Iago Moreno, sociólogo: "Los influencers de los que la gente se harta no tienen otra alternativa, ellos también están atrapados en el dictado de las plataformas"
Se estima que en nuestro país hay más de 153.000 creadores de contenidos, según la plataforma tecnológica 'Kolsqare'.
La mayoría de jóvenes suele informarse y asesorarse de productos a través de las redes sociales, concretamente de los influencers que siguen, quienes se encargan de promocionar estilos de vida y tendencias que posteriormente los jóvenes imitan.
Sin embargo- algunas veces- parte del contenido que estos creadores de contenido publican no es algo que ellos recomienden como tal- es decir, de forma desinteresada- sino que se trata de publicidad, lo que cansa a los usuarios, que poco a poco empiezan a hartarse del estilo de vida irreal de muchos de ellos, los cuales parecen más un catálogo de publicidad que una persona real.
Debido a esta situación, el pasado 1 de octubre se modificó el Código de conducta de la publicidad, el cual obliga a los influencers a detallar de forma clara los productos que les regalan y las experiencias que ofertan a través de sus canales.
Sin embargo, la publicidad no es lo único que molesta a muchos de los usuarios, tal y como cuenta en TikTok @mellamansara, sino también la vida "alejada" que muchos de estos influencers enseñan: lujos, viajes, compras, eventos, cuerpos y vidas perfectas... "Viven una vida que no puede ser más lejana a la mía", critica la joven.
La vida de estos creadores (que en su mayoría suelen ser jóvenes) no encaja con la realidad de los sectores a los que se dirigen. Mientras que ellos enseñan vidas inalcanzables y viajes a Bali o Dubai, el resto de su generación lucha por acceder a una vivienda o llegar a fin de mes.
Para el sociólogo especializado en cultura digital, Iago Moreno, quien conversa en una entrevista con Cadena Ser, esto responde al cansancio ante el "diluvio de publicidad". "Al final, sus perfiles se parecen más a un catálogo que a una expresión genuina", agrega, antes de señalar que este problema no ocurre solo en una única red social, sino prácticamente en todas.
"Antes podías cambiar de plataforma; ahora todas funcionan de forma similar. Es como un zapping constante de publicidad", explica el experto que defiende que esto no tiene por qué significar el final de los influencers, sino más bien un punto de inflexión. Si quieren volver a recuperar la confianza de sus seguidores, deberán tomar algunas medidas, como depender menos de la publicidad o realizar un contenido más original.
No solo los usuarios están cansados, también los propios creadores de contenido
Otro de los puntos que destaca Moreno es que los influencers también se encuentran cansados de este modelo. "Si te haces viral en Navidades, es probable que en seis meses hayas dejado de hacer el contenido que te catapultó a la fama por otro que te genera ingresos", lamenta.
Esto, además, conlleva un sesgo de género, tal y como señala el experto, que afirma que la publicidad en los hombres se recibe de otra forma. "El impacto brutal que tuvo hasta 2018 la publicidad del juego deportivo hasta que se reguló, la promoción de coaches para tu masculinidad, los cryptobros... hay otras formas de influencia tóxica que están dedicadas solo para hombres", destaca.
Se estima que, tan solo en España hay más de 150.000 creadores de contenido, según datos de la plataforma tecnológica especializada en marketing de influencers líder en Europa, Kolsqare, mientras que en Europa se supera ya el millón de creadores activos.