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El viejo sendero español de más de 4.000 kilómetros que atraviesa el lejano oeste de Estados Unidos

El viejo sendero español de más de 4.000 kilómetros que atraviesa el lejano oeste de Estados Unidos

Ees una de las rutas históricas más largas y complejas del país.

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Ees una de las rutas históricas más largas y complejas del país.

El viejo sendero español de más de 4.000 kilómetros que atraviesa el lejano oeste de Estados Unidos

Ees una de las rutas históricas más largas y complejas del país.

El viejo sendero español de más de 4.000 kilómetros que atraviesa el lejano oeste de Estados Unidos

Ees una de las rutas históricas más largas y complejas del país.

El viejo sendero español de más de 4.000 kilómetros que atraviesa el lejano oeste de Estados Unidos

Ees una de las rutas históricas más largas y complejas del país.

Ruta histórica española en Nuevo Méxicogettyimages

En medio de los paisajes del suroeste de Estados Unidos, existe una ruta legendaria que conecta Santa Fe, en Nuevo México, con Los Ángeles, en California. Se trata del Old Spanish Trail, es decir, el Viejo Sendero Español, una red de caminos que, durante el siglo XIX, sirvió como una vía comercial clave entre los antiguos territorios de México y Estados Unidos. 

Con más de 4.200 kilómetros de extensión, es una de las rutas históricas más largas y complejas del país. A pesar de su nombre, el Old Spanish Trail no fue diseñado como un único proyecto por los colonizadores españoles. Más bien, fue el resultado de la integración de caminos indígenas, senderos de exploradores y rutas comerciales mexicanas.

Las primeras exploraciones documentadas que marcaron el inicio de esta red datan de 1765, cuando el español Juan María de Rivera exploró zonas del actual Colorado y Utah. Poco después, en 1776, los misioneros franciscanos Domínguez y Escalante, junto al cartógrafo Miera y Pacheco, intentaron conectar Santa Fe con las misiones de California, trazando un camino que serviría de base para futuras expediciones.

Sin embargo, no fue hasta 1829 cuando el comerciante mexicano Antonio Armijo logró consolidar una ruta continua y viable entre ambos extremos del sendero. Con una caravana de 60 hombres y 100 mulas, Armijo abrió una conexión directa hacia la misión de San Gabriel, cerca de Los Ángeles.

Del auge comercial al declive

Durante dos décadas, el Old Spanish Trail fue la ruta de numerosos comerciantes, migrantes y exploradores. Desde textiles mexicanos hasta ganado californiano, la ruta facilitaba un intercambio continuo de productos y culturas. Pero su historia también tuvo episodios oscuros como el tráfico de esclavos nativos o el robo de ganado, los cuales fueron comunes, especialmente en los tramos más remotos.

A partir de 1850, con la anexión de los territorios del suroeste por parte de Estados Unidos, la creación de nuevas vías más rápidas y la llegada del ferrocarril, la ruta fue perdiendo protagonismo. La expansión mormona en Utah alteró los intereses comerciales y condujo a una mayor regulación del territorio, disminuyendo el uso del Old Spanish Trail para el tráfico de esclavos. 

Una ruta con huella histórica

Casi dos siglos después de su creación, el Viejo Sendero Español no puede recorrerse de principio a fin como en el pasado, pero numerosos tramos han sido conservados y señalizados. El camino forma parte del Sistema de Rutas Históricas Nacionales de Estados Unidos, y tanto senderistas como historiadores pueden seguir sus huellas en múltiples puntos del país.

Con paisajes que atraviesan desiertos abrasadores, cañones profundos y sierras, el Old Spanish Trail forma parte de la compleja herencia cultural que une a México, España y Estados Unidos. 

En medio de los paisajes del suroeste de Estados Unidos, existe una ruta legendaria que conecta Santa Fe, en Nuevo México, con Los Ángeles, en California. Se trata del Old Spanish Trail, es decir, el Viejo Sendero Español, una red de caminos que, durante el siglo XIX, sirvió como una vía comercial clave entre los antiguos territorios de México y Estados Unidos. 

