Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Massimo Ingegni, panadero de un pueblo de mil habitantes, abre solo los sábados: "Nunca bajé los precios. Siempre preferí explicar el valor del producto y dejar que fuera el pan el que hablara"

Massimo Ingegni, panadero de un pueblo de mil habitantes, abre solo los sábados: "Nunca bajé los precios. Siempre preferí explicar el valor del producto y dejar que fuera el pan el que hablara"

La pasión le viene desde pequeño.

Un panadero sacando pan recién horneado del horno en una panadería
Un panadero sacando pan recién horneado del horno en una panadería.Getty Images

El sueño de cualquiera: trabajar un día a la semana. La historia de Massmo Ingegni es inspiradora. Según publica Gambero Roso, este cocionero italiano decidió trasladarse desde la gran Milán a su pequeño pueblo italiano para abrir Ingrano Forno Atigiale, una panadería que solo abre los sábados. Él tiene sus secretos para el infinito éxito y no están en lo comercial sino en la calidad de sus productos. Ha sido nombrado Panadero Emergente 2027.

Tal y como reza la publicación, en Mercatello sul Matauro, un pueblo de poco más de mil habitantes en el centro del país, vende sus creaciones. Pero la pasión por los fogones le viene de bien pequeño: "Vi a mi abuela cocinando, horneando pasteles y haciendo pan en casa. Luego teníamos familiares en el campo que una vez a la semana nos traían pan que ellos hacían. Son recuerdos que siempre han permanecido conmigo".

Asimismo, asegura que la decisión de abrir su negocio no le fue nada fácil, pero mudarse al lugar donde creció le peso más. En marzo de 2023, Ingrano Forno Artigianale finalmente abre sus puertas. La respuesta de todo un país a sus productos fue sorprendente.

"Hubo cola delante de la puerta durante casi todo el día. No me lo podía creer", recuerda el protagonista en sus declaraciones. Pero, ¿cuál es su secreto? Ingegni tiene una filosofía que escapa de los productos ultraprocesados y de las grandes cadenas de comida rápida.

"Nunca he bajado precios. Siempre he preferido explicar el valor del producto y dejar que el pan hable por su cuenta". Con el tiempo, fueron los propios clientes quienes reconocieron la diferencia. Un pan capaz de permanecer fragante durante más de una semana ha transformado las perplejidades iniciales en conciencia.

El crecimiento économico llegó rápidamente y en el primer año su panificadora empleó a cinco personas. "Pero surgieron dificultades relacionadas con la gestión de personal, un problema cada vez más extendido en el sector", explica el empresario. "En algún momento me di cuenta de que mi salud estaba en juego. Intenté resistirme, pero ya no era sostenible", confiesa.

Por todo ello, tomó la decisión de abrir un día a la semana, manteniendo la producción activa desde los miércoles. "Les expliqué a los clientes que podían reservar el pan yendo directamente a la tienda o escribiéndome un mensaje. Me alegró de ver lo bien que se entendía esta elección".

Hoy en día, y tal y como reza la publicación, Ingrano trabaja con una red de restaurantes, hoteles y negocios de la zona, utiliza harinas de varios molinos artesanales y lleva a cabo un modelo de producción basado en el equilibrio entre la calidad del producto y la calidad de vida.

!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos