igual que los humanos, pero no es ni por cansancio ni por estar ansiosas

"Es realmente impresionante".

Una serpiente bostezandoShakyasom Majumder

Bostezar es un gesto muy común en la naturaleza. Lo hacemos los humanos y también lo hacen muchos animales y solemos asociarlo al cansancio, al aburrimiento o al estrés. Sin embargo, la ciencia ha aclarado que en el caso de las serpientes el significado es completamente distinto.

Según publicó Ok diario, los expertos de Australian Geographic y del Australian Reptile Park, aclararon que lo que solemos llamar “bostezo” en las serpientes en realidad es un "boquiabierto", un movimiento que nada tiene que ver con el sueño ni la ansiedad.

Aunque este gesto puede sorprender, las serpientes no son las únicas que lo hacen. Otros animales, como el dragón de Komodo, también exhiben un boquiabierto que puede parecer un rugido silencioso. “Es realmente impresionante cuando lo ves en un ejemplar de gran tamaño”, explica el supervisor de reptiles en el Australian Reptile Park, Jake Meney, al medio. 

Una cuestión de anatomía

Meney explicó que las serpientes cuentan con una mandíbula muy especial ya que la superior e inferior están formadas por piezas que pueden moverse de manera independiente, unidas por ligamentos elásticos. Esta característica les permite abrir la boca mucho más de lo que podríamos imaginar y, sobre todo, engullir presas de gran tamaño.

Cuando una serpiente realiza este gesto, no está estirándose ni relajándose, sino preparándose para comer. El “bostezo” es en realidad una forma de recolocar su mandíbula para tragar con más eficacia. Devorar una presa puede llevar horas, y el boquiabierto les facilita este proceso hasta tragarla por completo.

Una conducta que puede intimidar

Más allá de su función biológica, el boquiabierto de una serpiente también puede resultar amenazante para quien lo observa. Quien no conozca esta conducta puede interpretarla como una advertencia o un gesto agresivo, aunque en realidad solo sea parte de su mecánica para alimentarse.

Este descubrimiento aclara que las serpientes no bostezan porque están cansadas ni porque estén nerviosas, sino porque su cuerpo necesita ese movimiento para poder alimentarse. 

Este hecho es una muestra más de que la naturaleza está llena de comportamientos fascinantes que, a simple vista, pueden parecernos humanos, pero que esconden funciones completamente diferentes.

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Redactora en El HuffPost España, donde aborda actualidad y estilo de vida. Graduada en Periodismo por la Universidad CEU San Pablo, inició su carrera como becaria en este mismo medio, que ha sido su verdadera escuela. Madrileña con raíces manchegas, escribe sobre una amplia variedad de temas como: sociedad, cultura, viajes, salud y consumo. Siempre con el objetivo de informar, orientar y despertar la curiosidad del lector.

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