Científicos han encontrado un huevo de dinosaurio dentro de otro huevo: datan de 68 millones de años atrás
Podría cambiar lo que se sabía sobre la reproducción de los dinosaurios.

Un equipo de investigadores ha identificado un hallazgo excepcional. Se trata de un huevo de dinosaurio que contiene un segundo huevo completo en su interior. El fósil, enterrado durante aproximadamente 68 millones de años, ha sido descubierto en el centro de la India y está despertando el interés de la comunidad paleontológica internacional.
El estudio fue realizado por científicos de la Universidad de Delhi y publicado en la revista Scientific Reports. Se trata del primer caso documentado de un fenómeno conocido como “óvulo en óvulo” en un dinosaurio, una anomalía reproductiva que hasta ahora solo se había observado en aves modernas.
Un fósil procedente de la Formación Lameta
El ejemplar proviene de la Formación Lameta, situada en el estado indio de Madhya Pradesh y datada en el Cretácico Superior, es decir, la última época del período Cretácico, que se extendió desde hace aproximadamente 100 millones de años hasta hace 66 millones de años. En esta zona ya se habían encontrado numerosos nidos atribuidos a titanosaurios, un grupo de dinosaurios saurópodos herbívoros de gran tamaño.
En uno de esos nidos, que contenía múltiples huevos, los investigadores identificaron un ejemplar particularmente llamativo que conservaba dos cáscaras calcificadas diferenciadas. En su interior, un huevo completo estaba rodeado por una segunda cáscara externa, con un espacio claramente visible entre ambas estructuras.
Los análisis microscópicos y electrónicos confirmaron la existencia de dos contornos casi circulares de concha, fragmentos curvados y una separación definida entre las capas. Las características estructurales de la cáscara corresponden a un tipo de huevo previamente atribuido a titanosaurios.
El extraño efecto “óvulo en óvulo”
El fenómeno descrito, denominado efecto “óvulo en óvulo”, es una anomalía poco frecuente en la que un huevo ya formado vuelve a introducirse en el oviducto y queda envuelto por una segunda capa de cáscara. En la actualidad, solo se ha registrado en aves.
A diferencia de los huevos con múltiples capas de cáscara —en los que las capas adicionales se forman en contacto directo—, en este fósil ambas cáscaras mantienen un espacio intermedio claramente delimitado. Esta separación descarta que se trate de una simple deformación causada por procesos geológicos posteriores.
Los investigadores subrayan que la posición simétrica de la capa interior y la clara división espacial entre ambas estructuras indican un origen biológico del fenómeno y no una superposición accidental.
La biología reproductiva de los dinosaurios
El hallazgo tiene implicaciones relevantes para comprender la fisiología reproductiva de los dinosaurios saurópodos. Hasta ahora, se pensaba que los titanosaurios poseían una anatomía reproductiva relativamente simple, con la puesta simultánea de varios huevos, similar a la de muchos reptiles actuales.
Sin embargo, el efecto “óvulo en óvulo” requiere un oviducto especializado y segmentado, como el que presentan las aves modernas. En ellas, distintas regiones del oviducto se encargan de formar membranas y cáscaras, permitiendo que, en casos raros, un huevo ya formado sea encapsulado nuevamente.
Esto sugiere que algunos dinosaurios podrían haber tenido una mayor especialización interna de lo que se creía. Aunque los investigadores consideran que probablemente se trate de una anomalía rara y no de un mecanismo reproductivo habitual, el descubrimiento abre nuevas preguntas sobre la complejidad biológica de los saurópodos.
