Los científicos no dan crédito: una sola tromba de agua mata a 58 de los 800 orangutanes de Tapanuli que quedan, el gran simio más raro del mundo
Podría marcar un antes y un después en la lucha por evitar su desaparición.
A veces basta un solo desastre para cambiar el futuro de toda una especie. Eso es precisamente lo que ha ocurrido en Indonesia, donde unas lluvias torrenciales han provocado una tragedia sin precedentes para el orangután de Tapanuli, el gran simio más raro del planeta. Los científicos alertan de que las consecuencias de este episodio podrían marcar un antes y un después en la lucha por evitar su desaparición.
Las cifras reflejan la magnitud del desastre. Un episodio de lluvias extremas registrado durante cuatro días en noviembre de 2025 desencadenó numerosos deslizamientos de tierra en el ecosistema de Batang Toru, en el norte de Sumatra (Indonesia), causando la muerte de 58 orangutanes de Tapanuli. La pérdida supone cerca del 7% de toda la población mundial de esta especie, un golpe que los expertos consideran muy difícil de revertir.
La investigación, publicada en la revista Current Biology, reconstruye el impacto del ciclón Senyar. Durante cuatro días consecutivos las intensas precipitaciones desencadenaron miles de deslizamientos de tierra en el ecosistema de Batang Toru, el único lugar del planeta donde vive esta especie. A partir del análisis de imágenes por satélite y de la distribución de los orangutanes, los científicos pudieron cuantificar el alcance de una tragedia que amenaza con acelerar aún más el riesgo de desaparición de este gran simio.
Una capacidad de recuperación muy baja
Los investigadores calcularon que las lluvias destruyeron alrededor de 8.300 hectáreas de bosque, casi el 12% del hábitat principal del orangután de Tapanuli. Alrededor de 58 ejemplares murieron durante el episodio, lo que equivale al 11% de la población que habitaba la zona más afectada. En una especie de la que sobreviven menos de 800 individuos, perder decenas de animales en un solo evento representa un retroceso difícil de compensar.
Además, el problema va mucho más allá de las muertes inmediatas, ya que los deslizamientos arrasaron árboles centenarios que proporcionaban alimento y refugio a los orangutanes supervivientes, mientras que la pérdida de suelo fértil dificultará la regeneración del bosque durante años. Esto obligará a los animales a recorrer mayores distancias para encontrar comida, aumentando el estrés y reduciendo aún más sus posibilidades de reproducirse.
El orangután de Tapanuli fue identificado como especie independiente en 2017 y desde entonces se ha convertido en el gran simio más amenazado del planeta. Además, tiene una capacidad de recuperación extremadamente baja: las hembras tardan muchos años en criar una nueva cría, por lo que cualquier descenso de la población resulta especialmente difícil de revertir. Estudios anteriores ya habían advertido que una pérdida anual de apenas el 1% de los individuos sería suficiente para conducir a la especie hacia la extinción a largo plazo.
Tras conocerse los resultados, el Gobierno de Indonesia ha suspendido temporalmente las principales actividades industriales en el ecosistema de Batang Toru mientras evalúa nuevas medidas de conservación y los riesgos ambientales de la zona. Los investigadores insisten en que proteger este bosque se ha convertido en una prioridad absoluta y reclaman ampliar las áreas protegidas y frenar las actividades que degradan el hábitat.