Argüello niega que haya habido "veto" en la reunión del papa con las víctimas de abusos: "Hace falta un impulso nuevo"
Durante su paso por España, el santo padre denunció lo que considera "una plaga aún abierta".

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha asegurado este martes que "no ha habido una cuestión de veto" hacia ninguna asociación de víctimas de abusos sexuales a la hora de reunirse con el papa León XIV durante su viaje apostólico a España.
Lo ha hecho en la rueda de prensa en la que ha valorado el histórico viaje de León XIV, en el que ha recorrido 2.500 kilómetros durante seis días con etapas en Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, junto a los coordinadores nacionales de la visita del papa a España, Yago de la Cierva y Fernando Giménez Barriocanal.
"Nuestra experiencia nos dice que muchas de las víctimas no están asociadas y, por tanto, no ha habido una cuestión de veto, ni de decir estas asociaciones que surjan o no, sino de decir cuál podría ser ese criterio", ha explicado Argüello al indicar que las seis víctimas con las que se reunió el papa en Madrid fueron propuestas por el Defensor del Pueblo, las diócesis, la Conferencia Episcopal y el proyecto Repara de atención a afectados del Arzobispado de Madrid.
También, ha valorado el arzobispo de Valladolid que el papa reconociera en su visita a la sede de la Conferencia Episcopal el trabajo que se ha hecho en los últimos años con las víctimas de abusos sexuales, aunque ante los obispos españoles León XIV también les pidió que respondan a la "plaga" de los abusos con la escucha, la verdad, la justicia y la reparación.
"Creo que nosotros nos hemos visto espoleados a seguir en el trabajo de todos estos años", ha reconocido Argüello antes de admitir que "hace falta un impulso nuevo". Es sí, ha hecho hincapié en que el papa "hizo referencia de una manera genérica a las víctimas, no solo de abusos sexuales, o que tuvieran que ver con la autoridad y abusos de conciencia".
Sobre el encuentro con las víctimas en la sede de la Nunciatura el lunes 8 de junio, que fue muy criticado por las asociaciones a las que el papa no recibió y se sintieron excluidas, Argüello ha calificado de "bastante clarificadora" la "composición" del pequeño grupo con el que se reunió el pontífice.
En este sentido, ha destacado el "protagonismo a la hora de sugerir" nombres del Defensor del Pueblo tras el acuerdo alcanzado a principios de año entre la Iglesia y el Estado con la mediación de esta institución. También, el del proyecto Repara porque es una "respuesta integral y una acogida no solo de las víctimas de la Iglesia, sino de otros ámbitos", y el del servicio de coordinación entre las diócesis y las congregaciones religiosas.
"No voy a ser tan adolescente de pensar que por una varita mágica los abusos vayan desaparecer, la corrupción vaya desaparecer, la violencia en las casas vaya a desaparecer, porque forma parte de la misma realidad pecaminosa del corazón humano. Con eso hay que contar y hay que ofrecer la salvación y, al mismo tiempo, todo el trabajo de prevención, de acogida, de reparación, de restauración que podamos hacer. Y en esto venimos trabajando, pero hace falta un impulso nuevo", ha aseverado el prelado.
Antes de la visita del Papa, Juan Cuatrecasas, presidente de la Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR) y padre de un hijo abusado por un numerario del Opus Dei, aseguraba en una entrevista con El HuffPost que el Pontífice recibirá a un mayor número de víctimas en el Vaticano. Él desconfía de esta posible cita.
"He podido abordar a Omella, [Juan José Omella, cardenal y arzobispo de Barcelona], a Cobo [José Cobo, cardenal y arzobispo de Madrid] y al obispo de Cantabria [Arturo Pablo Ros]. Les he preguntado por qué no se nos recibe y me han dicho que el papa ha comentado hoy mismo que se nos va a convocar en Roma para poder hablar con más tiempo", explicaba entonces.
Eso sí, para él no haber sido recibido en España ha sido "una oportunidad perdida". "Si hoy no es el momento, no sé si Roma lo será. Creo que es una oportunidad perdida. Están tapando un auténtico monstruo", lamentaba.
