No basta con el archivo: Julio Iglesias pide de nuevo la denuncia por agresión sexual a la Fiscalía y deja en el aire cargar por una "denuncia falsa"
El cantante ha emitido un nuevo escrito al Ministerio público a través de sus abogados.
Aunque el viernes se conocía el archivo de la denuncia de las extrabajadoras de Julio Iglesias por parte de la Fiscalía por no ser "competente para investigar delitos cometidos en el extranjero" de los cargos de agresiones sexuales y acoso sexual, trata de personas y delito contra los derechos de los trabajadores, el cantante sigue insistiendo en que se le remita la denuncia y conocer su contenido.
Así lo ha hecho saber en un segundo escrito remitido a la Fiscalía por parte de sus abogados, en el que esta vez pide poder acceder al contenido de la denuncia por agresiones sexuales remitida por sus exempleadas para poder "determinar si se ha podido cometer un posible delito de denuncia falsa".
En concreto, su abogado, según recoge Europa Press, pide una "copia de la denuncia y el contenido íntegro de las diligencias de investigación preprocesal". En su defensa, asegura que "no existe ninguna ley que limite el derecho del denunciado a conocer las actuaciones desarrolladas en virtud de una denuncia dirigida contra él".
De hecho, enfatiza en que el interés legítimo de Iglesias en poder tener "el acceso a la denuncia" además de estar justificado es "necesario a los efectos de que podamos determinar si se ha podido cometer un posible delito de denuncia falsa, este sí en España, por parte de las denunciantes".
Con respecto a la denuncia archivada por la Fiscalía, el letrado de Iglesias carga con que las denunciantes contaran con la "condición de testigos protegidas" y denuncia que eso "no puede conducir a la denegación de acceso del denunciado al contenido de las diligencias practicadas y a que se le imponga la privación definitiva de adquirir el conocimiento sobre el contenido de la denuncia y de lo actuado".
Además, se queja de que "se le remita a la información que proporcionen los medios de comunicación y al uso que de la denuncia se pueda seguir haciendo en los medios afines a la organización denunciante, sin posibilidad de defensa de sus derechos fundamentales".
Para el abogado de Iglesias, que hayan podido acceder a la denuncia las denunciantes "a través de sus representantes y medios afines", ha provocado que, según él, se haya "orquestado una agresiva campaña mediática contra" Iglesias "que ha lesionado irreversiblemente su derecho al honor".
Del archivo de la denuncia a la negativa de Iglesias y la publicación de WhatsApp privados con sus exempleadas
La Fiscalía apuntó el pasado viernes que la Audiencia Nacional ha recalcado que "España no es competente para investigar delitos cometidos en el extranjero cuando no existan vínculos relevantes con nuestro país. Especialmente, cuando las víctimas son extranjeras y no son residentes en España; cuando los presuntos autores también lo son o no se encuentran en España (o, aun siéndolo, tampoco están en nuestro país); y cuando los hechos se investigan o pueden investigarse en el Estado donde ocurrieron”.
La noticia saltó el pasado 13 de enero, cuando Eldiario.es y Univision publicaron una investigación, llevada a cabo durante tres años, en las que dos extrabajadoras de las residencias de Julio Iglesias en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas) denunciaban al cantante por presuntas agresiones sexuales y vejaciones sucedidas entre enero y octubre de 2021.
Al día siguiente de conocerse la noticia, Women's Link y Amnistía Internacional, las ONG que asesoran a las denunciantes, confirmaron que la Fiscalía llamaría a declarar a las denunciantes y que les habían otorgado la condición de testigos protegidas.
Antes de que se conociera el archivo de la denuncia por parte de la Fiscalía, Iglesias se pronunció al respecto en sus redes sociales. Primero, defendiendo su inocencia y negando todos los hechos asegurando que "nunca había sentido tanta maldad" y, posteriormente, compartiendo varias historias de Instagram con conversaciones privadas con sus exempleadas para tratar de exculparse.
Junto a estos mensajes, Iglesias insiste en que todas las conversaciones mantenidas durante el tiempo que duró la relación laboral y después de la salida de las trabajadoras de su casa “demuestran que la información difundida carece de veracidad”.