Así engañan los paneles solares a los murciélagos: les hacen creer que son agua y cambian su comportamiento
Un equipo de ingenieros de Reino Unido ha descubierto que los paneles solares están teniendo efectos nocivos en el comportamiento de los murciélagos.

La expansión de las energías renovables está generando algunos efectos inesperados en Reino Unido. En concreto, un equipo de ingenieros ha descubierto que los paneles solares provocan cambios en el comportamiento de los murciélagos.
Lo cierto es que algunas especies ya se habían visto afectadas por colisiones en aerogeneradores o en turbinas, pero el caso de los murciélagos ha llamado especialmente la atención.
Los ingenieros encargados de instalar paneles solares se han percatado de que los murciélagos confunden estas estructuras con el agua. La revista Biological Conservation ha publicado un estudio que analiza este fenómeno.
Esto se debe a que los murciélagos utilizan ecolocación para orientarse. Las superficies lisas, como el agua, reflejan el sonido de una manera específica, y los paneles solares disponen de superficies similares, por lo que imitan acústicamente el agua.
Se acaba generando, por lo tanto, una confusión en los murciélagos, que caen en una especie de trampa sensorial. Los investigadores han descubierto cambios en el comportamiento de los murciélagos a raíz de esto: tienen menor actividad y evitan ciertas zonas. Los paneles funcionan a modo de barrera ecológica, afectando a los desplazamientos y alimentación de los murciélagos.
Los paneles también pueden beneficiar a otras especies
Además de producir energía limpia, los paneles también son beneficiosos para otros animales y ecosistemas.
Según el mismo estudio de Biological Conservation, los paneles crean zonas protegidas bajo su estructura. Esto sirve para que las plantas crezcan con más estabilidad y que los animales pequeños encuentren refugio.
También proporcionan sombra en entornos calurosos, sobre todo en zonas áridas, lo que ayuda a que algunos insectos sobrevivan mejor al calor extremo o que los pequeños vertebrados estén más protegidos.
Algunas especies son atraídas a estas zonas, consiguiendo que los parques solares funcionen como islas ecológicas, donde la fauna prospera.
Por último, la vegetación que crece en estas áreas puede favorecer a abejas y mariposas. Esto impulsa de manera indirecta la polinización y salud de los ecosistemas.
El estudio anima a tener en cuenta los posibles efectos nocivos de los paneles solares y otras construcciones relacionadas con las energías limpias, pero sin dejar de lado los múltiples beneficios.
