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Helena Rodero, farmacéutica especialista en cabello: "Los aceites en el cuero cabelludo están prohibidos; no hacen ningún bien e incluso pueden empeorar la situación"

Helena Rodero, farmacéutica especialista en cabello: "Los aceites en el cuero cabelludo están prohibidos; no hacen ningún bien e incluso pueden empeorar la situación" 

"No puedes pretender tener un cabello bonito con un cuero cabelludo que no está sano ni limpio”

Helena Rodero, farmacéutica especialista en cabello: "Los aceites en el cuero cabelludo están prohibidos; no hacen ningún bien e incluso pueden empeorar la situación" 

"No puedes pretender tener un cabello bonito con un cuero cabelludo que no está sano ni limpio”

Helena Rodero, farmacéutica especialista en cabello: "Los aceites en el cuero cabelludo están prohibidos; no hacen ningún bien e incluso pueden empeorar la situación" 

"No puedes pretender tener un cabello bonito con un cuero cabelludo que no está sano ni limpio”

Una chica mira al espejo su cabello graso.
Una chica mira al espejo su cabello graso.Getty Images

Las redes sociales se han llenado en los últimos años de consejos de belleza que prometen reparar el cabello dañado con remedios rápidos y naturales. Sin embargo, no todos los trucos virales tienen base científica.

La farmacéutica especialista en salud capilar Helena Rodero, utiliza su cuenta de TikTok @helena.rodero para divulgar sus conocimientos y desmontar algunos de los mitos más extendidos sobre la ciencia capilar.

En una publicación reciente, Rodero analiza el vídeo de otra creadora que intenta reparar el cabello muy dañado de una mujer llamada Carmen. Durante el clip, la experta va señalando varios de los pasos que, según explica, no solo no solucionan el problema, sino que incluso pueden empeorarlo.

Ir a la raíz del problema

El vídeo comentado comienza describiendo el mal estado inicial del cabello de Carmen: un pelo muy roto, con puntas abiertas y un cuero cabelludo graso. Después se muestra el resultado con un pelo aparentemente brillante y sano. 

Para Rodero, el punto de partida es clave. “No puedes pretender tener un cabello bonito con un cuero cabelludo que no está sano ni limpio”, explica, subrayando que el cuidado capilar debe empezar siempre por la salud del cuero cabelludo.

Cómo aplicar bien los aceites

Uno de los momentos que más le llamó la atención del tratamiento fue la aplicación de aceites para regular la grasa y estimular el crecimiento del cabello. En ese punto, la especialista es tajante: “Los aceites en el cuero cabelludo están prohibidos”. Según explica, este tipo de productos no aportan beneficios reales en esa zona y pueden incluso agravar problemas como el exceso de grasa.

Rodero matiza que el único producto que suele mencionarse en estos casos es el aceite vegetal de jojoba, aunque aclara que en realidad ni siquiera se trata de un aceite propiamente dicho. “Es una cera”, puntualiza. Aun así, insiste en que su efecto sobre la regulación del sebo es muy limitado y que no estimula el crecimiento del cabello, por lo que no suele recomendarlo.

El tratamiento más útil

Donde sí ve margen para mejorar el tratamiento es en el cuidado de las puntas. En el vídeo analizado se utiliza aceite de aguacate, algo que la farmacéutica considera poco efectivo desde el punto de vista científico. 

En su lugar, explica que el aceite de coco puede resultar más útil, ya que posee una acción reestructurante capaz de penetrar en la fibra capilar y ayudar a mejorar el aspecto del cabello dañado.

Otro de los elementos del tratamiento que sí recibe el visto bueno de Rodero es el uso de árbol de té. Este ingrediente, muy popular en productos dermatológicos, puede ayudar a mejorar problemas como la caspa o la dermatitis seborreica y complementar otros tratamientos específicos.

Una mejora estética pero no estructural

Aun así, la especialista insiste en que muchos de estos procedimientos generan solo un efecto visual inmediato. Tras un lavado profundo, la aplicación de productos y el peinado con secador, el cabello puede parecer más brillante y saludable. Sin embargo, advierte de que esa mejora estética no significa que el daño estructural se haya reparado.

