Los expertos recuerdan que liberar especies invasoras está prohíbido: alteran hábitats, compiten por alimento y pueden transmitir enfermedades a los seres humanos.
La pasión por la naturaleza la ha llevado a construir cuatro cabañas con sus propias manos, utilizando únicamente materiales del entorno, sin agua ni electricidad.
El lugar elegido hace que la vivienda, en mitad de las montañas de China, tenga su propio aislante térmico natural y mantenga una temperatura constante todo el año.