Matti, investigador especializado en IA, sobre el reclutamiento: "Es mejor que una persona tome las decisiones finales"
La tecnología ayuda, pero no sustituye.

La inteligencia artificial (IA) es una herramienta cada vez más frecuente y común en la actualidad. Su uso se extiende a múltiples ámbitos de la vida cotidiana, y es una compañera ya completamente normalizada tanto a nivel personal como a profesional. Uno estos ámbitos donde la IA es una gran aliada es en los procesos de contratación de personal. Las empresas que apuestan por el uso de esta herramienta para el momento de reclutamiento en nombre de la eficiencia son cada vez más.
Según el experto Matti Laukkarinen, investigador especializado en digitalización de la vida laboral del Instituto Finlandés de Salud Laboral, muchas empresas están utilizando la inteligencia artificial durante sus procesos de selección incluso sin darse cuenta.
“Quienes buscan nuevos empleados podrían no ser conscientes de que están utilizando inteligencia artificial”, ha afirmado el experto, quien también trabaja como investigador en el proyecto Fair Recruitment, coordinado por el Instituto Finlandés de Investigación de la Vida Laboral.
Su finalidad
En concreto, este proyecto tiene como objetivo ofrecer orientación a los responsables de selección de personal de las empresas finlandesas sobre cómo se pueden y se deben utilizar las herramientas de reclutamiento digital para promover un reclutamiento más justo.
“A menudo se piensa que el uso de inteligencia artificial en los procesos de selección se limita a utilizar la IA para evaluar solicitudes y currículums”, ha expuesto el investigador, quien ha desmentido esta popular creencia explicando que la IA ya está integrada en la estructura interna del departamento de Recursos Humanos.
Según el especialista, un ejemplo de esto es que cuando el reclutador utiliza el servicio de redes sociales como LinkedIn para evaluar a posibles solicitantes de empleo, está utilizando inteligencia artificial. Además, en muchos casos la inteligencia artificial es quien decide que tú veas ese anuncio de empleo, quien fija el rango salarial basándose en datos del mercado y quien ya te ha comparado con otras miles personas antes siquiera de que tú hagas clic en enviar.
Miedo entre los candidatos
El hecho de que la IA tenga un peso considerable a la hora de analizar las solicitudes de empleo puede parecer una parte de un capítulo de Black Mirror, pero lo cierto es que ya es toda una realidad entre muchos de los departamentos de Recursos Humanos.
Pero para quien busca empleo, la inteligencia artificial puede parecer en primera instancia una bestia irracional que toma decisiones injustas regidas por segos. Este escenario a menudo produce inseguridad, incertidumbre, desmotivación o incluso miedo entre los solicitantes.
Sin embargo, en este punto Laukkarinen ha hecho énfasis en que los reclutadores, abrumados por una gran cantidad de solicitudes, son igualmente propensos a tomar decisiones erróneas o incluso discriminatorias. “El reclutamiento siempre ha sido propenso a diversos sesgos. Los sistemas de inteligencia artificial se enfrentan a riesgos similares si se entrenan con datos sesgados, por ejemplo, basados en el género o el origen étnico”, ha explicado el investigador.
Además, ha apuntado que los sesgos de la IA no son intencionales, sino que surgen también de que el reclutador no comprenda suficientemente la lógica del sistema de inteligencia artificial, lo que a su vez dificulta el monitoreo de los sistemas.
La IA como ayuda
Laukkarinen explica que es sobre todo al principio del proceso de selección cuando el uso de la IA es de más ayuda para las empresas. Crear la oferta de empleo, buscar información sobre los posibles candidatos en internet o la preselección de las solicitudes de empleo y los currículums son algunos ejemplos.
Después de esto, según Laukkarinen, el uso de la inteligencia artificial va disminuyendo a medida que se acercan las fases del proceso de selección finales, de las que va a depender la última palabra. “Entonces es mejor que una persona tome las decisiones finales”, ha asegurado el especialista.
Además, hay que tener en cuenta la existencia del reglamento de IA de la Unión Europea, el cual proporciona un marco claro para el uso responsable de la inteligencia artificial. El reglamento ya está en vigor, aunque su aplicación será gradual. Se prevé que las obligaciones para los desarrolladores de sistemas de IA ‘de alto riesgo’ entren en vigor principalmente a principios de agosto o, como máximo, un año después.
Asimismo, el reglamento de IA de la UE define la contratación como “un ámbito de aplicación de alto riesgo”, ya que tiene un gran impacto en las perspectivas profesionales, los medios de vida y los derechos fundamentales de las personas. “Esto significa que el sector está bajo una supervisión especialmente estrecha”, ha explicado Laukkarinen, quien ha indicado que, por ejemplo, esto conllevará que las empresas deben informar a los solicitantes de empleo si se utiliza inteligencia artificial en el proceso de reclutamiento.
