El son andaluz de 'T amaré' de Tony Grox y Lucycalys gana el Benidorm Fest 2026 en una gala con una votación de infarto marcada por la "unión por la música"
El dúo gaditano ha ganado en una final con solo dos puntos de diferencia.

Una final de infarto, pero con un sonido muy andaluz ha encumbrado a Tony Grox y LucyCalys con su T amaré como ganadores del Benidorm Fest 2026 con 166 puntos. Los gaditanos solo han superado con dos puntos a Turista de Asha y a poca distancia de la Mataora de Rosalinda Galán. Su T amaré, en pleno San Valentín, se había convertido ya en un hit desde la primera semifinal, siendo de las canciones más escuchadas del festival, como bien podría haber sido Nochentera de Vicco.
T amaré, con su estética nazarí, la potencia escénica y vocal de Lucycalys y el beat con compás de Tony Grox, llevaron a la excelencia una canción que bebe de la electrónica andaluza y el flamenco de inicios de los 2000 y que hoy en día ha vuelto a gozar de la misma buena salud que hace 20 años gracias a nombres como Lola Índigo o La Plazuela. “Estoy a puntito de llorar, qué ilusión”, dijo Lucía Sánchez al acabar su primera actuación. “Viva Andalucía”, repitieron visiblemente emocionados.
"Mucho ánimo y mucha fuerza y a seguir derrochando mucho arte y talento", les dijo Melody al entregarles la sirenita de oro. Las votaciones dieron varias vueltas, primero con una votación del jurado que encumbró a Asha con 82 puntos y que recibió los abucheos del público, pero que posteriormente con los votos del público cumplieron los pronósticos y subieron a las dos favoritas: la de Tony Grox y la de Rosalinda Galán, aunque siguió sonando a sorpresa la posición de Asha.
El voto del público se repartió de la siguiente manera. El voto demoscópico (25% del final) le dio: 4 puntos a MAYO, 8 puntos a Miranda! y bailamamá, 12 puntos a Kenneth, 16 puntos a The Quinquis, 20 puntos a Kitai, 24 puntos a María León y Julia Medina, 28 puntos a Asha, 31 puntos a Dani J, 36 puntos a Tony Grox & Lucycalys, 40 puntos a Mikel Herzog Jr., 44 puntos a Rosalinda Galán y 48 puntos a Izan Llunas.
El televoto le dio 4 puntos a Kenneth, 8 puntos a Dani J, 12 puntos a The Quinquis, 16 puntos a Mikel Herzog Jr., 20 puntos a Izan Llunas, 24 puntos para Asha, 28 puntos a María León y Julia Medina, 31 puntos a Kitai, 36 puntos para MAYO, 40 a Miranda! y bailamamá, 44 puntos para Rosalinda Galán y 48 puntos para Tony Grox y Lucycalys.
El jurado, con Roberto Santamaría como portavoz, dio sus votos, que representaron el 50% de la puntuación de la siguiente forma, no sin el disgusto de muchos de los presentes, que abuchearon al jurado tras conocer las votaciones de candidaturas como la de Rosalinda Galán, una escena que recordó a lo ocurrido en el Benidorm Fest 2022:
- 23 puntos a Mikel Herzog Jr.
- 24 puntos a MAYO
- 24 puntos a Kenneth
- 30 puntos a María León y Julia Medina
- 40 puntos a Dani J
- 51 puntos a Kitai
- 52 puntos a Rosalinda Galán
- 65 puntos a The Quinquis
- 70 puntos a Miranda! y bailamamá
- 71 puntos a Izan Lluna
- 82 puntos a Tony Grox y Lucycalys
- 92 puntos a Asha
La unión por la música marcó la gala, especialmente en el momento en el que varios exparticipantes de las distintas ediciones se unieron junto a los finalistas a entonar el Eres tú de Mocedades que sonó en el Palau y con el que el grupo vasco participó en Eurovisión. "Es un himno que une a distintas generaciones, todos la hemos cantado", dijo Javier Ambrossi al finalizar el homenaje.