Con más de 4.200 kilómetros de extensión, es una de las rutas históricas más largas y complejas del país. A pesar de su nombre, el Old Spanish Trail no fue diseñado como un único proyecto por los colonizadores españoles. Más bien, fue el resultado de la integración de caminos indígenas, senderos de exploradores y rutas comerciales mexicanas.

Las primeras exploraciones documentadas que marcaron el inicio de esta red datan de 1765, cuando el español Juan María de Rivera exploró zonas del actual Colorado y Utah. Poco después, en 1776, los misioneros franciscanos Domínguez y Escalante, junto al cartógrafo Miera y Pacheco, intentaron conectar Santa Fe con las misiones de California, trazando un camino que serviría de base para futuras expediciones.

Sin embargo, no fue hasta 1829 cuando el comerciante mexicano Antonio Armijo logró consolidar una ruta continua y viable entre ambos extremos del sendero. Con una caravana de 60 hombres y 100 mulas, Armijo abrió una conexión directa hacia la misión de San Gabriel, cerca de Los Ángeles.

Del auge comercial al declive

Durante dos décadas, el Old Spanish Trail fue la ruta de numerosos comerciantes, migrantes y exploradores. Desde textiles mexicanos hasta ganado californiano, la ruta facilitaba un intercambio continuo de productos y culturas. Pero su historia también tuvo episodios oscuros como el tráfico de esclavos nativos o el robo de ganado, los cuales fueron comunes, especialmente en los tramos más remotos.

A partir de 1850, con la anexión de los territorios del suroeste por parte de Estados Unidos, la creación de nuevas vías más rápidas y la llegada del ferrocarril, la ruta fue perdiendo protagonismo. La expansión mormona en Utah alteró los intereses comerciales y condujo a una mayor regulación del territorio, disminuyendo el uso del Old Spanish Trail para el tráfico de esclavos. 

Una ruta con huella histórica

Casi dos siglos después de su creación, el Viejo Sendero Español no puede recorrerse de principio a fin como en el pasado, pero numerosos tramos han sido conservados y señalizados. El camino forma parte del Sistema de Rutas Históricas Nacionales de Estados Unidos, y tanto senderistas como historiadores pueden seguir sus huellas en múltiples puntos del país.

Con paisajes que atraviesan desiertos abrasadores, cañones profundos y sierras, el Old Spanish Trail forma parte de la compleja herencia cultural que une a México, España y Estados Unidos. 

En medio de los paisajes del suroeste de Estados Unidos, existe una ruta legendaria que conecta Santa Fe, en Nuevo México, con Los Ángeles, en California. Se trata del Old Spanish Trail, es decir, el Viejo Sendero Español, una red de caminos que, durante el siglo XIX, sirvió como una vía comercial clave entre los antiguos territorios de México y Estados Unidos. 

Con más de 4.200 kilómetros de extensión, es una de las rutas históricas más largas y complejas del país. A pesar de su nombre, el Old Spanish Trail no fue diseñado como un único proyecto por los colonizadores españoles. Más bien, fue el resultado de la integración de caminos indígenas, senderos de exploradores y rutas comerciales mexicanas.

Las primeras exploraciones documentadas que marcaron el inicio de esta red datan de 1765, cuando el español Juan María de Rivera exploró zonas del actual Colorado y Utah. Poco después, en 1776, los misioneros franciscanos Domínguez y Escalante, junto al cartógrafo Miera y Pacheco, intentaron conectar Santa Fe con las misiones de California, trazando un camino que serviría de base para futuras expediciones.

Sin embargo, no fue hasta 1829 cuando el comerciante mexicano Antonio Armijo logró consolidar una ruta continua y viable entre ambos extremos del sendero. Con una caravana de 60 hombres y 100 mulas, Armijo abrió una conexión directa hacia la misión de San Gabriel, cerca de Los Ángeles.

