Víctor Espuig, médico de familia, sobre el Alzheimer: "Estamos ante una auténtica revolución sobre el manejo de la enfermedad"
"Ya se puede detectar la enfermedad con una simple analítica de sangre".
La enfermedad de Alzheimer es la patología neurodegenerativa más frecuente y la principal causa de demencia en la población. En España, actualmente viven alrededor de 600.000 personas con este diagnóstico y, debido al envejecimiento progresivo de la población, las estimaciones apuntan a que en 2050 la cifra podría alcanzar el millón de afectados.
En este contexto, el doctor Víctor Espuig ha lanzado una advertencia a través de sus redes sociales: "En los próximos años van a aumentar exponencialmente los diagnósticos de Alzheimer". Según explica, este incremento no solo se debe a que la población viva más tiempo, sino también a los avances en las herramientas de detección precoz.
Diagnóstico antes de que aparezcan los síntomas
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa caracterizada por el depósito anormal de proteína amiloide y proteína tau en el cerebro. Actualmente se sabe que estos cambios biológicos comienzan años antes de que aparezcan los primeros síntomas visibles.
La enfermedad tiene tres fases diferentes. En primer lugar, una fase preclínica, en la que pueden existir quejas cognitivas subjetivas, pero las pruebas neuropsicológicas siguen siendo normales. Después aparece la fase prodrómica, con fallos cognitivos objetivables aunque sin afectar todavía a la vida diaria. Finalmente, la fase de demencia, en la que el deterioro cognitivo ya repercute en la funcionalidad del paciente.
Entre los síntomas más habituales se encuentran el deterioro cognitivo, la desorientación temporoespacial, la dificultad para expresarse y los problemas para realizar actividades cotidianas. Sin embargo, el objetivo actual de la investigación es detectar la enfermedad antes de que estos signos aparezcan.
Analíticas de sangre para detectar el Alzheimer
Según explica Espuig, una de las principales novedades es que "ya podemos detectar la enfermedad con una simple analítica de sangre". Algunos centros de referencia y clínicas especializadas en España ya están utilizando biomarcadores plasmáticos para identificar cambios biológicos precoces.
Entre ellos, destaca el PTAW-217, que ha demostrado una alta sensibilidad y especificidad. Estos análisis permiten detectar alteraciones asociadas al Alzheimer mucho antes de la aparición de síntomas y también ayudan a estratificar el riesgo en pacientes con deterioro cognitivo leve.
Además, estas pruebas podrían reducir hasta en dos tercios la necesidad de técnicas más invasivas, como la punción lumbar, que hasta ahora se utilizaban para confirmar el diagnóstico. "Hemos pasado de diagnosticar por los síntomas, cuando el paciente ya presenta demencia, a poder diagnosticar mucho antes, cuando se producen los primeros cambios moleculares", señala el especialista.
Nuevos tratamientos
El doctor también destaca que los avances no se limitan al diagnóstico. En los últimos años han surgido tratamientos que podrían modificar el curso del Alzheimer. Entre ellos, los anticuerpos monoclonales anti-beta-amiloide como lecanemab y donanemab.
Estos fármacos han demostrado en estudios de fase 3 que pueden ralentizar el deterioro cognitivo y funcional en pacientes con deterioro cognitivo leve en fases tempranas de la enfermedad. Aunque no curan ni revierten el daño ya existente, sí representan, según Espuig, un antes y un después en el manejo del Alzheimer.