Los científicos descubren 5,5 millones de abejas viviendo bajo las tumbas de un cementerio: el mayor asentamiento de abejas solitarias jamás registrado
Una especie solitaria que excava nidos individuales bajo tierra.
Las abejas, en el fondo, solo necesitan algo muy sencillo para prosperar: tranquilidad. Huyen del ruido, del tráfico y de todo lo que altera el ritmo natural de las cosas, y buscan refugios discretos donde el suelo permanece intacto y la vida avanza sin prisas. Son lugares que a menudo pasan desapercibidos para nosotros, pero que para ellas se convierten en pequeños oasis donde pueden vivir y seguir su ciclo en paz.
Eso es precisamente lo que ocurre en un cementerio del norte del estado de Nueva York, donde un equipo de investigadores ha descubierto algo que nadie esperaba. Una población estimada de 5,5 millones de abejas que viven y se reproducen bajo las tumbas del East Lawn Cemetery, en Ithaca. Se trata de la mayor concentración de abejas solitarias jamás registradas, ocultas a plena vista bajo un paisaje tan silencioso como sorprendente.
El hallazgo, realizado por investigadores de la Universidad de Cornell y publicado en Apidologie, se produjo casi por casualidad en 2022, cuando una técnica del equipo detectó una cantidad llamativa de abejas mientras cruzaba el cementerio. A partir de ahí, se puso en marcha un estudio de campo que, durante semanas, midió la cantidad de estos insectos en distintas áreas del cementerio.
Unas condiciones casi perfectas
Durante la primavera de 2023, el equipo instaló 10 trampas de emergencia repartidas por el cementerio, con las que lograron registrar la salida de hasta 3.251 ejemplares pertenecientes a 16 especies distintas de abejas, moscas y escarabajos. A partir de esos datos, los investigadores calcularon la densidad de población y la extrapolaron a una superficie de entre 6.000 y 6.500 metros cuadrados. El resultado dejó una cifra entre 3 y 8 millones de abejas, con una estimación media de unos 5,5 millones de individuos.
Las protagonistas del estudio son Andrena regularis, conocidas como abejas mineras comunes, una especie solitaria que excava nidos individuales bajo tierra, a diferencia de las abejas melíferas que forman panales. Aunque normalmente las abejas se asocian con grandes enjambres y colmenas, Scientific American recuerda que el 70% de estos insectos en Estados Unidos vive en el subsuelo y que este estilo de vida es mucho más habitual de lo que parece.
Además, el cementerio reúne condiciones casi perfectas para estas abejas: suelo arenoso, muy poca alteración del terreno y un escaso uso de pesticidas. Los cercanos huertos de Cornell y otras plantas con flores también proporcionan un suministro constante y abundante de alimento, lo que lo convierte en el refugio ideal para las abejas. Finalmente, el estudio indica que la especie suele emerger a inicios de primavera, coincidiendo con la floración de manzanos y otras plantas tempranas.