Además de este ganador que se lleva 150.000 euros, esta edición del Benidorm Fest ha entregado otros dos reconocimientos: el premio Spotify, que conllevará la grabación de un single en los estudios de la compañía en Suecia, que ha recaído en ASHA con Turista, y el premio Telemundo, que conlleva un viaje a Miami a grabar allí otro sencillo y que han ganado Tony Grox y Lucycalys con T amaré.
Lalachus puso el toque de humor a una gala, no sin algún que otro fallo, con un sorteo de souvenirs entre los asistentes o un unboxing de esta sirenita de oro, mientras que Inés Hernand continuó aportando ironía y reivindicación fusta en mano, y Jesús Vázquez y Javier Ambrossi protagonizaron un momento histórico. Ambos interpretaron el tema Y yo te besé, con el que Vázquez triunfó en la música en 1993 haciendo que el auditorio se viniera abajo. “Que un hombre como este se haya puesto a las órdenes de este equipo para ser presentador, es un lujo para mí como persona”, le dedicó Vázquez a Ambrossi al acabar.
La gala comenzó con una “diva” Melody bajo unas nubes, con un body de brillantes y cinco bailarines, en una versión nueva de Esa Diva, que incluyó un dancebreak, y acabó mezclándolo en un medley, con cambio de escenario incluido, con temas como El Apagón y su nueva canción Alarma.
“Quiero decir de corazón: muchísimas gracias a cada uno de vosotros por apoyarme, por quererme, por mimar a la música...”, dijo tras acabar la actuación en una gala que, tal y como recordó César Vallejo, director del Benidorm Fest, ha sido “una carta de amor a la música”. No fue la única exBenidorm Fest, que participó en el certamen: en un mashup introducido por un karaoke de los presentadores, Nebulossa reventó el Palau con su Zorra (con reivindicación palestina encubierta) a lo que siguió Agoney con Quiero arder o una nueva versión de EaEa de Blanca Paloma, con toda la potencia vocal de la "arquera".
Dentro de este mix, Jorge González volvió, esta vez sin sauna, con su Caliente y subió la temperatura, igual que Daniela Blasco con su Uh Nana. Almácor sorprendió con un look con boina para cantar sus Brillos platino y Vicco interpretó su hit Nochentera. Todos ellos forman parte de la iniciativa Benidorm Classics, los que han pasado en el festival.
Sin embargo antes de recibir los votos del público, tras el shock de los votos del jurado, el Palau se vino abajo con un auténtico "chanelazo": la ganadora de la primera edición interpretó un medley de temas con una impresionante puesta en escena, una grada y más de una decena de bailarines, en el que entrelazó temas bailables como Matahari o Una bala para acabar con un SloMo que sacó del shock a los espectadores.

De la potencia rock de Kitai a la emoción de Mikel Herzog Jr.
Tras la actuación de Melody, el queer pop de MAYO, el primer finalista en actuar, ha puesto patas arribas el Palau d’Esports l’illa de Benidorm. Su Tócame ha triunfado con su coreografía y su escenografía, todo en tonos denim y que ha recibido tantas comparaciones con Troye Sivan —lo hizo Inés Hernand nada más bajarse del escenario—, aunque no ha sido la propuesta que finalmente más ha calado entre el público, a pesar de su guiño a la directora de comunicación y participación de RTVE, María Eizaguirre.
Los obreros del rock, KITAI, hicieron su trabajo “provocando reacciones”. De nuevo, con mensaje protesta con un “viva el amor libre” al público al acabar, como ya hicieron en la rueda de prensa previa a la final, y con la potencia escénica de Kenya en El amor te da miedo, la propuesta más rockera ha evidenciado que las guitarras sí tienen cabida en el festival provocando los gritos de los asistentes. Han clavado una propuesta cinematográfica basada en la realización los juegos de cámara o el ojo de pez, esta vez sin fallos en la cámara como sí tuvieron en la semifinal.
