Marta Díaz prueba el croissant más grande de París y su decepción es mayúscula
La influencer quiso comprobar si el dulce viral de TikTok merecía su fama, pero el primer bocado no fue lo que esperaba.

Las redes sociales están llenas de comidas virales que prometen experiencias únicas. Sin embargo, no todo lo que triunfa en TikTok termina siendo tan espectacular cuando llega el momento de probarlo. Algo así le ha ocurrido a la influencer Marta Díaz, que durante su viaje a París decidió comprobar por sí misma si uno de los productos más famosos de la plataforma realmente merecía la fama que tiene.
La creadora de contenido compartió con sus seguidores la experiencia de probar "el croissant más grande de todo París", un dulce que se ha vuelto extremadamente popular en TikTok por su tamaño descomunal y por las fotografías que genera. El vídeo comienza precisamente con Marta mostrando el enorme croissant a cámara mientras explica que llevaba tiempo viéndolo en redes sociales y que tenía curiosidad por saber si realmente estaba tan bueno como decían.
Un croissant viral que impresiona por su tamaño
Nada más enseñarlo, queda claro que el principal atractivo del croissant es su tamaño. La influencer lo compara con su mano y con su cabeza para que los espectadores puedan hacerse una idea de lo enorme que es. De hecho, bromea con que la cantidad de masa es tan grande que podría servir para alimentar a muchas personas.
"Esto te da para que desayunen dieciocho personas", comenta entre risas mientras lo sostiene, sorprendida por el tamaño del dulce. A primera vista, el croissant cumple perfectamente con lo que promete: es gigantesco y muy llamativo, algo que explica por qué se ha convertido en un fenómeno viral en redes sociales. Sin embargo, la historia cambia en cuanto llega el momento de darle el primer bocado.
La primera impresión no es la esperada
Tras probarlo por primera vez, Marta se queda unos segundos pensativa antes de dar su opinión. La reacción, lejos de ser entusiasta, refleja una ligera decepción. “Espérate… está un poco duro”, comenta nada más masticar el primer trozo, señalando que la textura no es la que esperaba de un croissant recién comprado.
Su valoración inicial es bastante moderada. "Yo le pongo un seis", reconoce con sinceridad ante la cámara. En el vídeo también menciona el precio aproximado del producto, que según explica podría rondar entre los 25 y los 35 euros. Un coste que hace que las expectativas sobre su calidad sean aún más altas y que, por tanto, la decepción resulte más evidente cuando el sabor no está a la altura de la fama que tiene en redes.
"No me gusta hatear, pero nunca me lo compraría"
A medida que avanza el vídeo, la influencer continúa comentando sus impresiones sobre el famoso croissant viral y su opinión se vuelve cada vez más clara. Aunque intenta no ser demasiado crítica, reconoce que no es un producto que volvería a comprar. "No me gusta hatear, pero os prometo que nunca me lo compraría", admite entre risas mientras sigue probándolo.
El principal problema, insiste, es que la masa resulta algo seca y dura en el exterior. De hecho, llega a compararlo con otro croissant que había probado el día anterior y que, según cuenta, estaba "treinta y cinco millones de veces más bueno". Una comparación que deja claro que, para ella, el croissant gigante destaca más por lo visual que por su sabor.
La sorpresa aparece en el interior
Sin embargo, cuando decide abrir el croissant para examinarlo por dentro, la experiencia mejora ligeramente. Al separar la masa exterior descubre que la parte central tiene una textura mucho más esponjosa y agradable que la corteza. "Por dentro está mullidito", comenta mientras muestra la miga a la cámara.
Ese detalle hace que su valoración cambie un poco. Mientras prueba el interior reconoce que esa parte sí le gusta bastante más y que el sabor mejora respecto al primer bocado. "Aquí le pongo un ocho", dice refiriéndose a la zona central del croissant, que parece conservar mejor la textura típica de este tipo de bollería.
Una conclusión clara: espectacular para la foto
Después de probar varias partes del croissant y comentar sus sensaciones durante el vídeo, Marta llega a una conclusión final bastante equilibrada. Si tiene en cuenta únicamente la parte exterior, su nota sería bastante baja, pero al sumar la parte interior la valoración mejora ligeramente.
"Creo que le pongo un siete y medio si cuento lo de dentro", explica finalmente. Una puntuación que deja claro que el croissant no es un desastre, pero tampoco está a la altura de lo que su fama viral podría hacer pensar.
La experiencia termina confirmando algo que cada vez ocurre más con los productos que se hacen virales en redes sociales: muchas veces el verdadero atractivo está en lo visual y en el contenido que generan, más que en el sabor en sí. Y en este caso, el croissant más grande de París parece cumplir perfectamente con esa regla.
