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En 2058 sabremos quién era "M. Rajoy"

En 2058 sabremos quién era "M. Rajoy"

De mantenerse este plazo, podemos poner en marcha un contador de revelación de los grandes secretos del Estado español a lo largo de estos cuarenta y cinco años.

Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno.Europa Press via Getty Images

Cuarenta y cinco años me parece un plazo razonable para desvelar el contenido de documentos secretos. Ni mucho ni poco. En su punto. Cuando se trata de asuntos de Estado, de Estado Estado, con relevancia internacional, conviene que sean los nietos de los protagonistas los que finalmente conozcan toda la verdad. Y los nietos de los españoles que en su día sufrieron esos acontecimientos, los que se enteren del desenlace de las historias bélicas que durante décadas oyeron contar a sus abuelos. Lo digo por la gran desclasificación de documentos del 23-F que tuvo lugar esta semana. Así como caducan los derechos de autor de las obras literarias, igualmente caducan los derechos de secreto de los golpes de Estado, del terrorismo de Estado, de los asuntos de alta corrupción gubernamental, del espionaje…

 

De mantenerse este plazo, podemos poner en marcha un contador de revelación de los grandes secretos del Estado español a lo largo de estos cuarenta y cinco años. Sumen cuarenta y cinco años a todos los hechos de la historia reciente que aún están en sombras. Así, Pedro Sánchez anunciará en 2030 —me imagino que no habrá nadie tan ingenuo como para creer que Pedro Sánchez no será el presidente del Gobierno de España en 2030— el día en que se desclasificarán los documentos que demostrarán quién era la X de los GAL. Falta menos de lo que parece. Y en esta ocasión no será necesario especular oscuras motivaciones en la decisión del presidente, porque los intereses que tendrá en dar a conocer la identidad de la incógnita serán obvios.

 

Me imagino que no habrá nadie tan ingenuo como para creer que Pedro Sánchez no será el presidente del Gobierno de España en 2048. Lo digo porque ése será el año en el que el líder del PSOE anunciará la desclasificación de toda la inteligencia relacionada con las reuniones de 2003 en las que Josemaría Aznar, Tony Blair y George W. Bush decidieron en las Azores la intervención sobre Irak en busca de armas de destrucción masiva que nunca aparecieron. Descubriremos información interesante. Y diez años después, el presidente —no continuaré con el chiste, pero todos sabemos quién seguirá siendo— pondrá por fin a disposición de la ciudadanía todas las pruebas que todavía hoy son top secret y nos impiden saber quién se ocultaba tras el jeroglífico “M. Rajoy” en las anotaciones de Bárcenas.

 

Tendrá su gracia descubrir en 2065 cuáles fueron las circunstancias misteriosas que rodearon la visita de Delcy Rodríguez al Aeropuerto de Barajas. Digo que tendrá su gracia porque, en vez de desclasificar documentos, a lo mejor Sánchez busca ese año un hueco en su agenda presidencial y nos lo cuenta de viva voz, en primera persona. O a lo mejor prefiere esperar a 2067 para explicar los motivos que nunca supimos de la traición que el Gobierno de España cometió contra el pueblo saharaui cediendo ante el rey marroquí. Sinceramente, no tengo ninguna esperanza de llegar a saberlo antes de la segunda mitad del siglo. Un mes después del accidente, todavía el ministro de Transportes no ha publicado el acta referente al estado de la vía férrea en Adamuz. No pasa nada: 2071 está a la vuelta de la esquina.

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MOSTRAR BIOGRAFíA

Licenciado en Filosofía y doctor en Psicología. Es profesor titular de Psicología Clínica de la Universidad de Oviedo desde antes de que nacieran sus alumnos actuales, lo que le causa mucho desasosiego. Durante las últimas décadas ha publicado varias docenas de artículos científicos en revistas nacionales e internacionales sobre psicología, siendo sus temas más trabajados la conformación del yo en la ciudad actual y la dinámica de las emociones desde una perspectiva contextualista. Bajo la firma de Antonio Rico, ha publicado varios miles de columnas de crítica sobre televisión, cine, música y cosas así en los periódicos del grupo Prensa Ibérica, en publicaciones de 'El Terrat' y en la revista 'Mongolia'.