Helena Resano debuta con la novela 'Las rutas del silencio': "Sé que hay prejuicios por ser una cara de la tele que escribe, pero pido que juzguen el libro, no a mí"
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Helena Resano debuta con la novela 'Las rutas del silencio': "Sé que hay prejuicios por ser una cara de la tele que escribe, pero pido que juzguen el libro, no a mí"

Hablamos con la presentadora en Biarritz, donde ha ambientado su primera novela.

Helena Resano es autora de 'Las rutas del silencio'Álvaro Franco

Aunque empezó en la radio, conocimos a Helena Resano en televisión. Su gran oportunidad llegó de la mano de Televisión Española, gracias al Canal 24 Horas y al Telediario, donde llegó a ser presentadora. De hecho, ella fue la que sustituyó a una tal Letizia Ortiz cuando dejó su trabajo en televisión por una causa de fuerza muy pero que muy mayor. De La 1 se fue a la LaSexta, donde desde 2006 es una de las presentadoras estrella de sus informativos.

Han pasado muchos años. Fue madre de dos hijos, a los que ha visto hacerse mayores y dejar el hogar familiar. Ha crecido como periodista y como presentadora y ha seguido estudiando y formándose. Tanto es así que incluso en 2025 terminó un curso de consejera de administración. Pero además ha sacado tiempo para lanzarse a escribir su primera novela, Las rutas del silencio, libro que publica Espasa. No es su libro debut, ese fue La trastienda de un informativo en 2016, pero sí se ha estrenado con la ficción.

  Helena Resano en el Château du Clair de Lune de Biarritz, uno de los escenarios de su novela 'Las rutas del silencio'Álvaro Franco

Por ello, El HuffPost y otros medios viajamos con Helena Resano a Biarritz, una encantadora y majestuosa localidad costera del País Vasco Francés en la que la periodista nos presentó su novela y donde pudimos hablar con ella de este libro que llegó en el momento en el que tenía que hacerlo. Ni antes, ni después.

El francés que le regaló una gran historia

Contaba su editora, Miryam Galaz, que pasó años persiguiendo a Resano para que se lanzara a la literatura porque "sabía que esta mujer tenía cosas que contar, tenía una novela dentro". Pero ella no lo tenía tan claro.

"Cuando Miriam me contacta allá por 2014 me parecía una locura escribir una novela. Yo soy una gran lectora, me gusta mucho leer, pero también soy muy crítica con lo que leo. Entonces no me sentía preparada para escribir algo que a mí me hiciera sentir orgullosa".  

"En 2014 me parecía una locura escribir una novela. No me sentía preparada para escribir algo que me hiciera sentir orgullosa"

De esos primeros intentos salió La trastienda de un informativo, pero eso era otra cosa que nada tenía que ver con la novela que ha visto la luz una década después. Todo cambió en octubre de 2024, cuando se vio con fuerzas y con ganas de escribir su primera obra de ficción. Tenía una historia y quería contarla

Se la había regalado un hombre al que todavía no ha podido poner cara, pero sí nombre: Jean François Resano. Sí, alguien con quien comparte apellido y con el que habla con cierta frecuencia, pero al que todavía no ha podido conocer en persona.

"En 2020 me contactó a través de Instagram preguntándome si yo tenía el árbol genealógico de mis apellidos, sobre todo de Resano, porque él buscaba sus orígenes familiares desde un antepasado que había salido de Navarra y había llegado a Biarritz", confiesa la autora. 

  Helena Resano en Biarritz con su novela 'Las rutas del silencio'Álvaro Franco

Sus descendientes habían creado una línea de transportes de camiones. Llegaron a tener 200 y acabaron vendiendo la empresa a DHL. "Yo siempre había visto esos camiones en las carreteras francesas", señala la periodista, que sentía que esa empresa tendría algo que ver con su familia. "Ese hombre, sin saberlo, me regaló una historia en la que yo empecé a crear mi propia novela con una protagonista mujer, porque quería que fuese mujer, y que partía de Navarra a finales de los años 40". 

