Un pueblo de los Alpes instala barreras antiselfies para frenar la invasión
Val di Funes se suma así a la lista de destinos alpinos que intentan recuperar el control frente al turismo impulsado por las redes sociales.
El municipio de Funes, en el Tirol del Sur, ha decidido intervenir ante lo que considera un turismo de “pasar, fotografiar y marcharse”, que satura el valle sin dejar beneficios reales. El alcalde, Peter Pernthaler, lo ha explicado con crudeza al Corriere della Sera: “Estamos hartos. Tenemos grupos de chinos y japoneses invadiendo el valle, aparcando por todas partes y deteniéndose solo para sacar un par de fotos. No dejan nada más que basura”.
No es la primera vez que se intenta poner freno a la avalancha. Ya en 2022, el propietario del prado donde se levanta la iglesia de San Giovanni di Ranui instaló un torno de pago para limitar el acceso a su terreno. El verano pasado, los dueños de los prados de Seceda tomaron una decisión similar. Ahora es el propio ayuntamiento quien asume el control.
La medida principal será el cierre de las carreteras de acceso a Santa Maddalena en las horas punta. No habrá reservas previas, como ocurre en el lago de Braies, pero sí un sistema claro: cuando los aparcamientos del centro estén completos, coches y autobuses deberán darse la vuelta y estacionar más abajo. Solo los residentes y los huéspedes de hoteles cercanos podrán continuar.
El objetivo es frenar el turismo de atropello que, según el consistorio, está deteriorando la convivencia y el entorno. “Los residentes ya no lo soportan, así que hemos decidido intervenir”, insiste Pernthaler, que subraya que este año el municipio no permitirá “una invasión”.
Entre las medidas complementarias figuran un refuerzo de la seguridad en coordinación con el Ayuntamiento de Chiusa, posibles mejoras en el transporte público y una subida del precio del aparcamiento en el pueblo, actualmente de cuatro euros al día, una tarifa que el ayuntamiento considera demasiado baja para disuadir a quienes llegan solo a hacerse una foto y marcharse.