Un miembro del Gobierno británico estalla contra el expríncipe Andrés de forma insólita en mitad de un pleno
La detención del hermano del rey Carlos III por sus relaciones con el pederasta Jeffrey Epstein ha marcado un antes y un después en la política de Reino Unido. El Ejecutivo lanza sus críticas más duras.

El escándalo alrededor del expríncipe Andrés no deja de crecer. A medida que se amplifica el conocimiento de sus lazos con el pedófilo Jeffrey Epstein y de sus actividades en común, la figura de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III de Inglaterra, se vuelve cada vez más turbia. Y las críticas han llegado de forma muy explícita hasta el Gobierno de Reino Unido días después de su histórica detención.
Ha sido el secretario de Estado de Comercio, Chris Bryant, quien ha 'estallado' en críticas hacia el expríncipe Andrés en mitad de un pleno en la Cámara de los Comunes, precisamente centrado en la figura del tercer hijo de Isabel II.
Para Bryant, el expríncipe Andrés es un hombre "grosero y arrogante", que se cree "con derecho a todo",
Ante las informaciones de los lazos entre Andrés y el criminal sexual Jeffrey Epstein y el consiguiente escándalo social, el Ejecutivo británico ha confirmado aceptar la divulgación de los documentos sobre el nombramiento de Andrés en la primera década del 2000 como enviado especial de comercio.
Este cargo lo habría aprobechado el exmiembro de la Familia Real para facilitar a Epstein documentos confidenciales del Ejecutivo, según las investigaciones oficiales, razón por la que fue detenido la pasada semana.
Andrés, que también fue duque de York, es "un hombre en constante búsqueda de su propio engrandecimiento y enriquecimiento" y una persona "incapaz de distinguir entre el interés público, al que decía servir, y su propio interés privado", ha añadido el 'ministro' de Comercio, en las que son las palabras más duras del Gobierno de Keir Starmer contra el hermano del rey.
"Lo mínimo" hacia las víctimas
Para Bryant, la publicación de los archivos "es lo mínimo que les debemos a las víctimas de los horribles abusos perpetrados por Jeffrey Epstein y otros, abusos que fueron permitidos, ayudados e instigados por un grupo muy extenso de individuos arrogantes, con derecho a todo y, a menudo, muy ricos, en este país y en otros lugares".
"No se trata solo de las personas que participaron en los abusos. Son muchos más los que hicieron la vista gorda por codicia, familiaridad o deferencia", ha rematado en una tensa sesión sobre la figura del antiguo príncipe, caído en desgracia hace mucho tiempo y ahora al borde del banquillo... o quizás de algo peor.
