Cómo afecta el rebujito a tu cuerpo, según expertos en salud: "Es una bomba de azúcar"
Es el rey refrescante de las ferias.
Con la Feria de Abril en Sevilla, arranca también la temporada del rebujito, una bebida que se ha convertido en símbolo de estas celebraciones. Refrescante, fácil de beber y aparentemente ligera, su popularidad no deja de crecer año tras año.
El rebujito se elabora con una mezcla sencilla: vino, que habitualmente es fino, manzanilla o Montilla-Moriles, refresco con gas sabor limón o lima, hierbabuena y mucho hielo. Sin embargo, esa facilidad para consumirlo es precisamente lo que preocupa a los expertos.
Una combinación de alcohol y azúcar
Aunque pueda parecer suave, el rebujito esconde una combinación que puede afectar al organismo más de lo que se percibe a simple vista. Por un lado, contiene alcohol procedente del vino; por otro, una alta cantidad de azúcar derivada de los refrescos.
Esta mezcla convierte al rebujito en lo que muchos especialistas describen como una "bomba de azúcar". El consumo frecuente o excesivo puede favorecer el aumento de peso, elevar el riesgo de enfermedades metabólicas como la diabetes y contribuir a problemas cardiovasculares a largo plazo.
Uno de los aspectos más relevantes es cómo el azúcar influye en la absorción del alcohol. Según los expertos, los refrescos azucarados pueden acelerar la entrada del alcohol en el torrente sanguíneo. Esto se traduce en una sensación de embriaguez más rápida, lo que puede llevar a beber más cantidad sin ser plenamente consciente. Además, esta absorción acelerada también puede intensificar la resaca posterior.
Impacto en la salud bucal y digestiva
Más allá de los efectos generales, el rebujito también puede afectar a la salud bucodental. El alto contenido en azúcar de los refrescos favorece la proliferación de bacterias en la boca, lo que puede derivar en caries y deterioro del esmalte dental.
A esto se suma la acidez de las bebidas gaseosas, que contribuye al desgaste dental. Los expertos advierten que la combinación de alcohol y azúcar puede ser especialmente perjudicial si no se mantiene una buena higiene bucal durante los días de feria. En el plano digestivo, la mezcla de vino y gaseosa puede resultar pesada para algunas personas, provocando molestias como hinchazón o digestiones lentas.
Disfrutar con responsabilidad
Durante las ferias, donde el ambiente invita a beber de forma continuada, es fácil perder la noción de la cantidad ingerida. Por ello, recomiendan pautas sencillas para reducir su impacto:
- Alternar el consumo de rebujito con agua para mantenerse hidratado
- Limitar la cantidad y espaciar las bebidas
- Optar por versiones con menos azúcar o sin alcohol en caso necesario
- Mantener una buena higiene bucal
A pesar de estos riesgos, los especialistas coinciden en que el problema no es el rebujito en sí, sino su consumo excesivo. Disfrutar de la feria y de sus bebidas típicas es posible, siempre que se haga con moderación y conocimiento.