La polémica decisión de Sting de no dejar herencia a sus hijos: "No quiero robarles la ambición"
El que fuera vocalista de The Police ha justificado la decisión de cómo gestionará su fortuna.

Generar debate con cómo pagar los impuestos y dónde pagarlos es algo relativamente común entre los famosos, pero hay quien va más allá y habla de cómo gestionar su patrimonio de cara a futuro. Es decir, si dejaría o no herencia a sus hijos.
Es el caso de Sting. El que fuera líder de The Police, que recientemente ha hecho frente a una polémica por los derechos de autor de algunas de sus canciones más icónicas, amasa una fortuna que supera los 300.000 dólares y hay medios que cifran esta cantidad cercana a los 550.000 dólares, pero no dejará nada a sus hijos.
Gordon Summers, nombre real del músico, tiene seis hijos: Joseph (49) y Fucsia (43), fruto de su primer matrimonio con Frances Tomelty; Bridget (41), Jake (40), Eliot (35) y James (30), de su relación con Trudie Styler, con quien se casó en 1992.
El pasado 19 de febrero, el músico dio una entrevista con la emisora France Inter en la que dejó claro que no iba a dejarles la vida hecha como si fueran nepo babies a ninguno de los seis.
"No creo que sea un regalo que deba hacerles; es demasiado. Mis hijos quieren trabajar. Quieren forjar su propio camino en la vida. No tengo intención de quitárselo. No quiero robarles su ambición. Es una cuestión de ética del trabajo, y ellos la tienen", señaló ante los micrófonos del citado medio, donde dejó claro que no se iba a alejar de los escenarios ni de la creación musical a corto plazo.
"No dejaré de trabajar. Me encanta trabajar, es lo que me define. Estoy en plena forma, así que seguiré", señaló Summers, que parará en España el próximo verano con su gira STING 3.0. Concretamente pasará por Canarias los días 9 y 10 julio por Chiclana (Cádiz) el 12 julio, en Fuengirola (Málaga) el 13 julio, en Granada el 15 julio y parará en Sevilla el 18 julio.
No es la primera vez que el músico habla de la forma que ha tenido de educar a sus hijos sin darles ningún capricho ni privilegio a pesar de su situación económica y social. "Nunca he querido castigarles dándoles demasiado", señaló en el programa 50' Inside de TF1 el pasado mes de octubre, donde calificó que eso podía ser un "problema".
"Niños con demasiadas expectativas, demasiado dinero o demasiados privilegios. Creo que hay que encontrar un equilibrio", indicó y aseguró que les dijo: "Os daré una buena educación y, por supuesto, tendréis zapatos que poneros. Pero tenéis que ir a trabajar".
