Junts quiere forzar una votación este jueves para que el Congreso inste a Sánchez a convocar elecciones
La enmienda insta a "proponer la disolución de la Cortes Generales y convocar elecciones". El Partido Popular "ha presentado una enmienda similar" aunque todavía no se ha posicionado sobre si aceptará la de la formación catalana.

Giro a la derecha de Junts. El grupo parlamentario de Carles Puigdemont da un nuevo paso en la legislatura alejándose del Gobierno central e intentando adelantar los comicios sin pegarse demasiado al Partido Popular, aunque en esta ocasión ha estado cerca. Para ello, quiere forzar una votación en el Pleno del Congreso de esta semana para exigir al presidente Pedro Sánchez la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales. La motivación de los catalanes se debe a "la situación de extrema debilidad política y parlamentaria".
Así lo ha incluido en una enmienda que ha registrado este martes como añadido a la moción que el PP someterá a votación este jueves sobre la debilidad parlamentaria del Gobierno de coalición. Para ello, los populares deberán aceptarla en su moción y los grupos parlamentarios se verán obligados a enseñar sus cartas sobre el adelanto electoral.
Según han informado fuentes de la formación de Carles Puigdemont a EFE, la enmienda insta al jefe del Ejecutivo a "proponer la disolución de la Cortes Generales y convocar elecciones, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la legislación vigente, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica" de la iniciativa.
Para que se vote la propuesta de Junts, el PP debe aceptar que se incluya en su moción, y se añadiría a los otros puntos que ha planteado el Grupo Popular. Según la agencia, desde Génova lo han calificado como un "movimiento importante". Sin embargo, el Partido Popular no ha confirmado si aceptará las enmiendas del partido independentista.
La portavoz del Partido Popular, Ester Muñoz, ha asegurado desde el Congreso que su formación ya ha registrado una enmienda similar a la de Junts. "Sea como sea, la convocatoria electoral es algo que se va a votar el próximo jueves", ha dicho. La cuestión que se deberá aclarar antes del jueves es si la enmienda llevará la firma de Junts o el PP. "Sea como fuere, el presidente del Gobierno se someterá a una cuestión de confianza esta semana", ha concluido Muñoz al respecto.
La posición del Gobierno

La noticia ha caído como un jarro de agua fría en Moncloa, aunque prevalecen en su determinación de que las elecciones sean en 2027. "Respeto", es la palabra que han utilizado acerca del movimiento de Junts. En palabras de Elma Saiz, portavoz del Ejecutivo, desde el Consejo de Ministros, el Gobierno no comparte ese requerimiento y que seguirá trabajando "con la mirada puesta en 2027", cuando debe terminar la legislatura.
"Todos los días demostramos la necesidad de seguir completando una agenda política transformadora que protege a la ciudadanía y que hace avanzar nuestro país", ha remarcado para destacar que su proyecto "no solamente mira a 2027" sino que "trasciende esta legislatura". Por ello, "merezca la pena seguir adelante" y continuar con la "hoja de servicios intachable".
El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, ha avanzado su oposición a que se vote este jueves en sesión plenaria la exigencia al presidente Pedro Sánchez de que convoque elecciones, pues considera que es una muestra de "cobardía política" porque lo que debería hacer el PP es presentar una moción de censura.
La posición de Rufián: "Aguantar para nada es tontería"

La izquierda lleva meses inmiscuida en una posición incómoda dado los presuntos escándalos de corrupción del Partido Socialista y las contantes portadas judiciales que se acumulan en los medios. "Aguantar para nada es tontería", ha recalcado este martes el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso al ser preguntado por la enmienda de Junts. "La gente merece una izquierda que no de vergüenza", ha proseguido. "
Ya sabemos que los otros son peores, eso lo sabemos, es de primero de izquierdas", ha recalcado, aunque ha rechazado que se opte por "aguantar y asquear" a los ciudadanos.