Del oscuro negro del rock se pasó a la colorida propuesta de Asha, Turista, que no ha podido evitar que su “lalala” (y no el de Massiel) se coreara por todos los asistentes retumbando en el Palau D’Esports L’Illa de Benidorm mientras ella se movía por ese Limón Express, el autobús amarillo mítico de la Costa Blanca con el que ha querido homenajear a la localidad alicantina. Con mucha más energía y potencia que en la segunda semifinal, que la ha hecho alzarse con el reconocimiento de Spotify. “Estoy contentísima de celebrar San Valentín con todos vosotros”, dijo tras acabar su actuación.
La bachata de Dani J, Bailándote, encendió el Palau d’Esports con sus sones latinos y unos andamios relativamente sencillos como puesta en escena, pero efectivos por su potente coreografía y los ritmos latinos que el propio autor ha llevado por medio mundo.
Pero si hay una puesta en escena que hizo abrir la boca al público del Benidorm Fest la primera vez que la vio en la segunda semifinal de este jueves, esa fue la de The Quinquis que, con una química de barrio, cercana y una rumba pegadiza, que resuena a Los Chichos pero se redefine en grupos como La Plazuela, ha logrado ser una de las canciones que más ha sorprendido del certamen.
“Esta noche hemos llevado a lo más alto el orgullo de los barrios y la periferia”, reivindicó Reys, Sergio Sastre, al acabar su tema Tú no me quieres en un festival que recalcó que “está donde está porque el colectivo lo sostiene".
La seducción de Izan Llunas con ¿Qué vas a hacer? conquistó a buena parte de los presentes en el Benidorm Fest y con sus constantes guiños a cámara. Su especie de tarta de cortinas como escenografía hizo que la primera parte de la final se fuera al interludio con la energía en el punto álgido.

La segunda mitad de la noche arrancó tranquila, con la emocionante balada de Mikel Herzog Jr. Mi Mitad, que se bajó del escenario entre lágrimas. Aunque en esta ocasión su ejecución vocal no estuvo tan perfecta como en la semifinal, le hicieron falta pocos artificios. Sin embargo, no fue suficiente para meterse en el bolsillo al público.
La dupla María León & Julia Medina llenó el Palau D’Esports l’Illa de energía femenina y sororidad sin dejarse ni un brillo, una lentejuela y una purpurina sin echar en su Las damas y el vagabundo. León celebró por todo lo alto su cumpleaños y se apropió del concepto de “divorciadas disfrutonas” que tanto ha escuchado en estas últimas semanas.
Espectacular. La puesta en escena de Rosalinda Galán y su Mataora volvió a elevar a la enésima potencia el buen hacer de Sergio Jaén y Borja Rueda, encargados de todas las escenografías del festival. Sus encuadres dramáticos a cámara, las sombras chinescas y los cambios de luz de blanco a rojo en base a la energía más electrónica o más coplera de la canción hacen que la propuesta brille más aún, a pesar de las dificultades técnicas que llevan incluso a tener a un operador de cámara colgado con un arnés en el auditorio para sujetar una steady cam y hacer un plano cenital.
Sin embargo, no solo en televisión se disfrutó de su espectáculo, también el Palau se vino abajo con la actuación de Galán y ese “hasta luego, mariquitas". Sin embargo, no convenció tanto al jurado como se esperaba recibiendo solo 52 puntos.

La energía de Kenneth lo posicionó durante la noche como uno de los favoritos. Baile, orquesta, actitud y energía que hacen que Los ojos no mienten sea una canción distinta frente a otras similares que han pasado en ediciones anteriores del concurso, como Jorge González y Caliente. El Palau la recibió con una energía entre el público que se desató especialmente en el dancebreak.
La grandilocuencia surrealista y eminentemente pop glam de la colaboración murciano-argentina de Miranda! & Bailamamá llenó con su colchón el Palau ya antes de salir a escena y e hizo enloquecer al grito de su “ilailairí”. Con su propuesta escénica de Despierto amándote ha logrado hacer que un vendedor de sofá, al que encarna Alejandro Sergi, deje de ser aburrido y acabe uniéndose a la pareja, que había perdido el fuego en su relación para formar un trío al que, al final con Hernand, “le iba el BDSM”.
