La pasión por la naturaleza la ha llevado a construir cuatro cabañas con sus propias manos, utilizando únicamente materiales del entorno, sin agua ni electricidad.
El lugar elegido hace que la vivienda, en mitad de las montañas de China, tenga su propio aislante térmico natural y mantenga una temperatura constante todo el año.
Es una de las estaciones que más colores ofrece, en el campo y las ciudades. Los matices de los tonos rojos y amarillos otorgan un romanticismo a estos lugares que los convierten en un lienzo que apetece ir a contemplar.
De poblaciones que esconden Picassos y Goyas a las que cuentan con calles y fachadas de gran encanto, naturaleza exuberante o monumentos imprescindibles, que forman parte del Patrimonio de la Humanidad