Del auge comercial al declive

Durante dos décadas, el Old Spanish Trail fue la ruta de numerosos comerciantes, migrantes y exploradores. Desde textiles mexicanos hasta ganado californiano, la ruta facilitaba un intercambio continuo de productos y culturas. Pero su historia también tuvo episodios oscuros como el tráfico de esclavos nativos o el robo de ganado, los cuales fueron comunes, especialmente en los tramos más remotos.

A partir de 1850, con la anexión de los territorios del suroeste por parte de Estados Unidos, la creación de nuevas vías más rápidas y la llegada del ferrocarril, la ruta fue perdiendo protagonismo. La expansión mormona en Utah alteró los intereses comerciales y condujo a una mayor regulación del territorio, disminuyendo el uso del Old Spanish Trail para el tráfico de esclavos. 

Una ruta con huella histórica

Casi dos siglos después de su creación, el Viejo Sendero Español no puede recorrerse de principio a fin como en el pasado, pero numerosos tramos han sido conservados y señalizados. El camino forma parte del Sistema de Rutas Históricas Nacionales de Estados Unidos, y tanto senderistas como historiadores pueden seguir sus huellas en múltiples puntos del país.

Con paisajes que atraviesan desiertos abrasadores, cañones profundos y sierras, el Old Spanish Trail forma parte de la compleja herencia cultural que une a México, España y Estados Unidos. 

En medio de los paisajes del suroeste de Estados Unidos, existe una ruta legendaria que conecta Santa Fe, en Nuevo México, con Los Ángeles, en California. Se trata del Old Spanish Trail, es decir, el Viejo Sendero Español, una red de caminos que, durante el siglo XIX, sirvió como una vía comercial clave entre los antiguos territorios de México y Estados Unidos. 

Con más de 4.200 kilómetros de extensión, es una de las rutas históricas más largas y complejas del país. A pesar de su nombre, el Old Spanish Trail no fue diseñado como un único proyecto por los colonizadores españoles. Más bien, fue el resultado de la integración de caminos indígenas, senderos de exploradores y rutas comerciales mexicanas.

Las primeras exploraciones documentadas que marcaron el inicio de esta red datan de 1765, cuando el español Juan María de Rivera exploró zonas del actual Colorado y Utah. Poco después, en 1776, los misioneros franciscanos Domínguez y Escalante, junto al cartógrafo Miera y Pacheco, intentaron conectar Santa Fe con las misiones de California, trazando un camino que serviría de base para futuras expediciones.

Sin embargo, no fue hasta 1829 cuando el comerciante mexicano Antonio Armijo logró consolidar una ruta continua y viable entre ambos extremos del sendero. Con una caravana de 60 hombres y 100 mulas, Armijo abrió una conexión directa hacia la misión de San Gabriel, cerca de Los Ángeles.

Del auge comercial al declive

Durante dos décadas, el Old Spanish Trail fue la ruta de numerosos comerciantes, migrantes y exploradores. Desde textiles mexicanos hasta ganado californiano, la ruta facilitaba un intercambio continuo de productos y culturas. Pero su historia también tuvo episodios oscuros como el tráfico de esclavos nativos o el robo de ganado, los cuales fueron comunes, especialmente en los tramos más remotos.

A partir de 1850, con la anexión de los territorios del suroeste por parte de Estados Unidos, la creación de nuevas vías más rápidas y la llegada del ferrocarril, la ruta fue perdiendo protagonismo. La expansión mormona en Utah alteró los intereses comerciales y condujo a una mayor regulación del territorio, disminuyendo el uso del Old Spanish Trail para el tráfico de esclavos. 

Una ruta con huella histórica

Casi dos siglos después de su creación, el Viejo Sendero Español no puede recorrerse de principio a fin como en el pasado, pero numerosos tramos han sido conservados y señalizados. El camino forma parte del Sistema de Rutas Históricas Nacionales de Estados Unidos, y tanto senderistas como historiadores pueden seguir sus huellas en múltiples puntos del país.

