Ana Luzón, técnica en nutrición: "Esto es lo que le puede pasar a nuestro intestino si nos tomamos medio melón de una sentada"
Esta experta explica que comer demasiado pueden acelerar el tránsito intestinal o fermentar en algunas personas sensibles, como con síndrome de intestino irritable.

¿Qué cantidad de melón sería la máxima que debemos tomar al día? Esta pregunta tan recurrente en el verano, no tiene una sola respuesta exacta. Así lo explica la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón. "Lo primero que habría que aclarar es que no existe una recomendación oficial que establezca que 150 gramos sea el límite máximo de melón al día, esa cantidad suele utilizarse como referencia de una ración de fruta".
Pero, en una persona sana, explica Luzón, "comer más de 150 gramos de melón no tiene por qué producir ningún problema. Ahora bien, si la cantidad es muy grande (por ejemplo, medio melón de una sentada), algunas personas pueden experimentar hinchazón, gases o molestias digestivas".
Esto ocurre porque "el melón contiene agua, fibra y azúcares naturales que, cuando se consumen en cantidades elevadas, pueden acelerar el tránsito intestinal o fermentar en algunas personas sensibles, especialmente si padecen síndrome de intestino irritable o tienen dificultad para tolerar ciertos carbohidratos fermentables", aclara esta técnica en nutrición.
Para que la gente se haga una idea visual, ¿a cuánto equivalen 150 gramos de melón? "Aproximadamente a una taza de melón cortado en dados o a una rodaja generosa. Es una cantidad bastante habitual como postre", responde Luzón. "Pero es importante entender que las necesidades no son iguales para todo el mundo", añade, "una persona que come poca fruta puede quedarse corta con esa cantidad, mientras que otra puede tomar bastante más sin ninguna molestia".
"Pero si tuviera que definir el mayor error digestivo que cometemos los españoles con la fruta en verano, no sería este consumo sin límite", señala esta experta. "De hecho, la mayoría de la población sigue consumiendo menos fruta y verdura de la recomendada. Y quizá el error más frecuente sea pensar que todos los alimentos saludables pueden consumirse en cantidades ilimitadas porque son 'ligeros', 'naturales' o 'solo tienen agua'. Esto no ocurre solo con el melón, sino también con los frutos secos, el aceite de oliva o incluso algunos productos etiquetados como saludables".
Así que, en conclusión, "más que hablar de límites universales, hablaría de aprender a escuchar las señales de hambre, saciedad y bienestar digestivo de cada persona", insiste Ana Luzón.
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.
