Los expertos llevaban buscándola dos décadas: redescubren a la serpiente más pequeña del mundo en Barbados
Un reptil tan diminuto que puede confundirse con una lombriz de tierra.

Cuando pensamos en serpientes pequeñas, la mayoría suele imaginar especies discretas pero visibles, escondidas entre hojas o deslizándose por el suelo del bosque. Sin embargo, la realidad puede ser todavía más sorprendente: existen reptiles tan diminutos que pueden confundirse con una lombriz de tierra. En algunos casos, su tamaño es tan extremo que pasan desapercibidos durante años escondidos bajo tierra y fuera del alcance humano.
Eso es precisamente lo que ha ocurrido en Barbados, donde un equipo de científicos ha logrado redescubrir la serpiente hilo de Barbados (Tetracheilostoma carlae), considerada la serpiente más pequeña del mundo. Tras casi 20 años sin señales claras de su presencia, la especie volvió a aparecer durante una expedición de campo en la que los investigadores, apartando rocas y explorando el suelo del bosque, dieron con un ejemplar oculto bajo una piedra.
Un hallazgo inesperado que no solo pone fin a décadas de incertidumbre científica, sino que también despierta preguntas sobre cuántas especies pueden seguir sobreviviendo en silencio. “Las serpientes hilo de Barbados son serpientes ciegas, por lo que son muy difíciles de detectar”, dijo Connor Blades, oficial de proyecto del Ministerio de Medio Ambiente de Barbados, en declaraciones recogidas por Mongabay, refiriéndose a la tendencia de estos reptiles a pasar la mayor parte del tiempo bajo tierra.
No supera los 10 centímetros
Como explican los propios investigadores, “solo se han confirmado unos pocos avistamientos desde 1889, así que, lamentablemente, no mucha gente las ha visto”. A esa escasez de registros se suma su extraordinario tamaño, que la convierte en una auténtica rareza biológica: la serpiente hilo de Barbados mide apenas entre 7,5 y 10 centímetros de longitud, con un grosor comparable al de un espagueti. Tan pequeña que puede confundirse fácilmente con un gusano, su minúscula anatomía ha contribuido a que pase desapercibida durante décadas.
La búsqueda no fue breve ni casual, sino que forma parte de una expedición realizada en marzo por el Ministerio de Medio Ambiente y Re:wild como parte del proyecto Conservación de Reptiles Endémicos de Barbados (CBER), una iniciativa centrada en localizar y proteger especies únicas de la isla. La confirmación llegó después en el laboratorio de la Universidad de las Indias Occidentales, donde la muestra fue examinada con microscopio.
Los especialistas verificaron rasgos como las líneas dorsales pálidas y la forma de las escamas de la cabeza, que fueron suficientes para separar a la serpiente hilo de la especie invasora con la que suele confundirse. Una vez comprobada su identidad, el ejemplar fue devuelto a su hábitat natural, cerrando así un proceso de identificación minucioso que resultó clave para confirmar uno de los redescubrimientos más esperados en el mundo de los reptiles.
Este hallazgo tiene un valor que va mucho más allá del hallazgo zoológico. “El redescubrimiento de la serpiente hilo es también un llamado a todos los barbadenses: los bosques de Barbados son muy especiales y necesitan protección”, denuncia Justin Springer, responsable del programa para el Caribe de Re:wild. Un recordatorio urgente de que la supervivencia de estas especies depende directamente de la conservación de su hábitat.
