Dale y Janet, agricultores, ceden su rancho de 18 millones de euros en lugar de venderlo: "Lo mantendrán activo, como debe ser"
Vender habría sido lo más fácil. Pero Dale y Janet Veseth, agricultores de toda la vida, eligieron otro camino.

Vender habría sido lo más fácil. El valor del rancho rondaba los 18 millones de euros y el mercado estaba ahí. Pero Dale y Janet Veseth, agricultores de toda la vida, eligieron otro camino: donar su tierra para asegurarse de que siga siendo lo que siempre fue.
La pareja ha decidido ceder su rancho a la Ranchers Stewardship Alliance (RSA), una organización sin ánimo de lucro liderada por ganaderos que trabaja por una ganadería sostenible y la protección del entorno rural. Aunque la propiedad pasará a la organización en el futuro, Dale y Janet seguirán gestionándola durante el resto de sus vidas.
No fue una decisión tomada al azar. Dale Veseth llevaba años colaborando con RSA y observando de cerca su evolución. Cuando llegó el momento de decidir qué hacer con el rancho, lo tuvo claro: "Hemos visto a RSA evolucionar hasta convertirse en algo verdaderamente especial. Nos enorgullece saber que el rancho formará parte de eso. Lo mantendrán activo, como debe ser".
RSA tiene un objetivo claro: apoyar a las comunidades rurales, promover prácticas responsables en el uso de la tierra y garantizar que la ganadería pueda mantenerse en el tiempo sin dañar los ecosistemas. La donación encaja de lleno con esa filosofía.
El gesto tomó por sorpresa incluso a la propia organización, que obviamente gradeció el gesto a la pareja. Su presidenta, Connie French, reconoció que "todos nos quedamos sin palabras". No es un caso aislado ni una decisión extraña viendo la trayectoria de la pareja. Dale y Janet han sido reconocidos en numerosas ocasiones por su forma de cuidar la tierra, recibiendo incluso varios premios.
Además, este tipo de iniciativas empieza a repetirse entre grandes propietarios en Estados Unidos. En distintos estados, familias y particulares están optando por donar bosques y tierras a organizaciones de conservación, asegurando que esos espacios no acaben urbanizados o explotados sin control.
Según los expertos en conservación citados por la publicación que cuenta la historia, dnews, donaciones de este calibre no solo protegen hábitats naturales: también ayudan a combatir la crisis climática, preservan la biodiversidad y refuerzan el tejido social de las zonas rurales.