Y así nació Las rutas del silencio, una historia protagonizada por una joven llamada Amalia que tras sufrir una tragedia y viendo que el negocio familiar no prospera en aquellos años de posguerra, consigue instalarse en Biarritz con sus padres y empezar allí una nueva vida llena de dolor y de pérdida, pero también de éxito y de amor. De no haber sido contactada por ese familiar lejano, nunca hubiera nacido esta novela.

Las cartas entre madre e hija

Helena Resano apunta que los periodistas no dejamos de escribir todos los días, pero aquí lo hizo "de otra forma y con otro propósito". Como otro propósito tiene también lo que ha escrito desde que supo que esperaba a su hija mayor, Emma: "Llevo escribiéndole a mi hija desde que supe que estaba embarazada unas cartas que todavía no le he entregado". Planeaba hacerlo cuando Emma tuviera 23 años... pero siente que todavía no ha llegado el momento.

"Tenía 28 años, me había quedado embarazada y para mí aquello era una sorpresa máxima y no sabía cómo iba a ser madre, me parecía una aventura demasiado arriesgada. Y escribí primero para mí y luego he acabado escribiendo para ella. Y de eso también bebe el libro, de la relación epistolar entre madre e hija, entre Amalia y Esther".

  Helena Resano con su primera novela, 'Las rutas del silencio'Álvaro Franco

Porque esta novela está ambientada en dos épocas. Por un lado están los años 40 y 50 del siglo XX, con las aventuras y desventuras de Amalia, de cómo luchó para salir adelante en Biarritz ayudada por un personaje fundamental llamado Dominique, cómo amó, cómo sufrió y cómo creó una gran empresa de transportes, una enorme gesta en su tiempo para una mujer que vino de la mano y que no lo tuvo fácil.

Y por otro lado está Esther, la hija de Amalia, que tras la muerte de su madre en los años 90 recibe unas cartas en las que le cuenta todo lo que debe saber y nunca se atrevió a contarle con la esperanza de que entienda un silencio que sintió que era necesario. Como necesario era a su muerte que Esther conociera toda la verdad que le sirviera para entender el pasado y cambiar su propio presente y futuro.

Porque al final estamos ante una historia de amor. De amor del bueno, el que todo el mundo debería experimentar y que Amalia vive con John. Del malo, el que padece con Bellido, que ojalá nadie tuviera que sufrir. De amor romántico, sí, pero también del que une a los amigos o a los padres y a los hijos.

La emoción de Helena Resano recordar a su padre

Y al hablar de ese amor paterno o maternofilial, a Helena Resano se le llenan los ojos de lágrimas al acordarse de su padre, ya fallecido, y una de las tres personas a las que dedica el libro junto a su marido y a su hijo: "La historia me llega cuando justo hacía un año que había muerto mi padre, que era de Falces, Navarra -como la protagonista-. Me dio mucha pena porque esa historia me llegó después de morir él y mi padre siempre había estado investigando desde los medios que tenía, que eran muy pocos, el origen del apellido".

"Esta historia hizo que me acordara mucho de él y este libro me ha regalado muchos momentos otra vez con mi padre. Me lo ha vuelto a traer en mis sueños. Me despedí de mi padre diciéndole 'gracias por quererme tanto'. Porque mi padre me quiso mucho, me quiso bien, me supo soltar y dejarme ir. Me costó, me costó esa dedicatoria", añade muy emocionada en el Hotel du Palais de Biarritz.

"Este libro me ha regalado muchos momentos otra vez con mi padre. Me lo ha vuelto a traer en mis sueños"

"Cuando te metes en una novela al final también estás un poco bebiendo de tu propia experiencia y de tu historia familiar, y hay mucho de eso en Las rutas del silencio". Lo cierto es que sí, hay mucho de ella en su novela, de su familia, reflejada por ejemplo en los padres de su protagonista, que le recuerdan a los suyos, de su historia...