Con este tipo de análisis, Helena Rodero busca combatir la desinformación que circula en redes sociales sobre el cuidado del cabello. Su objetivo, es acercar la ciencia capilar al público general y recordar que, aunque algunos trucos puedan parecer efectivos a simple vista, no todos tienen una base real que respalde sus resultados.

Las redes sociales se han llenado en los últimos años de consejos de belleza que prometen reparar el cabello dañado con remedios rápidos y naturales. Sin embargo, no todos los trucos virales tienen base científica.

La farmacéutica especialista en salud capilar Helena Rodero, utiliza su cuenta de TikTok @helena.rodero para divulgar sus conocimientos y desmontar algunos de los mitos más extendidos sobre la ciencia capilar.

En una publicación reciente, Rodero analiza el vídeo de otra creadora que intenta reparar el cabello muy dañado de una mujer llamada Carmen. Durante el clip, la experta va señalando varios de los pasos que, según explica, no solo no solucionan el problema, sino que incluso pueden empeorarlo.

Ir a la raíz del problema

El vídeo comentado comienza describiendo el mal estado inicial del cabello de Carmen: un pelo muy roto, con puntas abiertas y un cuero cabelludo graso. Después se muestra el resultado con un pelo aparentemente brillante y sano. 

Para Rodero, el punto de partida es clave. “No puedes pretender tener un cabello bonito con un cuero cabelludo que no está sano ni limpio”, explica, subrayando que el cuidado capilar debe empezar siempre por la salud del cuero cabelludo.

Cómo aplicar bien los aceites

Uno de los momentos que más le llamó la atención del tratamiento fue la aplicación de aceites para regular la grasa y estimular el crecimiento del cabello. En ese punto, la especialista es tajante: “Los aceites en el cuero cabelludo están prohibidos”. Según explica, este tipo de productos no aportan beneficios reales en esa zona y pueden incluso agravar problemas como el exceso de grasa.

Rodero matiza que el único producto que suele mencionarse en estos casos es el aceite vegetal de jojoba, aunque aclara que en realidad ni siquiera se trata de un aceite propiamente dicho. “Es una cera”, puntualiza. Aun así, insiste en que su efecto sobre la regulación del sebo es muy limitado y que no estimula el crecimiento del cabello, por lo que no suele recomendarlo.

El tratamiento más útil

Donde sí ve margen para mejorar el tratamiento es en el cuidado de las puntas. En el vídeo analizado se utiliza aceite de aguacate, algo que la farmacéutica considera poco efectivo desde el punto de vista científico. 

En su lugar, explica que el aceite de coco puede resultar más útil, ya que posee una acción reestructurante capaz de penetrar en la fibra capilar y ayudar a mejorar el aspecto del cabello dañado.

Otro de los elementos del tratamiento que sí recibe el visto bueno de Rodero es el uso de árbol de té. Este ingrediente, muy popular en productos dermatológicos, puede ayudar a mejorar problemas como la caspa o la dermatitis seborreica y complementar otros tratamientos específicos.

Una mejora estética pero no estructural

Aun así, la especialista insiste en que muchos de estos procedimientos generan solo un efecto visual inmediato. Tras un lavado profundo, la aplicación de productos y el peinado con secador, el cabello puede parecer más brillante y saludable. Sin embargo, advierte de que esa mejora estética no significa que el daño estructural se haya reparado.

Con este tipo de análisis, Helena Rodero busca combatir la desinformación que circula en redes sociales sobre el cuidado del cabello. Su objetivo, es acercar la ciencia capilar al público general y recordar que, aunque algunos trucos puedan parecer efectivos a simple vista, no todos tienen una base real que respalde sus resultados.

Las redes sociales se han llenado en los últimos años de consejos de belleza que prometen reparar el cabello dañado con remedios rápidos y naturales. Sin embargo, no todos los trucos virales tienen base científica.

