El nuevo 'lujo' de París es una obra sin terminar: por qué las grandes firmas prefieren pagar 13.000 euros al día por desfilar entre escombros y paredes rotas
Los desfiles de moda requieren "una teatralidad fundamental".
El nuevo lujo parisino puede sorprender a muchos. En la capital francesa, los desfiles de moda están abandonando lugares artísticamente prestigiosos para apoderarse de espacios más hostiles como oficinas en construcción, aparcamientos vacíos o decorados agrietados. Tal y como informa el diario francés Bfmtv, las casas de moda han reducido sus costes a la mitad.
Para encontrar un claro ejemplo de lo que está ocurriendo en París tan solo hay que fijarse en el último evento de Dries Van Noten. En plena semana de la moda masculina en la capital francesa, la marca belga presentó su colección en la primera planta de un edificio en construcción en el sur de París. Unos días antes el espacio era una nave vacía de 1.500 metros cuadrados, de 80 metros de largo y 5 de altura, "vigas de hormigón expuestas, paredes dañadas y suelos agrietados".
Con el objetivo de hacer el lugar más acogedor, se colgaron grandes cortinas negras a cada lado, una ocultando las ventanas y la otra delimitando el backstage. Según el medio de comunicación, se dispusieron dos filas de sillas para cubrir el atril y los proyectores en el techo. Algunos carteles advertían de las irregularidades del suelo a los invitados al evento: "¡Cuidado con los agujeros!".
Las solicitudes por este tipo de lugares "han explotado"
Los profesionales que se encargan de reservar estos lugares coinciden en que cada vez están más de moda. Benjamin Roussel, fundador de Subspaces, una empresa especializada en espacios de eventos explica en declaraciones al periódico francés que el éxito de estos austeros espacios se debe tanto a su estética como a su efectividad. Además, son más económicos.
"Comparados con los palacios, tienen una capacidad de 500 a 600 personas y somos la mitad de caros". Los precios: entre 8.000 y 13.000 euros al día, excluyendo los costes de producción, "pero al final, sigue siendo más barato", asegura.
Tal y como reza la publicación, durante los últimos tres años, la empresa Covivio, que se encarga del alquiler de edificios en construcción o desocupados, ha abierto más y más espacios para organizar este tipo de eventos, como un antiguo centro de clasificación postal construido en el siglo XX en el corazón de París, que acogió 23 ferias en un año y medio. Precisamente, en este lugar, la reconocida Lacoste instaló arena, redes de tenis y pantallas gigantes durante la Semana de la Moda en octubre de 2024.
En declaraciones al medio de comunicación, la socióloga Émilie Coutant cuenta que la tendencia forma parte de una continuidad. Asegura que los desfiles de moda se basan en una "teatralidad fundamental" que exige a los diseñadores que "se renuevan buscando nuevos lugares".