Louie, cuidador de 45 años, llega a urgencias tosiendo sangre y lo mandan a casa con un inhalador: una IA identifica en su electro lo que el médico no detectó
Un golpe de suerte pudo salvarle la vida.

La inteligencia artificial fue capaz de ver lo que los médicos no pudieron. Según informa The New York Times, Louie Quiros, un cuidador de 45 años, llegó a una sala de urgencias de Queens, en Nueva York, en febrero de 2025. Durante sus últimos días, aseguró al médico que había estado tosiendo sangre y que cada vez le costaba más respirar.
Viendo sus síntomas, los médicos le realizaron las pruebas pertinentes: una radiografía de tórax y un electrocardiograma; una prueba común que registra la actividad eléctrica del corazón. El diágnostico fue confuso, por lo que los médicos decidieron trasladarlo a casa con un inhalador, como forma de tratar el asma.
Asismismo, los especialistas de urgencias llegan a esta conclusión puesto que el enfermo había estado expuesto al humo de los incendios forestales en una reciente visita a California y, finalmente, decidieron mandarlo a casa, con la medicación para el asma.
Un golpe de suerte
Por suerte para Quiros, la sala de urgencia forma parte del sistema médico de NewYork-Presbyterian. Los investigadores analizan todos los electrocardiogramas realizados en pacientes de ese sistema médico con un programa de inteligencia artificial, EchoNext, para ver si podía encontrar patrones en los escáneres que indicaran daño al corazón.
De esta forma, la herramienta tecnológica encontró evidencia de posibles daños cardíacos graves en el electrocardiograma. El equipo de científicos llamó inmediatamente al hospital para realizarle un ecocardiograma y lo que encontraron fue terrible.
Tal y como ha podido confirmar el medio de comunicación, su corazón latía tan débilmente que solo el 10% de su sangre se bombeaba con cada contracción. Al mismo tiempo, su válvula mitral estaba filtrando sangre de vuelta a su corazón. Tras las pruebas pertinentes, los investigadores decubrieron que tenía un trastorno genético raro asociado a la muerte súbida.
Un ejemplo del poder de la IA
Roxana Mehran, presidenta del Colegio Americano de Cardiología, afirmó que este era un ejemplo "dramático" del poder de la IA para ayudar a abordar diagnósticos fallidos y disparidades en los tratamientos de enfermedades cardíacas, ya que "los problemas cardíacos en mujeres y pacientes racializados a menudo pasan desapercibidos".
"Es el tipo de historia que vemos todo el tiempo", asegura en una conversación con el diario estadounidense. Esta herramienta de IA es tan poderosa que puede señalar posibles malas acciones de bombeo, daños en las válvulas cardíacas, paredes anormalmente gruesas del corazón e hipertensión en la parte de los pulmones conectada al corazón.
Pero en sus objetivos no se pretende sustituir a los médicos, sino consagrarse como una herramienta clave a la hora de mejorar sus habilidades y señalar problemas médicos pasados por alto.
