El choque cultural inverso de una kazaja afincada en España al pedir cerveza en su país: la insólita costumbre a la hora de ir a un bar
La creadora de contenido expone el peculiar hábito a la hora de acudir a un restaurante o bar kazajo.

Mucho se habla de lo duro y complejo que puede llegar a ser emigrar y adaptarse a las costumbres de un nuevo país.
Sin embargo, a medida que el mundo se globaliza, cada vez más personas experimentan un fenómeno psicosocial igual de impactante: el choque cultural inverso. Es decir, esa extraña sensación de desubicación y resocialización que sufres cuando vuelves de visita a tu propia tierra natal tras haber pasado muchos años viviendo en el extranjero.
Esto es exactamente lo que le ha ocurrido a Spain Sprinkles, una popular creadora de contenido kazaja que lleva más de una década residiendo en España. Aunque intenta viajar periódicamente a su país asiático para ver a la familia, confiesa que no lo hace todo lo que le gustaría “La última vez que estuve aquí fue hace más de 3 años; debería volver más veces”, declara la influencer a través de una de sus más recientes publicaciones.
En dicho video, la joven ha querido compartir con sus seguidores sus impresiones reales sobre la calidad de vida actual en Kazajistán, revelando unos choques culturales inversos que la han dejado con la boca abierta en comparación con su vida española.
Un salto tecnológico brutal y máxima seguridad
Lejos de la imagen que muchos puedan tener, Spain Sprinkles confiesa que su país de origen la ha sorprendido gratamente. “El país avanza a un ritmo que sinceramente no me esperaba”, reconoce. En este sentido destaca el gran avance a nivel tecnológico que ha implementado el gobierno local.
“Los pagos mediante códigos QR están en todos lados; hasta las generaciones mayores los usan con total naturalidad. El sistema bancario ya está desplegando, a tope, terminales de pago con la mano”, declara.
Además, apunta la gran evolución en materia de seguridad que ha vivido el país. “Se ve gente dejando juguetes, bicicletas y todo tipo de cosas fuera de casa sin preocupación y nadie los toca. Hace 20 años aquí esto no era así y es un cambio muy notable”, señala.
Una notaría en cada esquina
Desde su llegada a Kazajistán, la youtuber ha notado la amplia oferta notarial que tiene su país natal en comparación con nuestro país. “Una de las primeras cosas que me llaman muchísimo la atención cada vez que vuelvo a Kazajistán es la cantidad de notarios u oficinas de notarías en comparación con España. Es que no lo estoy exagerando, hay uno en cada esquina”, detalla.
Esto se debe a que en la nación asiática la profesión notarial es de acceso libre, mientras que en España el gobierno limita el número de plazas mediante oposiciones. “Aquí, en Kazajistán, cualquier abogado que apruebe el examen oficial puede abrir su propio despacho a pie de calle”, puntualiza.
Cerveza con pajita y 'Cheetos' para mujeres
Pero, sin duda, el choque más surrealista para la mente de alguien acostumbrado a vivir en España llega al entrar en un bar o en un supermercado. La creadora de contenido expone que la sociedad kazaja tiene una fuerte tendencia a segmentar los productos por sexo, llegando al extremo de comercializar snacks (como los Cheetos) en versiones exclusivas "para ella".
Esta fragmentación de género se traslada directamente a la hostelería con una costumbre que a nosotros nos dejaría ojipláticos: si eres mujer y pides una cerveza en un bar kazajo, lo más normal es que el camarero te la sirva acompañada de una pajita. Un hábito totalmente impensable en cualquier terraza española.