Y su familia siempre está presente para Helena Resano. Tanto es así que duda en hablar continuamente de ellos al tiempo que intenta ser discreta y no exponer demasiado a sus hijos o a su marido. Pero no tarda en dar más detalles de estas personas a las que ama y admira.

"Tengo la suerte de tener un marido con el que llevo 26 años casada. No es fácil tener una pareja al lado cuando eres una mujer de éxito y que esa persona sea quien te apoye, te ayude, se alegre por ti y no se sienta opacado. Y tengo un hijo que es una maravilla, que es un regalo. Y mi hija... ya no estamos todo el día juntas, pero nos seguimos echando de menos y mantenemos el contacto", expresa sobre los suyos.

"Yo a Emma la tuve muy jovencita, con 28 años, en un momento en el que todavía no estaba asentada profesionalmente, en el que mi entorno no estaba para nada en tener hijos. Yo me había casado también muy jovencita. Mi marido me lleva 8 años y me convenció, me engañó y me sigue engañando 26 años después", bromea con una sonrisa y unos ojos luminosos que demuestran lo orgullosa que está de los suyos.

  Helena Resano en BiarritzÁlvaro Franco

"Me vi siendo madre en Madrid sola, sin familia alrededor, con un trabajo muy exigente, con los dos viajando mucho y me veía muy desbordada. Y la escritura en ese momento para mí era un alivio también", añadió en referencia a esas cartas que algún día entregará a su hija y cuyo contenido nos dejó claro que se quedará en la intimidad familiar.

Fue aquella una época feliz, pero que implicó renuncias profesionales. "Cuando me quedé embarazada de mi hija mayor era justo después de los atentados de las Torres Gemelas y a mí en Televisión Española me habían dicho en verano que me iría de corresponsal en Estados Unidos. Me quedo embarazada y me doy cuenta de que mi proyecto de ser corresponsal va a morir. Y murió, de hecho. Y eso también es algo que tienes un poco que procesar".

Y para poder hacerlo, le ayudaron esas cartas a su hija: "La escritura fue algo que me ayudó en ese momento en el que voy a ser madre, he perdido esta oportunidad laboral y no sé cómo lo voy a hacer sola en Madrid. Seguro que me voy a perder cosas, qué va a pasar conmigo, cómo lo voy a hacer, cómo lo voy a hacer sola en Madrid con mi marido trabajando en la Fórmula 1 y viajando tanto y yo con el bebé". Pero salió adelante.

"Un hombre ambicioso es un triunfador, pero una mujer ambiciosa está mal vista"

Después de Emma vino su segundo hijo, su matrimonio ha sido y es feliz y ella ha crecido profesionalmente, como creció su protagonista, Amalia, una mujer ambiciosa a la que un hombre trata de quitarle lo que es suyo. Porque una mujer ambiciosa no estaba bien vista el siglo pasado, y Resano añade que tampoco ahora: "Yo creo que en todas las épocas, incluso ahora también, una mujer ambiciosa está mal vista. Un hombre ambicioso es un hombre triunfador y sin malas artes. Pero una mujer ambiciosa es poco menos que sibilina, traicionera o una trepa.

Pero Amalia no era trepa, ni traicionera, no como un horrible personaje que se cruza dos veces en su camino, sino que trabajó y luchó por su familia, como nuestras madres y abuelas: "Si miramos para atrás, tenemos a mujeres que han tirado para adelante todas las circunstancias que la vida les ha dado, buenas o malas. Y lo hacían porque sabían que con eso ayudaban a su familia, no por éxito individual ni ambición personal", apunta la autora desde Biarritz.

"En Biarritz puedo volver a ser anónima, pasear por la calle sin que nadie me conozca"

Este enclave de Francia tan mágico y querida por Helena Resano, ha sido una constante en ella durante mucho tiempo. Allí situó esta historia y sus personajes, y durante este paso no, porque estaba rodeada de periodistas, pero habitualmente cuando pasea por allí, nadie sabe que estamos ante una presentadora famosa en España, y eso ella lo agradece: "Aquí puedo volver a ser anónima, pasear por la calle sin que nadie me conozca. Y yo lo consigo aquí en Biarritz".