Con paisajes que atraviesan desiertos abrasadores, cañones profundos y sierras, el Old Spanish Trail forma parte de la compleja herencia cultural que une a México, España y Estados Unidos. 

En medio de los paisajes del suroeste de Estados Unidos, existe una ruta legendaria que conecta Santa Fe, en Nuevo México, con Los Ángeles, en California. Se trata del Old Spanish Trail, es decir, el Viejo Sendero Español, una red de caminos que, durante el siglo XIX, sirvió como una vía comercial clave entre los antiguos territorios de México y Estados Unidos. 

Con más de 4.200 kilómetros de extensión, es una de las rutas históricas más largas y complejas del país. A pesar de su nombre, el Old Spanish Trail no fue diseñado como un único proyecto por los colonizadores españoles. Más bien, fue el resultado de la integración de caminos indígenas, senderos de exploradores y rutas comerciales mexicanas.

Las primeras exploraciones documentadas que marcaron el inicio de esta red datan de 1765, cuando el español Juan María de Rivera exploró zonas del actual Colorado y Utah. Poco después, en 1776, los misioneros franciscanos Domínguez y Escalante, junto al cartógrafo Miera y Pacheco, intentaron conectar Santa Fe con las misiones de California, trazando un camino que serviría de base para futuras expediciones.

Sin embargo, no fue hasta 1829 cuando el comerciante mexicano Antonio Armijo logró consolidar una ruta continua y viable entre ambos extremos del sendero. Con una caravana de 60 hombres y 100 mulas, Armijo abrió una conexión directa hacia la misión de San Gabriel, cerca de Los Ángeles.

Del auge comercial al declive

Durante dos décadas, el Old Spanish Trail fue la ruta de numerosos comerciantes, migrantes y exploradores. Desde textiles mexicanos hasta ganado californiano, la ruta facilitaba un intercambio continuo de productos y culturas. Pero su historia también tuvo episodios oscuros como el tráfico de esclavos nativos o el robo de ganado, los cuales fueron comunes, especialmente en los tramos más remotos.

A partir de 1850, con la anexión de los territorios del suroeste por parte de Estados Unidos, la creación de nuevas vías más rápidas y la llegada del ferrocarril, la ruta fue perdiendo protagonismo. La expansión mormona en Utah alteró los intereses comerciales y condujo a una mayor regulación del territorio, disminuyendo el uso del Old Spanish Trail para el tráfico de esclavos. 

Una ruta con huella histórica

Casi dos siglos después de su creación, el Viejo Sendero Español no puede recorrerse de principio a fin como en el pasado, pero numerosos tramos han sido conservados y señalizados. El camino forma parte del Sistema de Rutas Históricas Nacionales de Estados Unidos, y tanto senderistas como historiadores pueden seguir sus huellas en múltiples puntos del país.

Con paisajes que atraviesan desiertos abrasadores, cañones profundos y sierras, el Old Spanish Trail forma parte de la compleja herencia cultural que une a México, España y Estados Unidos. 

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Soy redactora en El HuffPost España, donde te cuento las historias más curiosas y te intento ayudar a encontrar esos detalles que marcan la diferencia en la vida cotidiana.

 

Sobre qué temas escribo

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Mis artículos son un surtido de historias curiosas, viajes, cultura, estilo de vida, naturaleza, ¡y mucho más! Mi objetivo es despertar tu curiosidad y acompañarte con lecturas útiles y entretenidas.

  

Mi trayectoria

Soy madrileña, pero con raíces en Castilla-La Mancha. Estudié Periodismo en la Universidad Ceu San Pablo, aunque siempre digo que mi verdadera escuela ha sido El HuffPost, el lugar donde escribí mis primeras líneas como periodista. Empecé como becaria y ahora colaboro en este medio que me ha visto crecer.


Mi pasión por el periodismo nació en la infancia, cuando dibujaba las portadas de los medios deportivos y soñaba con convertirme en una de aquellas reporteras que veía en la televisión.

 


 

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