Infidelidad en el concierto de Coldplay: ¿Se puede demandar a la promotora de un evento por usar mi imagen sin mi consentimiento?
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Infidelidad en el concierto de Coldplay: ¿Se puede demandar a la promotora de un evento por usar mi imagen sin mi consentimiento?

¿Podrían denunciar alguno de los protagonistas a la promotora? Aquí tienes la respuesta. 

Fragmento del vídeo de @instaagraace@instaagraace

La infidelidad del director general de Astronome, Andy Byron, y Kistrin Cabot, la directora de Recursos Humanos de la misma empresa, se ha convertido en una de las imágenes de la semana, no solo por el hecho de que él se encuentra casado, sino también por la reacción que ambos tienen al ser captados por las cámaras.

De hecho, la reacción de los dos es tal que incluso el líder de la banda musical, Chris Martin, comentó la escena: "O están teniendo una aventura o son muy tímidos", relataba en aquel momento. 

El video fue grabado por una de las asistentes al concierto, que más tarde lo compartió en las redes sociales, lugar donde se volvió viral en cuestión de horas, generando un aluvión de visitas, reacciones y comentarios. La mujer del directivo, Megan Kerrigan, ya ha eliminado su apellido de casada en Facebook. 

¿Pueden demandar a la promotora por grabar las imágenes?

No es la única vez que ocurre algo de este estilo durante un concierto o evento deportivo, aunque esta vez la escena se ha vuelto viral debido al cargo que ambos ostentan y su llamativa reacción. Ante esta situación, muchos se preguntan si es legal que una promotora de eventos grabe a los asistentes sin su consentimiento. Y la respuesta es clara, según explica Mabel Klimt, abogada especializada en propiedad industrial e intelectual, ante una entrevista en el telediario de TVE

"En principio, por el hecho de adquirir la entrada, estamos dando unos ciertos consentimientos de cara a la captación de nuestra imagen personal", señala Klimt, que agrega que la imagen pasa a ser propiedad de este tercero, sobre la que el individuo ya no tiene control. "Es un trabajo titánico poder perseguir y poner un poco puertas al campo", agrega finalmente. 

En resumen, tal y como recoge la experta, al comprar la entrada de un evento, siempre que lo refleje en las condiciones, estamos cediendo nuestra propia imagen y dando nuestro conocimiento explícito, por lo que la promotora puede utilizarlas libremente. En el caso de que no se hubiese informado de dicho consentimiento previamente ni en la entrada ni en otro apartado o lugar, las sanciones podrían llegar hasta los 40.000 euros por infracciones leves, de 40.001 a 300.000 por infracciones graves y de 300.00 a 20.000.000 euros o del 2% al 4% facturación bruta anual por infracciones muy graves. 

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Redactora de fin de semana de El HuffPost. Licenciada en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada (Madrid). Trabajó en el diario AS y en El HuffPost como redactora.


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