Los escoltas del exprincipe Andrés aseguran que recibieron órdenes del personal de Epstein para vigilar una fiesta organizada por el pederasta
La revelación implica a agentes de la Policía Metropolitana de Londres (Met), actuando en la práctica como servicio de seguridad en una fiesta donde estaban, entre otros, Woody Allen.
La relación entre el príncipe Andrés y Jeffrey Epstein vuelve al centro del foco. Según publica The Sunday Times, el personal del financiero estadounidense llegó a dar instrucciones a dos agentes encargados de la protección del entonces duque de York para que custodiaran una puerta durante una cena organizada por Epstein en Manhattan en 2010. En aquel encuentro, celebrado en honor del expríncipe, asistieron varias celebridades.
La revelación resulta especialmente incómoda porque implica a agentes de la Policía Metropolitana de Londres (Met), responsables de la protección real, actuando en la práctica como personal de seguridad en la vivienda privada de un delincuente sexual convicto. Epstein había sido condenado en 2008 en EEUU por delitos relacionados con menores.
Una cena bajo protección oficial
De acuerdo con el dominical británico, los agentes habrían recibido la indicación de proteger una de las puertas de la casa de Epstein mientras los invitados participaban en la cena. Entre los asistentes, figuraban el cineasta Woody Allen, su esposa Soon-Yi Previn, los presentadores Katie Couric y George Stephanopoulos, la humorista Chelsea Handler y el periodista Charlie Rose.
La posible utilización de policías británicos como "porteros" en la residencia de Epstein puede resultar embarazosa para la Met, que durante años no presentó cargos en el Reino Unido vinculados al caso, pese a la repercusión internacional del escándalo.
El nombre de Peter Loughborough, exjefe de la unidad de protección real de la Met y actualmente asesor del monarca, también aparece mencionado en el contexto del caso, lo que añade presión institucional.
Detención en Sandringham
La controversia se produce en paralelo a la detención de Andres Mountbatten-Windsor el pasado jueves en una vivienda de la finca de Sandringham, en Norfolk. El arresto lo ordenó Thames Valley Police bajo sospecha de "mala conducta en un cargo público".
La investigación se centra en una denuncia según la cual el antiguo duque de York habría compartido documentos sensibles del Gobierno británico con Epstein cuando ejercía como representante especial de Comercio e Inversiones Internacionales. En la década de 2000. Tras pasar alrededor de 11 hora bajo custodia, fue puesto en libertad.
A la salida de la comisaría de Aylsham, fue fotografiado en la parte trasera de un vehículo, visiblemente cansado. Ese mismo día cumplía 66 años.
Dos investigaciones en paralelo
Mientras Thames Valley Police avanza en las pesquisas sobre posibles filtraciones de información oficial, la Policía Metropolitana ha confirmado que está identificando y contactando con agentes —en activo y retirados— que formaron parte del equipo de protección del expríncipe.
En un comunicado, la Met indicó que se les ha pedido que revisen "cuidadosamente" si algo de lo que vieron o escucharon puede ser relevante para la investigación relacionada con las actividades de Epstein y de Ghislaine Maxwell en el Reino Unido.
Las autoridades también han señalado que son conscientes de las informaciones sobre el posible uso de aeropuertos londinenses para facilitar actividades ilícitas vinculadas a Epstein. No obstante, han precisado que no se han presentado nuevas denuncias penales por presuntos delitos sexuales cometidos dentro de su jurisdicción.
Un frente judicial que se amplía
La investigación de la Met es independiente de la que lleva a cabo Thames Valley Police. Esta última confirmó que los registros en una propiedad de Norfolk han concluido, aunque continúan en el Royal Lodge, en Berkshire, donde Andrés residía hasta hace pocas semanas antes de abandonar la vivienda por decisión del rey.