La farmacéutica especialista en salud capilar Helena Rodero, utiliza su cuenta de TikTok @helena.rodero para divulgar sus conocimientos y desmontar algunos de los mitos más extendidos sobre la ciencia capilar.

En una publicación reciente, Rodero analiza el vídeo de otra creadora que intenta reparar el cabello muy dañado de una mujer llamada Carmen. Durante el clip, la experta va señalando varios de los pasos que, según explica, no solo no solucionan el problema, sino que incluso pueden empeorarlo.

Ir a la raíz del problema

El vídeo comentado comienza describiendo el mal estado inicial del cabello de Carmen: un pelo muy roto, con puntas abiertas y un cuero cabelludo graso. Después se muestra el resultado con un pelo aparentemente brillante y sano. 

Para Rodero, el punto de partida es clave. “No puedes pretender tener un cabello bonito con un cuero cabelludo que no está sano ni limpio”, explica, subrayando que el cuidado capilar debe empezar siempre por la salud del cuero cabelludo.

Cómo aplicar bien los aceites

Uno de los momentos que más le llamó la atención del tratamiento fue la aplicación de aceites para regular la grasa y estimular el crecimiento del cabello. En ese punto, la especialista es tajante: “Los aceites en el cuero cabelludo están prohibidos”. Según explica, este tipo de productos no aportan beneficios reales en esa zona y pueden incluso agravar problemas como el exceso de grasa.

Rodero matiza que el único producto que suele mencionarse en estos casos es el aceite vegetal de jojoba, aunque aclara que en realidad ni siquiera se trata de un aceite propiamente dicho. “Es una cera”, puntualiza. Aun así, insiste en que su efecto sobre la regulación del sebo es muy limitado y que no estimula el crecimiento del cabello, por lo que no suele recomendarlo.

El tratamiento más útil

Donde sí ve margen para mejorar el tratamiento es en el cuidado de las puntas. En el vídeo analizado se utiliza aceite de aguacate, algo que la farmacéutica considera poco efectivo desde el punto de vista científico. 

En su lugar, explica que el aceite de coco puede resultar más útil, ya que posee una acción reestructurante capaz de penetrar en la fibra capilar y ayudar a mejorar el aspecto del cabello dañado.

Otro de los elementos del tratamiento que sí recibe el visto bueno de Rodero es el uso de árbol de té. Este ingrediente, muy popular en productos dermatológicos, puede ayudar a mejorar problemas como la caspa o la dermatitis seborreica y complementar otros tratamientos específicos.

Una mejora estética pero no estructural

Aun así, la especialista insiste en que muchos de estos procedimientos generan solo un efecto visual inmediato. Tras un lavado profundo, la aplicación de productos y el peinado con secador, el cabello puede parecer más brillante y saludable. Sin embargo, advierte de que esa mejora estética no significa que el daño estructural se haya reparado.

Con este tipo de análisis, Helena Rodero busca combatir la desinformación que circula en redes sociales sobre el cuidado del cabello. Su objetivo, es acercar la ciencia capilar al público general y recordar que, aunque algunos trucos puedan parecer efectivos a simple vista, no todos tienen una base real que respalde sus resultados.

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Soy redactora en El HuffPost España, donde te cuento las historias más curiosas y te intento ayudar a encontrar esos detalles que marcan la diferencia en la vida cotidiana.

 

Sobre qué temas escribo

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Mis artículos son un surtido de historias curiosas, viajes, cultura, estilo de vida, naturaleza, ¡y mucho más! Mi objetivo es despertar tu curiosidad y acompañarte con lecturas útiles y entretenidas.

  

Mi trayectoria

Soy madrileña, pero con raíces en Castilla-La Mancha. Estudié Periodismo en la Universidad Ceu San Pablo, aunque siempre digo que mi verdadera escuela ha sido El HuffPost, el lugar donde escribí mis primeras líneas como periodista. Empecé como becaria y ahora colaboro en este medio que me ha visto crecer.


Mi pasión por el periodismo nació en la infancia, cuando dibujaba las portadas de los medios deportivos y soñaba con convertirme en una de aquellas reporteras que veía en la televisión.

 


 

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