Ahora ya no le importan tanto las críticas

Pero como decía, en España es una cara conocida. Seguramente esto le ayudará a que haya un público que se acerque a Las rutas del silencio, pero es consciente de que también va a sufrir las críticas por ser otra famosa que publica un libro. ¿Cómo lo lleva? Ahora bien, pero pide una oportunidad.

"Ya sé que existe la etiqueta de otra cara de la tele que se pone a escribir una novela. Hay un prejuicio por ser caras de la tele que escribimos, pero es que llevo toda la vida escribiendo", sostiene la navarra.

"Hay un prejuicio por ser caras de la tele que escribimos, pero es que llevo toda la vida escribiendo"

Pese esas palabras, una década atrás no se sentía preparada para dar el paso que ha llegado en 2026: "Hace diez años no me veía preparada para esto. Los que damos la cara todos los días convivimos con las críticas y estamos expuestos, sé que es parte del negocio y gustar a todo el mundo es imposible, aunque es verdad que ahora me expongo de otra forma. Pero me pilla en otro momento vital como para aceptar que cada uno tiene su opinión. Estoy en una edad en la que no me preocupa tanto".

Pero no todo fue por las críticas, sino porque ahora sus vástagos son mayores y siente que "era el momento de escribir una novela porque dejaba de robarles tiempo a mis hijos. No he estado en ninguna función de Navidad. Y esa mochila de culpabilidad que siempre tenemos y que nos llevamos siempre encima. Luego, cuando han sido mayores les he preguntado si me echaron de menos, pero me dijeron que sabían que estaba en la tele y que no pasaba nada".

Sus hijos son comprensivos, y espera que el público también lo sea: "Lo que pido es que me lean. Diría que den margen al libro al menos de cien páginas, que no me juzguen a mí, sino que juzguen el libro. Inevitablemente va a haber prejuicios a la hora de acercarse al libro. Muchas veces sería mejor leer los libros sin saber quién es el autor".

  Helena Resano en el Hotel du Palais de BiarritzÁlvaro Franco

Añade además que "ahora tengo tiempo para mí y no me importan tanto las críticas. Estoy expuesta constantemente a críticas por cómo has hablado, cómo vas vestida, cómo te has peinado o si estás más gorda o más delgada. Ya voy curtida en esto, llevo 26 años presentando informativos, con lo cual ahora me dedico un poco a lo que a mí me apetece. Es verdad que yo no he sufrido demasiado, pero hay veces que las críticas son muy descarnadas. Luego lo de las redes es otra película. Hay que darles la importancia que tienen que tener".

Ya trabaja en su segunda novela

¿El presente? El suyo, lleno de ilusión gracias a su novela. El colectivo, no tanto teniendo en cuenta el panorama desolador que tenemos en el mundo. Sin embargo, aunque comenta que "creíamos que éramos una generación en la que íbamos a vivir ya un periodo de paz sostenido y nunca hubiésemos pensado estar encadenando momentos tantos históricos, no podemos caer tampoco en el pesimismo. Hasta en los peores momentos todos hemos sabido avanzar y la gente ha sabido a sacar lo mejor de sí misma".

¿El futuro? El del mundo esperemos que mejor de lo que parece ahora mismo. En cuanto al suyo, nuevamente lleno de ilusión gracias a la literatura. Porque con este libro ha roto el hielo y Helena Resano quiere continuar. De hecho, ya ha empezado a "pensar la segunda novela. Tengo algo de idea de cómo va a empezar y no va a ser una historia personal". Y hasta ahí puede leer... o mejor dicho, contar. De momento nos conformamos con Las rutas del silencio, que no es poco.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactor de LIFE en El HuffPost España. Licenciado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. En segundo de carrera debuté en el mundo profesional con unas prácticas en las que aprendí cómo funcionan los medios locales y una radio. Continué en ABC.es, Cuatro y CNN+, Europa Press y después llegó Bekia, medio lifestyle en el que coordiné, escribí y entrevisté hasta que di el salto a El HuffPost.


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