Manuel, joven, inventa un sensor para que nunca se te congele la cerveza: "Es lo mejor que hice en mi vida"
Una solución casera a un problema cotidiano.

Para los amantes de la cerveza hay pocas tragedias cotidianas tan universales como abrir una lata con ilusión y descubrir que está caliente, o intentar enfriarla rápido en el congelador y olvidarse de ella durante horas. Entre el apuro, el descuido y la ansiedad por el primer trago frío, el margen de error es mínimo. Por ello, los cerveceros más ingeniosos tienen sus pequeños truquitos para poner fin a esta situación.
Manuel Aquino Rolón, creador de contenido e inventor argentino conocido en redes como @manuaquinor, ha ido un paso más allá y ha inventado un pequeño dispositivo pensado para evitar el clásico accidente de dejar la cerveza demasiado tiempo en el congelador. “Esto es lo mejor que hice en mi vida”, dice en un video que ha publicado en sus redes sociales y en el que ha mencionado entre risas a la NASA.
El aparato funciona como una alarma térmica. Se trata de un sensor que “se ata a la cerveza, como si fuera un reloj”, se introduce junto a la botella o lata en el congelador, se enciende y se programa la temperatura a la que debe avisar. Según el propio Manuel, cuando la bebida alcanza el umbral fijado suena la alarma, con lo que se evita que el líquido llegue a congelarse y, en el peor de los casos, que la botella reviente.
Facilidad en el uso y montaje
En el clip Manuel muestra además la sencillez del montaje y su posterior recogida, ya que una vez que la alarma cumple su misión, el cable se enrolla y el sensor puede quedar adherido a la nevera para la próxima vez. “Y así nunca más se te va a congelar la cerveza”, resume en el video. La explicación práctica y el formato breve del contenido contribuyeron a que la idea se volviera viral en comunidades de amantes de la cerveza y de life hacks domésticos.
No es la primera vez que el joven se hace viral por inventos caseros. En el pasado publicó otros proyectos, entre ellos adaptaciones con impresión 3D y soluciones de bricolaje, que ya llamaron la atención en medios locales y en redes sociales. Su perfil combina humor con demostraciones prácticas, y esa mezcla fue la que impulsó la rápida difusión del sensor para cervezas. Manuel concluye su demostración con una invitación a replicar la idea o a pedir uno.
La sencillez del concepto, un sensor que mide temperatura y suena cuando se alcanza el umbral, lo convierte en un invento accesible para aficionados a la electrónica básica, y en un ejemplo de cómo un problema cotidiano puede convertirse en contenido viral y, quizá, en un producto útil. En la sección de comentarios, algunos usuarios piden más detalles técnicos y otros sugieren mejoras al invento, pero todos muestran admiración ante el ingenio del joven argentino.
