La tradición perdida de la familia real en Semana Santa que la reina Letizia no echa de menos
Los reyes Juan Carlos y Sofía la iniciaron y la pandemia ayudó a acabar con ella. Ni entusiasmaba a Letizia, ni le traía muy buenos recuerdos.

Cuenta el rey Juan Carlos en su biografía, la archiconocida Reconciliación, que desde 1974 la familia real tomó la costumbre de pasar las vacaciones de Semana Santa y las de verano en Marivent. En realidad fue desde 1973, pero lo importante es que desde que se les ofreció, los Borbón y Grecia vincularon su descanso estival y de Pascua a la isla balear, donde fueron creando tradiciones.
Una de ellas surgió en 1995, cuando los reyes Juan Carlos y Sofía asistieron por primera vez a la Misa del Domingo de Resurrección en la Catedral de Palma con la que cerraban su Semana Santa en Mallorca. La costumbre creó una fuerte tradición a la que se unieron los hijos, los yernos y la nuera y los nietos que fueron llegando.

Sin embargo, como ocurre en muchas sagas, el paso del tiempo y los cambios producidos en las dinámicas familiares provocaron que la tradición fuera decayendo hasta que desapareció. Primero fue el apartamiento de los Urdangarin de Borbón y luego dejó de acudir la infanta Elena con la subida al trono de Felipe VI, lo que también acabó con Juan Carlos I, al preferir no viajar a Mallorca como rey abdicado.
El choque de reinas que Letizia prefiere olvidar
Y se quedaron los reyes Felipe y Letizia, sus hijas Leonor y Sofía y la reina Sofía, que acudieron año tras año hasta que en 2018 ocurrió lo que nadie creyó que podía pasar en público. Aquella Pascua se había invitado al rey emérito, algo de lo que él mismo habla en sus memorias, donde no obvia aquel choque de reinas.

"Desde mi abdicación, solo he estado allí una vez, en 2018, a petición de la Casa Real, que quería mostrar la unidad y la armonía de la Familia Real. Resultó ser un desastre. La reina Letizia, mi nuera, se enfadó con Sofi delante de las cámaras, al salir de la misa de Pascua", señaló Juan Carlos I.
"Los montajes de los comunicadores no consiguen milagros. Creo más en la espontaneidad y en la veracidad. Yo no quería ser una molestia para mi hijo y su familia, aunque las dependencias de la casa permiten vivir de forma independiente", finalizó sobre este asunto y su presencia en Mallorca.

Lo que ocurrió fue que al salir de la misa, la reina Sofía quería hacerse una foto con sus nietas Leonor y Sofía, algo que habría pedido al fotógrafo de Casa Real. Por motivos que realmente nunca sabremos a ciencia cierta, la reina Letizia se molestó y se situó entre el fotógrafo y ellas para boicotear la foto.
La emérita se movía con sus nietas al mismo tiempo que su nuera hacía lo propio para evitar la imagen. Y en un asombroso giro de los acontecimientos, la princesa Leonor se soltó del brazo de su abuela.

A todo esto y sin entender nada llegaron Felipe VI y el rey Juan Carlos, que estaban detrás. Al parecer, el rey pidió a su padre que no se metiera, y a su mujer y su madre que lo dejaran estar.
Después salieron a la puerta del templo sonriendo, posando y bromeando como si nada hubiera pasado. Pero pasó y fue gordo. El almuerzo posterior en Marivent tuvo que ser muy tenso.

Después llegaron aquellas palabras en Twitter de la prima Marie Chantal sobre que Letizia había enseñado su verdadera cara, el teatrillo con la reina abriendo la puerta a su suegra una semana después, cuando fueron al hospital a ver al emérito, que había sido operado, y tantas y tantas imágenes de Leonor y Sofía pendientes de su abuela. Pero dio igual porque el daño ya estaba hecho.
En Pascua de 2019 ahí estaban otra vez, ya sin Juan Carlos, y con todo el mundo recordando un episodio que la reina Letizia preferiría olvidar. Y entonces llegó la pandemia, con confinamiento incluido, lo que provocó que no hubiera misa y que la familia real se quedara en su casa, como todo el mundo.

En 2021 hubo misa reducida, pero ya sin presencia de los Borbones, que no volvieron a participar en la liturgia pascual. La tradición surgida en 1995 finalizó, parece que para siempre, en 2019.
Los otros planes de la familia real en Semana Santa
Mientras la reina Sofía ha seguido yendo a Marivent en Semana Santa y participando en el concierto benéfico de Pascua a beneficio de Proyecto Hombre Baleares, en estos años Felipe VI ha tratado de pasar un par de días en Mallorca para estar con su madre y con su tía Irene.

Este 2026 realizó una visita exprés para ver a sus amigos y acompañar a la reina Sofía en esta primera Semana Santa sin Irene de Grecia. Y eso que sola no ha estado, porque junto a la emérita se encontraban las infantas Elena y Cristina, Victoria Federica e Irene Urdangarin.
Por su parte, no consta que la reina Letizia y sus hijas hayan regresado a Mallorca en Pascua desde 2019, cuando dieron carpetazo a la tradición ayudadas por la pandemia. Sin duda, Letizia no echa de menos una costumbre que suponía ir a misa, posar para la prensa y realizar un viaje de unas horas a Mallorca.

Porque estaba claro que desde hacía un tiempo su estancia en la isla se limitaba a eso, a cumplir con la liturgia del Domingo de Resurrección. Además, no hay duda de que le recordaba al choque de reinas, y si no se acordaba ella, ya estaba la prensa para hacerlo. Finiquitada la tradición, todos más tranquilos.
Desde entonces los planes de la familia real en Semana Santa han sido privados, pero habitualmente solían realizar alguna aparición pública. En 2022, los reyes y sus hijas visitaron el Centro de Recepción, Acogida y Derivación de refugiados ucranianos en Pozuelo de Alarcón (Madrid).

Un año después asistieron a la representación de La Pasión Viviente en Chinchón, mientras que en 2024 se dejaron ver paraguas en mano en la Procesión del Encuentro en la iglesia de las Calatravas.
En 2025 no hubo nada porque Leonor navegaba a bordo del Juan Sebastián de Elcano, dejando claro que estas apariciones de Semana Santa empezaron un año y al otro pueden terminar. Para alivio de la reina Letizia, las tradiciones están para romperse incluso para la familia real.
